{"id":284037,"date":"2014-11-18T02:52:20","date_gmt":"2014-11-18T02:52:20","guid":{"rendered":"legacy-k2-2014-15888"},"modified":"2014-11-18T02:52:20","modified_gmt":"2014-11-18T02:52:20","slug":"los-abarca-el-matrimonio-del-diablo-k2-15888","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2014\/puebla\/los-abarca-el-matrimonio-del-diablo-k2-15888\/284037\/","title":{"rendered":"Los Abarca, el matrimonio del diablo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">Eran las siete y cuarto de la tarde de un viernes cuando Naborina Salgado Macedonio oy\u00f3 seis detonaciones trepar por el hueco de la escalera. Abajo, en el descansillo de la entrada, hab\u00eda quedado sin vida Justino, su hijo<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">Eran las siete y cuarto de la tarde de un viernes cuando Naborina Salgado Macedonio oy\u00f3 seis detonaciones trepar por el hueco de la escalera. Abajo, en el descansillo de la entrada, hab\u00eda quedado sin vida Justino, su hijo. Un balazo le hab\u00eda atravesado el rostro, otros dos el abdomen; los tres restantes no encontraron a su v\u00edctima. La reconstrucci\u00f3n policial demostrar\u00eda que, antes de morir, el hombre, vestido aquel d\u00eda con su guayabera m\u00e1s blanca, hab\u00eda intentado subir las escaleras para buscar refugio en la casa de su madre. Los sicarios no lo permitieron.<\/span><\/p>\n<p>Nunca se supo qui\u00e9n lo mat\u00f3, o nunca se quiso saber, pero en Iguala hay cosas que se entienden sin necesidad de palabras. Justino Carvajal Salgado, procedente de una familia con fuertes ra\u00edces pol\u00edticas en Guerrero, era el s\u00edndico-administrador del Ayuntamiento, el eterno y fallido aspirante a la alcald\u00eda y un funcionario harto de las injerencias de Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Pineda Villa, la esposa del regidor. A su muerte, sigui\u00f3 el silencio y a este, un gesto elocuente. Un a\u00f1o despu\u00e9s del crimen, el 8 de marzo de 2014, se celebr\u00f3 en el cabildo un homenaje en su memoria. El alcalde, Jos\u00e9 Luis Abarca Vel\u00e1zquez, se levant\u00f3 y, a la vista de todos, se march\u00f3 antes de que empezase. Nadie se atrevi\u00f3 a preguntar por qu\u00e9.<\/p>\n<p>Al regidor de Iguala, ahora encarcelado junto a su esposa como autor intelectual de la desaparici\u00f3n (y probablemente, matanza) de los 43 estudiantes de magisterio, siempre le sigui\u00f3 una sombra de terror. De pelo corto, cuerpo depilado y m\u00fasculo de gimnasio, le gustaba moverse a solas por una tierra donde los pol\u00edticos no dan un paso sin un enjambre de escoltas. A veces, al volante de su deportivo gris, llegaba conduciendo sin ninguna protecci\u00f3n al Palacio del Gobierno, en Chilpancingo, y ante los otros alcaldes hac\u00eda demostraci\u00f3n de lo que todos sab\u00edan: que \u00e9l, a diferencia de sus compa\u00f1eros, no ten\u00eda nada que temer.<\/p>\n<p>Quienes le han tratado le recuerdan como un peque\u00f1o d\u00e9spota, tajante en sus respuestas y con dificultades para enhebrar un razonamiento complejo. A la prensa, cuando se dignaba a responder, siempre contestaba que todo iba bien. Y cuando los asuntos eran espinosos, que \u00e9l no sab\u00eda nada. Eso dijo cuando le inquirieron por el asesinato el 1 de junio de 2013 de su principal adversario pol\u00edtico, el ingeniero Arturo Hern\u00e1ndez Cardona, l\u00edder de Unidad Popular, y a quien, seg\u00fan declarar\u00eda meses despu\u00e9s un testigo, hab\u00eda ultimado \u00e9l personalmente de dos tiros.<\/p>\n<p>Y tampoco supo nada despu\u00e9s de la masacre de Iguala. Con los cad\u00e1veres a\u00fan calientes de seis personas, cinco muertos a balazos y otro desollado vivo, Abarca asegur\u00f3 con su estilo tajante que no se hab\u00eda enterado, que \u00e9l hab\u00eda pasado la noche bailando rancheras con su esposa y que, ya de ma\u00f1ana, todo estaba tranquilo y en calma. En aquel momento no se conoc\u00eda a\u00fan la desaparici\u00f3n de los 43 normalistas. Para cuando se descubri\u00f3, \u00e9l y su esposa se hab\u00edan fugado.<\/p>\n<p>Nadie duda de que en su huida recibieron ayuda de Guerreros Unidos. Una organizaci\u00f3n salvaje, surgida del colapso del imperio de Arturo Beltr\u00e1n Leyva, el Jefe de Jefes, e \u00edntimamente conectada a su esposa. Dos de sus hermanos, Alberto y Mario, hab\u00edan hecho carrera en el narco. Empezaron a principios de 2000 en Guerrero, como peque\u00f1os vendedores de droga, pero poco a poco ascendieron en la escala del crimen hasta que el cartel de Sinaloa, en aquellas fechas en manos del Chapo Guzm\u00e1n, les abri\u00f3 las puertas al tr\u00e1fico de coca\u00edna procedente de Colombia y Venezuela. Cumplido este cometido, recibieron un encargo m\u00e1s venenoso: abrir una sucursal de sicarios en Guerrero para enfrentarse a la expansi\u00f3n de los Zetas y la Familia Michoacana. El resultado fue el embri\u00f3n de Guerreros Unidos.<\/p>\n<p>Cuando El Chapo se separ\u00f3 de Beltr\u00e1n Leyva, los hermanos Pineda se apuntaron aparentemente al bando de este \u00faltimo. En diciembre de 2009 una mano asesina arroj\u00f3 sus cad\u00e1veres a la carretera de la Ciudad de M\u00e9xico a Cuernavaca. Supuestamente hab\u00edan intentado traicionar al Jefe de Jefes. Ese mismo a\u00f1o, un tercer hermano, Salom\u00f3n, ingres\u00f3 en prisi\u00f3n por narcotr\u00e1fico y posesi\u00f3n de armas. Al salir de la c\u00e1rcel, se integr\u00f3 en Guerreros Unidos como uno de los cabecillas. Para completar este abismal c\u00edrculo familiar, la madre ha sido se\u00f1alada como testaferro del narco. Hace un a\u00f1o la secuestr\u00f3 un cartel rival. Maniatada y con los ojos tapados, fue obligada a contar ante una c\u00e1mara los pormenores de su familia, entre otros, que su yerno proteg\u00eda los intereses de Guerreros Unidos.<\/p>\n<p>Con esta parentela, a pocos les extra\u00f1\u00f3 la fulgurante escalada social del matrimonio. En pocos a\u00f1os, hab\u00edan pasado de vender sandalias y sombreros de paja a poseer 17 propiedades entre ellas el centro comercial Los Tamarindos, el mayor de la ciudad. Desde esta plataforma, Abarca dio el salto a la pol\u00edtica de la mano del fact\u00f3tum local L\u00e1zaro Maz\u00f3n, ahora fulminado por el esc\u00e1ndalo. Maz\u00f3n, antiguo alcalde de Iguala por el PRD y en sus \u00faltimos tiempos hombre fuerte en la zona del candidato presidencial Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, intercedi\u00f3 en su \u00e9poca de senador para lograr la cesi\u00f3n de terrenos sobre los que se construy\u00f3 el centro comercial.<\/p>\n<p>Una vez alcanzada la alcald\u00eda, Abarca fue, d\u00eda a d\u00eda, cediendo el terreno a su esposa. La primera dama de la ciudad de provincias ven\u00eda con hambre de poder. Ella era la que aparec\u00eda en las fotograf\u00edas en primer plano, ella era la que, como recuerdan algunos concejales, entraba en las reuniones y daba las \u00f3rdenes. Calculadora y dominante, empez\u00f3 a preparar su asalto a la alcald\u00eda. Ocup\u00f3 la presidencia de un organismo p\u00fablico, Desarrollo Integral de la Familia (DIF), logr\u00f3 ser elegida consejera estatal del PRD y su pr\u00f3ximo paso era presentar la candidatura.<\/p>\n<p>En su expansi\u00f3n, tuvo sus primeros choques, entre ellos con su rival, el administrador municipal Justino Carvajal Salgado. Y tambi\u00e9n con el ingeniero Hern\u00e1ndez Cardona, a quien en p\u00fablico lleg\u00f3 a amenazar de muerte. Ambos no tardaron en desaparecer del mapa.<\/p>\n<p>Nada parec\u00eda poder frenar su ascenso. Ten\u00eda de su parte el dinero, el cargo y, sobre todo, el poder de las tinieblas. Como ha declarado el l\u00edder de Guerreros Unidos, ahora detenido, ella manejaba las cuentas del cartel y hab\u00eda financiado las campa\u00f1as del ya defenestrado gobernador \u00c1ngel Aguirre, del PRD.<\/p>\n<p>El 26 de septiembre, utilizando como excusa la presentaci\u00f3n de su informe de actividades en el DIF, organiz\u00f3 un gran acto en el z\u00f3calo. Arrancaba su carrera para las elecciones de 2015. Fue justo ese d\u00eda cuando llegaron a Iguala dos autobuses cargados de normalistas. Iban a recaudar fondos. Viejos enemigos pol\u00edticos del matrimonio, su presencia en la ciudad encendi\u00f3 las alarmas.<\/p>\n<p>La pareja exigi\u00f3 a la polic\u00eda municipal, un brazo armado del cartel, que impidiese que reventasen el acto. La orden devino en locura. Los agentes atacaron a sangre y fuego a los estudiantes. Los que no lograron huir fueron detenidos y, seg\u00fan la fiscal\u00eda, conducidos a manos de los liquidadores de Guerreros Unidos. En un vertedero, con la precisi\u00f3n que dan a\u00f1os de pr\u00e1ctica, se les ejecut\u00f3 e inciner\u00f3.<\/p>\n<p>Pero la pareja no se alter\u00f3. A\u00fan tuvo tiempo para pedir su baja del cargo y abandonar Iguala con tranquilidad. Durante m\u00e1s de un mes su paradero fue un misterio. En la madrugada del 4 de noviembre fueron capturados en una desdentada casa del barrio de Iztapalapa, en la laber\u00edntica Ciudad de M\u00e9xico. Dorm\u00edan sobre un colch\u00f3n hinchable. \u00c9l estaba demacrado; ella, maquillada y nerviosa. Desde entonces, han negado cualquier implicaci\u00f3n en los hechos. Como tantas otras veces, aducen que no saben nada.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2014\/11\/16\/actualidad\/1416174287_820611.HTML\" target=\"_blank\">http:\/\/internacional.elpais.com\/internacional\/2014\/11\/16\/actualidad\/1416174287_820611.HTML<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eran las siete y cuarto de la tarde de un viernes cuando Naborina Salgado Macedonio oy\u00f3 seis detonaciones trepar por el hueco de la escalera. 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