{"id":279472,"date":"2015-03-04T02:28:53","date_gmt":"2015-03-04T02:28:53","guid":{"rendered":"legacy-k2-2014-20472"},"modified":"2015-03-04T02:28:53","modified_gmt":"2015-03-04T02:28:53","slug":"balthus-genio-o-pederasta-k2-20472","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2015\/puebla\/balthus-genio-o-pederasta-k2-20472\/279472\/","title":{"rendered":"Balthus: \u00bfgenio o pederasta?"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">En la Rossini\u00e8re, una casona de cincuenta habitaciones y m\u00e1s de cien ventanas, situada en el cant\u00f3n suizo de Vaud, donde vivi\u00f3 Balthus los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, se hab\u00edan hospedado tambi\u00e9n V\u00edctor Hugo, Goethe y Voltaire cuando era el hotel Grand Chalet<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">En la Rossini\u00e8re, una casona de cincuenta habitaciones y m\u00e1s de cien ventanas, situada en el cant\u00f3n suizo de Vaud, donde vivi\u00f3 Balthus los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, se hab\u00edan hospedado tambi\u00e9n V\u00edctor Hugo, Goethe y Voltaire cuando era el hotel Grand Chalet. El pintor la hab\u00eda adquirido a cambio de unos cuadros despu\u00e9s de casarse en 1967 con Setsuko, una estudiante japonesa que conservaba todos los ritos de la nobleza de su antigua familia de samur\u00e1is. La mansi\u00f3n se parec\u00eda a un templo tao\u00edsta, envuelta en el aire trasparente de los altos valles y en su interior se hallaba extasiado un silencio neum\u00e1tico que se acrecentaba con el crujido de los pasos sobre el viejo entarimado, con el maullido de alguno de los treinta gatos que reinaban sobre los almohadones y a veces con el sonido de Mozart. Esta quietud religiosa permit\u00eda o\u00edr el roce del pincel de Balthus sobre el lienzo y el leve batido en el mortero con que Setsuko mezclaba los pigmentos delicadamente como una geisha.<\/span><\/p>\n<p>Basculando siempre entre la pobreza y los delirios de grandeza Balthus hab\u00eda habitado tambi\u00e9n el ch\u00e2teau de Chassy, de cuatro torres, destartalado, casi en ruinas, lleno de goteras, en compa\u00f1\u00eda de su sobrina adolescente Fr\u00e9d\u00e9rique, a la que hab\u00eda convertido en su modelo y amante. El pintor presum\u00eda del t\u00edtulo nobiliario de conde de Rola, tal vez falso, extra\u00eddo de un pasado oscuro aristocr\u00e1tico heredado en Polonia de su padre Erich, cr\u00edtico de arte, pintor e investigador, amigo de los famosos artistas del momento.<\/p>\n<p>Balthasar Klossowski de Rola hab\u00eda nacido el 29 de febrero del a\u00f1o bisiesto de 1908, en Par\u00eds. Tuvo una infancia feliz, rodeado de seres singulares, en un ambiente culto y refinado. Su madre, Elisabeth Dorothea Spiro, llamada Baladine, era una jud\u00eda de clase media, de la que el hijo se avergonzaba, pero fue amante de Rilke, quien se constituy\u00f3 en el protector del muchacho y le prolog\u00f3 una historieta sobre su gato Mitsou, que el ni\u00f1o hab\u00eda dibujado a los diez a\u00f1os. A Balthus siempre le subyug\u00f3 la gracia esquiva de estos felinos. En uno de sus m\u00e1s famosos cuadros aparece una adolescente morbosamente sentada con las piernas abiertas ense\u00f1ando las bragas y a sus pies un gato, que no es sino un trasunto del propio Balthus, da leng\u00fcetazos a un plato de leche.<\/p>\n<p>Este pintor gatuno y esquivo hab\u00eda conseguido enamorar a una arist\u00f3crata de verdad, Antoinette de Wateville, de rancia nobleza suiza. Se cas\u00f3 con ella, tuvo dos hijos, pero la mujer lo abandon\u00f3 escandalizada al verse desnuda en los cuadros en casa de los amigos. Este falso arist\u00f3crata con aires de vampiro solitario, elegante, orgulloso y lun\u00e1tico estaba obsesionado en pintar la ang\u00e9lica inocencia de las ni\u00f1as desnudas, que parec\u00edan so\u00f1ar con los ojos abiertos y captarlas en el punto culminante anterior a la masturbaci\u00f3n. Balthus trataba de imitar a Lewis Carroll, que hab\u00eda sabido extraer el secreto profundo y primitivo, inocente y desconocido, la esencia del \u00e1ngel, del alma de las ni\u00f1as. Contra los ataques que le acusaban de saciarse con el erotismo de esas adolescentes desnudas afirmaba que pretend\u00eda justamente lo contrario, rodearlas de un aura de silencio y de profundidad, creando un v\u00e9rtigo a su alrededor. Por eso las consideraba \u00e1ngeles, seres llegados de fuera, del cielo, de un ideal, de un lugar que se entreabr\u00eda de repente, atravesaba el tiempo y dejaba su huella imantada en el aire.<\/p>\n<p>\u201cSolo una vez pint\u00e9 un cuadro a modo de provocaci\u00f3n. En 1934 expuse en la galer\u00eda Pierre Loeb, entre bastidores, La lecci\u00f3n de guitarra, que se consider\u00f3 demasiado atrevida en una \u00e9poca de provocaciones cubistas y surrealistas\u201d. Se trata de una escena l\u00e9sbica muy t\u00f3rrida entre dos adolescentes en la que ambas se percuten el sexo como si se tratara de las cuerdas de un instrumento musical. Por mucho que Balthus afirmara que solo buscaba extraerles la dulzura del alma, el cuadro caus\u00f3 un gran esc\u00e1ndalo en un tiempo en que lo elegante era no sorprenderse de nada. Aun hoy est\u00e1 vetado en muchas exposiciones.<\/p>\n<p>Andr\u00e9 Malraux le encarg\u00f3 la restauraci\u00f3n y direcci\u00f3n de Villa M\u00e9dicis, la casa de la cultura de Francia en Roma. Balthus abandon\u00f3 el castillo destartalado de Chassy, se llev\u00f3 consigo a Fr\u00e9d\u00e9rique y se pase\u00f3 con ella por toda Italia. Encontr\u00f3 otra residencia fastuosa cerca de Viterbo llamada Castello di Monte Savello, vivieron all\u00ed un tiempo hasta que Fr\u00e9d\u00e9rique lo abandon\u00f3 al quedar embarazada por uno de los becarios residentes de Villa M\u00e9dicis.<\/p>\n<p>Picasso le dijo un d\u00eda: \u201cEres el \u00fanico pintor de tu generaci\u00f3n que me interesa. Los dem\u00e1s quieren ser como Picasso. T\u00fa no\u201d. Balthus solo estaba interesado en descubrir el secreto de la pintura en Poussin, en Masaccio, en Piero della Francesca, en Courbet. Aunque era amigo de Giacometti, de Bonnard y de Dora Maar, hab\u00eda rodeado su vida de un misterio enclaustrado.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a la vejez alto y flaco. Y al final mientras la condesa Setsuko, vestida con kimono, ejerc\u00eda la ceremonia del t\u00e9 a madia tarde frente a la alta monta\u00f1a como una geisha en la mansi\u00f3n de la Rossini\u00e8re, las adolescentes que hab\u00edan pasado por sus cuadros, Michelina, Katia, Natalie de Noailles, Anna, Sabine y Fr\u00e9d\u00e9rique puede que le perturbaran la memoria, tal vez de forma diab\u00f3lica. La profundidad de su obra est\u00e1 fuera de dudas, pero se trata de saber si Balthus era en realidad un m\u00edstico o un ped\u00f3filo, un Pr\u00edncipe de las Tinieblas o un pintor religioso, un conde Dr\u00e1cula que beb\u00eda en los cuellos de las ni\u00f1as angelicales o un artista que pintaba aquellos cuerpos p\u00faberes desnudos a modo de una oraci\u00f3n que le llevaba a Dios a trav\u00e9s de su belleza.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/cultura.elpais.com\/cultura\/2015\/03\/01\/actualidad\/1425237550_009604.HTML\" target=\"_blank\">http:\/\/cultura.elpais.com\/cultura\/2015\/03\/01\/actualidad\/1425237550_009604.HTML<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Rossini\u00e8re, una casona de cincuenta habitaciones y m\u00e1s de cien ventanas, situada en el cant\u00f3n suizo de Vaud, donde vivi\u00f3 Balthus los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, se hab\u00edan hospedado tambi\u00e9n V\u00edctor Hugo, Goethe y Voltaire cuando era el hotel Grand Chalet En la Rossini\u00e8re, una casona de cincuenta habitaciones y m\u00e1s de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":310232,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-279472","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=279472"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279472\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/310232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=279472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=279472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=279472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}