{"id":330997,"date":"2013-10-15T17:05:24","date_gmt":"2013-10-15T17:05:24","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-45331"},"modified":"2013-10-15T17:05:24","modified_gmt":"2013-10-15T17:05:24","slug":"la-corrupcion-costumbre-del-poder-k2-45331","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2013\/puebla\/la-corrupcion-costumbre-del-poder-k2-45331\/330997\/","title":{"rendered":"La corrupci\u00f3n, costumbre del poder"},"content":{"rendered":"<div><span style=\"line-height: 1.3em\">Cada d\u00eda son m\u00e1s frecuentes las coincidencias en la forma de pensar del mexicano m\u00e1s o menos informado. Esto gracias a que la corrupci\u00f3n concit\u00f3 la cr\u00edtica y el repudio casi generalizados, algo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s de cinco siglos.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Esta es una de las conclusiones que saco del libro del doctor Eduardo Garc\u00eda Flores (Cuadrivio. Corruptofilia, un gen cutural de nuestra sociedad), padre de Marcelo Garc\u00eda Almaguer quien, como el lector sabe, es amigo y colaborador de confianza del gobernador poblano Rafael Moreno Valle Rosas.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El especialista en el cerebro humano sit\u00faa el origen de la corrupci\u00f3n en el inicio del siglo XVI, cuando hizo su aparici\u00f3n en M\u00e9xico el conquistador Hern\u00e1n Cort\u00e9s. <\/div>\n<div>En\u00a0<span style=\"line-height: 1.3em\">esa \u00e9poca naci\u00f3 la enfermedad social que ha sido el lastre que mantiene al pa\u00eds varado en los terrenos pantanosos del embute, coima, extorsi\u00f3n, mordida, diezmo, chayote, d\u00e1diva, padrinazgo, tr\u00e1fico de influencia y dem\u00e1s estilos, hechos y costumbres que avalan aquello de que la corrupci\u00f3n somos todos. Garc\u00eda Flores relata en su libro cuatro de los casos que la suerte puso en su terreno profesional, experiencias que muestran el mal cuyo remedio \u2013apunta el neur\u00f3logo\u2013 est\u00e1 en manos de los internautas bien intencionados (por fortuna la mayor\u00eda).\u00a0<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El libro de marras me indujo a dirigir la mirada hacia el lomer\u00edo de los Fuertes, pensando en la oportunidad profesional que para el cient\u00edfico representa la cercan\u00eda de su v\u00e1stago con el mandatario estatal m\u00e1s visto y promocionado del pa\u00eds. En el mejor de los casos, me dije, este que sin duda es un fen\u00f3meno pol\u00edtico, podr\u00eda ser la excepci\u00f3n que confirma la regla o, en el peor, la regla que establecer\u00eda que en la pol\u00edtica mexicana no hay excepciones.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Eduardo Garc\u00eda se apoya en sus conocimientos cient\u00edficos, culturales y sociales adquiridos en su recorrido acad\u00e9mico por el mundo, as\u00ed como en su pr\u00e1ctica profesional y los cursos y ense\u00f1anzas de reputados doctores, background que, si a\u00fan no lo es, seguramente lo convertir\u00e1 en una referencia necesaria sobre los estudios de corrupci\u00f3n y, desde luego, en un especialista del nivel de Yves M\u00e9ny o Michel Johnston o Arnold J. Heidenheimer o Donatella della Porta, con un plus: sus profundos conocimientos del cerebro humano..<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Para no darle muchas vueltas al tema, primero trascribo algo de lo que dicen los expertos citados y despu\u00e9s algunas acotaciones del doctor Garc\u00eda:<\/div>\n<div>Yves asegura que la sofisticaci\u00f3n de las actividades corruptas, tiende a convertirla en una acci\u00f3n invisible y por tanto dif\u00edcil de castigar. Johnston dice que la corrupci\u00f3n puede y debe ser tratada como una propiedad de la sociedad en su conjunto. Heidenheimer escribi\u00f3 que la presencia de la corrupci\u00f3n en los pa\u00edses europeos ha provocado presiones de todo tipo, algunas de ellas destinadas a tratar de controlar los sobornos a funcionarios p\u00fablicos. Y Donatella comenta que la corrupci\u00f3n es una de las causas de los cambios en los gobiernos del mundo y, en particular, de la transformaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas de sus clases pol\u00edticas.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Tenemos as\u00ed que la corrupci\u00f3n es \u201cs\u00edntoma de profundo deterioro de la vida p\u00fablica que adem\u00e1s amenaza los valores b\u00e1sicos de la democracia\u201d (Steven R. Reed, dixit). O como lo apunta el propio Garc\u00eda: que es la rampante costumbre del antiguo r\u00e9gimen copiada por los nuevos gobernantes, circunstancia que nos \u201cdeja atrapados entre el peso muerto de nuestro propio pasado, y la debilidad y la inconsciencia de aquellos que nos gobiernan para efectuar los cambios necesarios y entrar de lleno en la vida democr\u00e1tica\u201d.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Eduardo hurga y mete su bistur\u00ed intelectual entre lo intrincado de la malhadada costumbre. La intenci\u00f3n: encontrar que debido a las realidades del mundo que nos circunda, \u201cpudiera ser que estemos procreando un gen cultural para adaptarnos a vivir en el estercolero de la corrupci\u00f3n\u201d. \u00a0Y apuntala esta mala noticia con las tradiciones culturales que, dice, \u201cterminan convirti\u00e9ndose en perversos instintos sociales para aquellos que detentan el poder\u201d.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00c9chele una mirada a los gobernantes del pa\u00eds y comprobar\u00e1 que, en efecto, ninguno ostenta el poder sino que lo detenta. Esto porque todos llegaron a ese estadio pol\u00edtico vali\u00e9ndose de la manipulaci\u00f3n de la democracia, incluso de la habilidad para corromper, tanto a los adversarios como a correligionarios.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Como buen cient\u00edfico, Garc\u00eda Flores concluye su ensayo sobre la corrupci\u00f3n con seis propuestas que, supone, la moderar\u00edan para hacer m\u00e1s eficiente la administraci\u00f3n p\u00fablica. Una: generar la confianza que revitalice a la sociedad. Otra: crear un programas de salud neonatal para propiciar el desarrollo cerebral del infante (aprender\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido a defenderse). Tercera: tipificar el delito de desv\u00edo de recursos p\u00fablicos en materia de salud y nutrici\u00f3n d\u00e1ndole la definici\u00f3n de genocidio indirecto. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Cuarta: incrementar la inversi\u00f3n en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Quinta: hacer p\u00fablicas las declaraciones patrimoniales del servidor p\u00fablico, cada seis meses. Y \u00faltima: definir con rigor el t\u00e9rmino de rendici\u00f3n de cuentas consustancial al concepto de transparencia.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Para hacer posible las propuestas del doctor Garc\u00eda, habr\u00e1 que evitar que los gobernantes manipulen la verdad. \u00bfC\u00f3mo? Legislar para que la mentira se considere como delito grave; es decir, con pena de c\u00e1rcel y sin derecho a fianza, adem\u00e1s de la destituci\u00f3n inmediata y permanente del cargo p\u00fablico.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Todo ello, desde luego, con el apoyo de la sociedad que forma parte de las redes sociales, tal y como lo propone Eduardo, padre de Marcelo Garc\u00eda Almaguer (experto en esta \u00e1rea). Si as\u00ed fuere tendr\u00edamos una terrible crisis burocr\u00e1tica.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><strong>acmanjarrez@hotmail.com<\/strong><\/div>\n<div><strong>@replicaalex<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada d\u00eda son m\u00e1s frecuentes las coincidencias en la forma de pensar del mexicano m\u00e1s o menos informado. 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