{"id":300991,"date":"2014-02-05T22:20:42","date_gmt":"2014-02-05T22:20:42","guid":{"rendered":"legacy-k2-j25-900"},"modified":"2014-02-05T22:20:42","modified_gmt":"2014-02-05T22:20:42","slug":"cirugias-plasticas-surgieron-en-la-primera-guerra-mundial-k2-900","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2014\/puebla\/cirugias-plasticas-surgieron-en-la-primera-guerra-mundial-k2-900\/300991\/","title":{"rendered":"Cirug\u00edas pl\u00e1sticas surgieron en la Primera Guerra Mundial"},"content":{"rendered":"<p>La reconstrucci\u00f3n facial en esa \u00e9poca no gozaba de prestigio, pero se convirti\u00f3 en parte integral del proceso de recuperaci\u00f3n en la postguerra<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">Semana en su edici\u00f3n digital informa que a diferencia de una herida &#8220;limpia&#8221; producida por un balazo, las esquirlas de metal retorcido, tambi\u00e9n conocidas como metralla, pod\u00edan arrancarle la cara a un soldado.<\/span><\/p>\n<p>Sumado a esto, por su forma irregular, las esquirlas frecuentemente incrustaban trozos de vestidura y contaminaci\u00f3n en las heridas. El desarrollo de los cuidados m\u00e9dicos signific\u00f3 que m\u00e1s soldados heridos pod\u00edan mantenerse con vida, pero la atenci\u00f3n urgente de sus lesiones devastadoras present\u00f3 un nuevo desaf\u00edo.<\/p>\n<p>Harold Gillies fue el hombre encargado por el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico para reparar los rostros desfigurados.<\/p>\n<p>Nacido en Nueva Zelanda, estudi\u00f3 medicina en la Universidad de Cambridge antes de vincularse al Cuerpo M\u00e9dico del Ej\u00e9rcito Brit\u00e1nico al inicio de la guerra.<\/p>\n<p>Gillies qued\u00f3 impactado con las heridas que vio en el campo de batalla y pidi\u00f3 que el ej\u00e9rcito le proveyera su propia unidad de cirug\u00eda pl\u00e1stica.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, se instal\u00f3 en un hospital especializado en la localidad de Sidcup, en el este de Londres, donde empez\u00f3 atendiendo a 2.000 pacientes de la sangrienta batalla de Somme. En este lugar, Gillies obtuvo algunos de sus mejores resultados.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n facial en esa \u00e9poca no gozaba de prestigio, pero se convirti\u00f3 en parte integral del proceso de recuperaci\u00f3n en la postguerra.<\/p>\n<p>No obstante, esto sucedi\u00f3 antes del descubrimiento de los antibi\u00f3ticos, y someterse a una operaci\u00f3n reconstructiva pod\u00eda resultar tan riesgoso como enfrentar las bombas en las trincheras.<\/p>\n<p>Un mill\u00f3n de soldados brit\u00e1nicos murieron en la Primera Guerra Mundial y el doble regres\u00f3 con heridas que dejaron a muchos desfigurados de por vida.<\/p>\n<p>Las trincheras proteg\u00edan los cuerpos de los soldados, pero sus cabezas quedaban expuestas al fuego enemigo cuando se asomaban para ver el campo de combate.<\/p>\n<p>Al comienzo de la guerra, se le prest\u00f3 poca atenci\u00f3n al trauma de las heridas faciales. El poder regresar con vida se consideraba una recompensa suficiente. La llegada de la cirug\u00eda pl\u00e1stica cambi\u00f3 esa percepci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Un pionero en el campo<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">La reconstrucci\u00f3n facial todav\u00eda era muy primitiva y la experimentaci\u00f3n fue parte fundamental del proceso de Gillies. M\u00e1s que un inventor, acumulaba ideas de diferentes fuentes y combinaba m\u00e9todos que encontraba en los libros.<\/span><\/p>\n<p>Uno de sus m\u00e1s grandes \u00e9xitos fue la reconstrucci\u00f3n del rostro del teniente William Spreckley, quien perdi\u00f3 la nariz en una explosi\u00f3n.<\/p>\n<p>En un libro una t\u00e9cnica india, el cirujano encontr\u00f3 conocida como &#8220;colgajo frontal&#8221; que adopt\u00f3 para reconstruir la nariz. Tom\u00f3 cart\u00edlago de una de las costillas de Spreckley y lo implant\u00f3 en su frente. Ah\u00ed se qued\u00f3 durante seis meses antes de que pudiera ser doblado sobre el rostro -mientras continuaba recibiendo suministro de sangre- para construir la nariz.<\/p>\n<p>Una vez implantado, formado y sanado el cart\u00edlago en su lugar, cort\u00f3 el exceso de piel y tejido dejando al paciente con una nueva nariz.<\/p>\n<p>De principio a fin, el proceso dur\u00f3 m\u00e1s de tres a\u00f1os. Spreckley, a los 60 a\u00f1os, casi no ten\u00eda rastros de la compleja cirug\u00eda a la que se hab\u00eda sometido.<\/p>\n<p>Pero no todos los resultados fueron felices. Los pacientes que llegaban al Hospital de Sidcup ten\u00edan heridas jam\u00e1s vistas por Gillies, pero \u00e9l estaba determinado a empujar los l\u00edmites de su experimentaci\u00f3n para tratarlos, no s\u00f3lo para recuperar la funci\u00f3n de la cara sino para mejorar la apariencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, el cirujano realizaba sus cirug\u00edas antes del descubrimiento de antibi\u00f3ticos y el riesgo de infecci\u00f3n era muy alto.<\/p>\n<p>Un piloto llamado Henry Lumley fue internado con quemaduras horribles en el rostro. Para la reconstrucci\u00f3n, Gillies intent\u00f3 crear un colgajo en forma de cara en el pecho del paciente.<\/p>\n<p>El masivo injerto se infect\u00f3 r\u00e1pidamente y el organismo de Lumley fue incapaz de resistir el trauma de la operaci\u00f3n, lo que le ocasion\u00f3 un infarto y la muerte.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Lecciones de las tragedias<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">La lecci\u00f3n que aprendi\u00f3 Gillies fue que la cirug\u00eda pl\u00e1stica deb\u00eda realizarse en peque\u00f1as etapas, en lugar de una gran operaci\u00f3n. Esa t\u00e9cnica todav\u00eda informa la disciplina hoy en d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>La soluci\u00f3n del m\u00e9dico fue tomar un colgajo o pedazo de carne viva sujetado en un extremo y envolverlo en forma de tubo antes de coserlo en el sitio donde se necesita el injerto.<\/p>\n<p>El tejido viviente quedaba protegido por una capa externa de piel que era impermeable y resistente a la infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los tubos pod\u00edan quedar en esa posici\u00f3n durante semanas mientras se establec\u00eda la irrigaci\u00f3n sangu\u00ednea en el otro extremo del tejido. Cuando eso suced\u00eda, la conexi\u00f3n original se cortaba y el pedazo de tejido se pod\u00eda manipular sobre el lugar deseado. Este sistema le permiti\u00f3 a Gillies mover un pedazo de tejido de un lugar a otro con poco riesgo de infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El doctor Dami\u00e1n Wengrowicz, cirujano pl\u00e1stico egresado de la Universidad de Buenos Aires (Argentina) dice que lo establecido por Gillies sirvi\u00f3 de base para el campo de la reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Todo lo que es reconstrucci\u00f3n se hace con colgajos, pero las t\u00e9cnicas se han ido modificando y perfeccionando&#8221;, expres\u00f3 Wengrowicz. &#8220;Hoy en d\u00eda, los colgajos son libres, se injertan con microcirug\u00eda y no hay necesidad de que est\u00e9n sujetados a otras partes del cuerpo&#8221;.<\/p>\n<p>Los instrumentos sofisticados del siglo XXI permiten que se acorte el tiempo de la operaci\u00f3n, sin embargo, el doctor Wengrowicz recalc\u00f3 que &#8220;todo procedimiento de reconstrucci\u00f3n se hace en varias etapas&#8221;. Primero, una intervenci\u00f3n m\u00e1s &#8220;grosera&#8221; y luego otras de refinamiento.<\/p>\n<p>En ese sentido, el m\u00e9todo de Gillies fue fundamental y su nombre se menciona en todos los importantes textos de cirug\u00eda pl\u00e1stica, concluy\u00f3 el especialista.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Trauma psicol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de los logros de Gillies, las desfiguraciones ocasionadas por la guerra a\u00fan eran profundas y muchos de sus pacientes nunca pudieron superar el impacto psicol\u00f3gico. Algunos ni se atrev\u00edan a salir en p\u00fablico sin cubrir sus rostros.<\/p>\n<p>Cerca del hospital hab\u00eda bancos pintados de azul que designaban que all\u00ed se pod\u00edan sentar los hombres con heridas faciales sin sentirse inc\u00f3modos, aunque tambi\u00e9n serv\u00edan para advertir a los residentes locales que la apariencia de aquellos que ocupaban esos bancos pod\u00eda resultar inquietante.<\/p>\n<p>Ciertos sobrevivientes se reintegraron a la fuerza laboral, pero usualmente trabajaban separados en oficinas traseras por su verg\u00fcenza de que los vieran. Muchos otros quedaron completamente retra\u00eddos, incapaces de enfrentar a sus familias y amigos.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reconstrucci\u00f3n facial en esa \u00e9poca no gozaba de prestigio, pero se convirti\u00f3 en parte integral del proceso de recuperaci\u00f3n en la postguerra Semana en su edici\u00f3n digital informa que a diferencia de una herida &#8220;limpia&#8221; producida por un balazo, las esquirlas de metal retorcido, tambi\u00e9n conocidas como metralla, pod\u00edan arrancarle la cara a un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":328224,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-300991","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/300991","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=300991"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/300991\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/328224"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=300991"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=300991"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=300991"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}