{"id":24487,"date":"2023-03-02T02:00:56","date_gmt":"2023-03-02T02:00:56","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-131179"},"modified":"2023-03-02T02:00:56","modified_gmt":"2023-03-02T02:00:56","slug":"el-eco-el-premiado-documental-filmado-en-chignahuapan-puebla-k2-131179","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2023\/puebla\/el-eco-el-premiado-documental-filmado-en-chignahuapan-puebla-k2-131179\/24487\/","title":{"rendered":"El Eco, el premiado documental filmado en Chignahuapan, Puebla"},"content":{"rendered":"<p>El Eco, una comunidad peque\u00f1a, situada en el municipio de Chignahuapan, en el estado de Puebla, donde habitan unas 15 familias, es la locaci\u00f3n del documental hom\u00f3nimo realizado por la directora Tatiana Huezo, quien nos lleva a enfrentar la realidad de los menores de edad que viven en un lugar as\u00ed, donde las oportunidades escasean y nadie voltea a verles<\/p>\n<\/p>\n<p>El Eco, una comunidad peque\u00f1a, situada en el municipio de Chignahuapan, en el estado de Puebla, donde habitan unas 15 familias, es la locaci\u00f3n del documental hom\u00f3nimo realizado por la directora Tatiana Huezo, quien nos lleva a enfrentar la realidad de los menores de edad que viven en un lugar as\u00ed, donde las oportunidades escasean y nadie voltea a verles.<\/p>\n<p>Las miradas siempre han sido uno de los factores m\u00e1s importantes en los trabajos de Tatiana, lo percibimos en trabajos como Tempestad o su primer largometraje de ficci\u00f3n, Noche de fuego, pero nunca hab\u00edamos encontrado tanta desolaci\u00f3n, tristeza, incertidumbre, como la enfrentamos en El eco. No son s\u00f3lo las miradas de una ni\u00f1a que descubre brutalmente el machismo en boca de su padre, educando a su hermano a repetir patrones ancestrales, no es la mirada de la ni\u00f1a que descubre su futuro escolar es incierto o la mirada de quien ha perdido a un familiar cercano, la vemos en los animales de la zona, los caballos, lo borregos, en todos los seres vivos del lugar.<\/p>\n<p>El trabajo se apoya principalmente en una extraordinaria fotograf\u00eda de Ernesto Pardo, quien trabaja con luz natural y nos lleva a los diferentes ciclos de la zona, pasando por la lluvia, la niebla, la sequ\u00eda, las noches negras interminables. Aunado a ella, la edici\u00f3n de Lucrecia Guti\u00e9rrez Maupom\u00e9, apoyada por la directora, crea un ritmo que jam\u00e1s cansa, que nos va sorprendiendo con las cosas sin ser forzado. Y, sin duda, el dise\u00f1o sonoro de Lena Esquenazi es fundamental, una creaci\u00f3n inmersiva que capta la vida en el campo, el eco del lugar, lo que presagian algunos sonidos.<\/p>\n<p>El eco arranca como si fu\u00e9ramos a ver un t\u00edpico documental que romantiza e idealiza la vida en el campo, somos testigos de c\u00f3mo se viven las lluvias, la forma los peque\u00f1os juegan a darle forma a las nubes o juegan a dar clases a sus pocos mu\u00f1ecos, pero pronto nos alejamos de ese terreno, descubriendo una sociedad matriarcal, donde los padres se ausentan para buscar generar ingresos econ\u00f3micos en otro lado mientras las madres se encargan no s\u00f3lo de los ni\u00f1os, sino de cuidar la cosecha, los animales, todo.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula est\u00e1 contada desde la mirada de los ni\u00f1os y ni\u00f1as de la comunidad, principalmente bajo la perspectiva de ellas, quienes van descubriendo c\u00f3mo es la realidad mientras van perdiendo la inocencia, mientras van creciendo, donde los adultos son seres cercanos pero a la vez muy alejados de ellos, figuras que les cuidan, que les imponen, que buscan guiarles mientras reproducen lo que ellos mismos vivieron.<\/p>\n<p>Dentro del trabajo destacan dos historias, la que sigue a Montserrat Hern\u00e1ndez y la de Sarah\u00ed Rojas. La primera nos lleva a una adolescente que se encarga de cuidar a su abuela, la se\u00f1ora Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Pacheco, a quien profesa cari\u00f1o y paciencia, ba\u00f1\u00e1ndole (acto que vemos a c\u00e1mara en uno de los momentos de mayor intimidad que podremos ver en un documental), visti\u00e9ndole, aliment\u00e1ndole. A la muerte de ella su mundo se resquebraja, a lo que se suma la negativa de su madre de dejarle practicar las actividades le gustan, lo que le hace tomar decisiones que lastiman pero que son necesarias para ella.\u00a0<\/p>\n<p>El caso de Sarah\u00ed es particularmente revelador, una ni\u00f1a que cursa su \u00faltimo a\u00f1o de primaria, con inmensas ganas de aprender, de compartir sus conocimientos con quien se deje, pero que deber\u00e1 comprender de una forma inmisericordiosa, la realidad de la gente que vive en las zonas pobres del pa\u00eds, donde las oportunidades de crecer se pueden frustrar de golpe porque simplemente no hay recursos.<\/p>\n<p>El eco no se encuentra libre de los problemas del crimen organizado, la lucha contra los taladores de \u00e1rboles que act\u00faan en la clandestinidad es de las actividades que unen a los hombres cuando se encuentran en la zona, intentando frenarles sin poder frenar esa actividad de forma definitiva.<\/p>\n<p>El Eco es un trabajo \u00edntimo, comunitario, que jam\u00e1s se permite caer en la pornomiseria, capturando una situaci\u00f3n precaria sin regodearse en destacar lo peor sino s\u00f3lo ser un retrato de ello. Es un trabajo sobre la vida matriarcal en las comunidades patriarcales, donde la voz de la mujer debe extinguirse a favor del hombre. Es, ante todo, un relato honesto, vibrante, emotivo y, aunque terrible en su realidad, po\u00e9tico y motivante.<\/p>\n<p>Fuente: La Cr\u00f3nica de Hoy<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Eco, una comunidad peque\u00f1a, situada en el municipio de Chignahuapan, en el estado de Puebla, donde habitan unas 15 familias, es la locaci\u00f3n del documental hom\u00f3nimo realizado por la directora Tatiana Huezo, quien nos lleva a enfrentar la realidad de los menores de edad que viven en un lugar as\u00ed, donde las oportunidades escasean [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":39054,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-24487","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24487","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24487"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24487\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39054"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}