{"id":299978,"date":"2014-02-23T23:26:29","date_gmt":"2014-02-23T23:26:29","guid":{"rendered":"legacy-k2-j25-1939"},"modified":"2014-02-23T23:26:29","modified_gmt":"2014-02-23T23:26:29","slug":"los-accesorios-que-dicen-de-tu-personalidad-k2-1939","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2014\/puebla\/los-accesorios-que-dicen-de-tu-personalidad-k2-1939\/299978\/","title":{"rendered":"Los accesorios \u00bfqu\u00e9 dicen de tu personalidad?"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">S Moda hace un recuento de la historia sobre estudios psicol\u00f3gicos que ve en la moda, en general, y en los bolsos y los zapatos, en particular, potentes objetos de estudio desde los que analizar la personalidad de su due\u00f1o<\/span><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">S Moda hace un recuento de la historia sobre estudios psicol\u00f3gicos que ve en la moda, en general, y en los bolsos y los zapatos, en particular, potentes objetos de estudio desde los que analizar la personalidad de su due\u00f1o.<\/span><span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Olv\u00eddate de mirarla a los ojos. Si quieres saber c\u00f3mo es una mujer, mira su bolso\u00bb. As\u00ed comienza el superventas How to Tell a Woman by Her Bag, en el que la analista social Kathryn Eisman clasifica distintos arquetipos femeninos en funci\u00f3n del bolso que utilizan. Aunque la frase pueda sonar poco cient\u00edfica, lo cierto es que est\u00e1 respaldada por toda una tradici\u00f3n psicol\u00f3gica que ve en la moda, en general, y en los bolsos y los zapatos, en particular, potentes objetos de estudio desde los que analizar la personalidad de su due\u00f1o. Empezando por el mism\u00edsimo Freud, quien los consideraba s\u00edmbolos genuinos de la sexualidad femenina, y terminando por Jean Claude Kaufmann, director del Centro Nacional de Sociolog\u00eda franc\u00e9s, que analiza en el libro Le Sac (2011) la historia de la emancipaci\u00f3n de las mujeres a partir los cambios que ha experimentado este accesorio.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica apoya la teor\u00eda: de media, las mujeres poseen 19 modelos distintos de bolsos, seg\u00fan un estudio global realizado por la consultora brit\u00e1nica Diamond. Y de acuerdo con el an\u00e1lisis anual realizado por Bain&amp;Co., bolsos y zapatos ocupan un 28% de la cuota de mercado, por encima de la ropa, de los relojes y de los autom\u00f3viles. Cuando se trata de ellos, no apelamos al capricho, sino a la inversi\u00f3n. Incluso se habla de coleccionismo y de adicci\u00f3n. \u00abPara muchas mujeres no son meros accesorios, son objetos de culto\u00bb, afirman Sara Lago y Ana Iriberri personal shoppers y directoras de la agencia Tu Asesor de Imagen. \u00abUn buen bolso es costoso, pero se puede utilizar todos los d\u00edas. Con la ropa no puedes hacerlo\u00bb, a\u00f1aden. Suzanne Ferris, profesora universitaria y autora del volumen hist\u00f3rico Footnotes: on shoes, considera que nos gastamos el dinero en ellos porque \u00abno podemos mirar la blusa que llevamos puesta, pero s\u00ed admirar a cada minuto la belleza de nuestros zapatos y bolsos. Y eso refuerza nuestra autoestima\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, estos valores est\u00e9ticos y funcionales no explican totalmente su estrecha relaci\u00f3n con la psique femenina. La fascinaci\u00f3n por ellos es relativamente reciente. \u00abCada \u00e9poca hist\u00f3rica tiene fijaci\u00f3n por un elemento del guardarropa. Las pelucas o los cuellos fueron en su momento mapas que permit\u00edan adivinar c\u00f3mo era la persona que los llevaba. Hoy esa funci\u00f3n la tienen los bolsos y el calzado\u00bb, dice Fernando Aguileta, periodista y profesor de Historia de la Moda en la escuela Bau de Barcelona.<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La ciencia del bolso. Eleanor Roosevelt acud\u00eda a las recepciones de Estado con una enorme bolsa de cuero negro, inusual para una primera dama, de la que se esperaba por entonces que llevara accesorios peque\u00f1os y lujosos. Su apariencia llev\u00f3 a la periodista Anita Daniels a escribir en The New York Times un ensayo titulado Bagology (en espa\u00f1ol, Bolsolog\u00eda). \u00abMuchos psic\u00f3logos creen que el modo en el que una mujer lo lleva delata muchos rasgos de su personalidad. De la generosidad al ego\u00edsmo, la confianza en s\u00ed misma o la inseguridad\u00bb, contaba. Y a\u00f1ad\u00eda: \u00abEl hecho de que la se\u00f1ora Roosevelt utilice uno tan grande y austero me hace pensar que ser la mujer de presidente es, actualmente, un trabajo a tiempo completo como otro cualquiera\u00bb.<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>No andaba desencaminada. Los cambios de estilo, tama\u00f1o y posici\u00f3n de estos accesorios responden a periodos de transformaci\u00f3n en la historia femenina: Coco Chanel ide\u00f3 en los a\u00f1os 50 el 2.55, de asa larga, para que las mujeres, cada vez m\u00e1s activas, pudieran llevarlo en bandolera o a la altura de la cadera. Los a\u00f1os 60 vieron el nacimiento de los totes, un modelo de gran tama\u00f1o que se cuelga del hombro y que respond\u00eda a las ansias de inconformismo de las j\u00f3venes, las nuevas protagonistas de la moda. Y el Birkin de Herm\u00e8s naci\u00f3 cuando la actriz Jane Birkin le cont\u00f3 al propietario de la marca la necesidad de llevar un bolso de gran tama\u00f1o que pudiera colocarse de cualquier forma sin que se cayera su contenido.<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Precisamente el contenido es lo que le interesa a Debbie Percy, una psic\u00f3loga que practica handbag therapy, un coaching que analiza los h\u00e1bitos a la hora de llenarlo. \u00abSe puede leer el estado de la vida de un individuo\u00bb, asegura. Otros, como la experta en lenguaje corporal Patti Wood, prefieren analizar la forma de portarlo: posado en el antebrazo sugiere superioridad; en la mano, decisi\u00f3n; en bandolera, sentido pr\u00e1ctico y pudor. Si sujetamos el asa colgada del hombro \u00abdamos a entender que somos protectoras con el entorno\u00bb, explica.<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Sin embargo, el motivo de esta estrecha asociaci\u00f3n entre este complemento y su due\u00f1a, dicen algunos, es aun m\u00e1s profundo. \u00abEl bolso se considera una parte privada de la mujer, pr\u00e1cticamente un espacio donde las manos del hombre no son bienvenidas. Por eso est\u00e1 cargado de simbolismo\u00bb, apunta Eva Maldonado, psic\u00f3loga cl\u00ednica. Durante los siglos XVII y XIX se ocultaban bajo las faldas. De ah\u00ed que Freud se atreviera a compararlos con los \u00f3rganos sexuales femeninos.<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La ideolog\u00eda del tac\u00f3n. Si el bolso est\u00e1 hist\u00f3rica y psicol\u00f3gicamente ligado a la identidad de las mujeres, el zapato condensa toda la mitolog\u00eda en torno a la sexualidad y el poder. Los romanos entregaban un par en las bodas para simbolizar el traspaso de autoridad. \u00abY durante siglos, los tacones tuvieron que ver con la clase social. Cuanto m\u00e1s altos, m\u00e1s notoriedad\u00bb, explica Suzanne Ferris. Pero la verdadera asociaci\u00f3n entre sensualidad y stilettos lleg\u00f3 tras la Revoluci\u00f3n Francesa \u00abcuando el hombre empez\u00f3 a vestir de modo funcional y en la mujer primaban las modas y la decoraci\u00f3n\u00bb, matiza Ferris. Entonces, los pies, como los bolsos, se escond\u00edan bajo largos vestidos, y la psicolog\u00eda de aquella \u00e9poca, con Freud a la cabeza, relacion\u00f3 el tac\u00f3n con el fetichismo. La cultura popular hizo el resto, los hizo m\u00edticos: \u00abDesde el zapato de cristal de la Cenicienta a las bailarinas de Dorothy en el Mago de Oz\u00bb, afirma Ferris.<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Del poder al erotismo y de nuevo al poder. Porque lo que en un primer momento se concibi\u00f3 como un elemento que convert\u00eda a muchas mujeres en meros objetos de deseo, hoy sirve para reforzar la autoestima de tantas otras. \u00abAnat\u00f3micamente, producen una curvatura en la espalda que realza el cuerpo. Nos sentimos m\u00e1s altas y esbeltas y por eso provoca un efecto de empoderamiento\u00bb, explica Maldonado.<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Y, una vez m\u00e1s, la estrecha asociaci\u00f3n del zapato y su simbolog\u00eda permite a los psic\u00f3logos dilucidar c\u00f3mo somos a partir de los modelos que calzamos. \u00abLos psiquiatras dicen que es una relaci\u00f3n sobredeterminada, porque en ellos pueden leerse m\u00faltiples facetas de la personalidad\u00bb, cuenta la historiadora Valerie Steele al inicio del libro Shoe Obsession. Lo apoya un famoso estudio de la Universidad de Kansas llevado a cabo en 2012: \u00abHemos podido adivinar el 90% de los rasgos principales de los participantes juzgando su calzado\u00bb, relata el informe del equipo en la revista m\u00e9dica Journal Research of Personality. Variables como la altura, la forma, el material o el estado de conservaci\u00f3n casaban perfectamente con el grado de seguridad y el estilo de vida de sus due\u00f1os.<span style=\"line-height: 1.3em;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>\u00abUn zapato no es solo dise\u00f1o, es parte de tu lenguaje corporal. La forma en la que te mueves la dictan tus zapatos. Te elevan f\u00edsica y emocionalmente\u00bb. Christian Louboutin dixit.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S Moda hace un recuento de la historia sobre estudios psicol\u00f3gicos que ve en la moda, en general, y en los bolsos y los zapatos, en particular, potentes objetos de estudio desde los que analizar la personalidad de su due\u00f1o S Moda hace un recuento de la historia sobre estudios psicol\u00f3gicos que ve en la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":327383,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-299978","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=299978"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299978\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/327383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=299978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=299978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=299978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}