{"id":339804,"date":"2013-05-05T23:56:36","date_gmt":"2013-05-05T23:56:36","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-39698"},"modified":"2013-05-05T23:56:36","modified_gmt":"2013-05-05T23:56:36","slug":"remesas-se-seca-el-rio-de-dolares-de-estados-unidos-hacia-puebla-k2-39698","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2013\/puebla\/remesas-se-seca-el-rio-de-dolares-de-estados-unidos-hacia-puebla-k2-39698\/339804\/","title":{"rendered":"Remesas: se seca el r\u00edo de d\u00f3lares de Estados Unidos hacia Puebla"},"content":{"rendered":"<div><span style=\"line-height: 1.3em\">Las remesas que llegan a M\u00e9xico disminuyen desde hace seis a\u00f1os. Eso afecta a peque\u00f1as poblaciones de Puebla donde son una de sus principales fuentes de ingresos<\/span><\/div>\n<div><span style=\"line-height: 1.3em\">El Pa\u00eds reporta que a sus m\u00e1s de sesenta a\u00f1os, Teresa ejerce de madre de sus dos nietas de 8 y 12 a\u00f1os. \u201cCada d\u00eda piden m\u00e1s cosas\u201d, se queja. Hasta ahora viv\u00edan con el dinero que su hija, que vive en una poblaci\u00f3n estadounidense de cuyo nombre Teresa no se acuerda, les enviaba. Pero la crisis ha hecho que las remesas que llegan a M\u00e9xico desde Estados Unidos se reduzcan. En marzo de 2013, el n\u00famero de divisas se redujo un 14,69% respecto al mismo mes del a\u00f1o pasado. Ahora la hija de Teresa sobrevive con un trabajo por horas y ya no puede enviar la misma cantidad de dinero, \u201cAntes mandaba todos los meses, ahora cuando le sobra\u201d, explica. <\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><span style=\"line-height: 1.3em\">Por eso Teresa ha tenido que buscar una manera de compensar ese dinero: ha vuelto a salir al campo, un trabajo duro, y a vender tortillas en el municipio de Nealtican, en el Estado mexicano de Puebla.\u00a0<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En la plaza principal del municipio de Huaquechula, en la misma regi\u00f3n que Nealtican, a\u00fan quedan unos cuantos vestigios de la \u00e9poca dorada de las remesas. Ah\u00ed puede contemplarse la casa que construy\u00f3 la familia de Camila, situada en un lugar privilegiado, pared con pared con la presidencia municipal. Los 12 hermanos que componen esta familia emigraron en un momento u otro a Estados Unidos. Y con todo el dinero que iba llegando construyeron su hogar y abrieron una tienda de alimentaci\u00f3n en la planta baja. Con lo que recib\u00eda y lo que sacaba de la tienda, Camila, de 29 a\u00f1os, pod\u00eda vivir y mantener a sus dos hijos. Pero ahora ha dejado de recibir dinero, sus hermanos ya no env\u00edan porque ya no ganan como antes. De momento, ha tenido que buscarse un trabajo adicional: combina sus labores como dependienta en la tienda con un puesto en la biblioteca local. Todo con tal de sacar adelante a sus dos ni\u00f1os. Incluso est\u00e1 pensando en regresar a Estados Unidos: \u201cNo quiero ir por el pa\u00eds, sino por los d\u00f3lares\u201d, explica.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En esa misma plaza de Huaquechula se encuentra una casa de cambio, en la que cuelga un cartel: \u201cSe compran d\u00f3lares\u201d. Las remesas que llegaban a M\u00e9xico sufrieron un crecimiento trepidante desde mediados de los a\u00f1os noventa. En el a\u00f1o 2000, las divisas que llegaron alcanzaron los 6.573 millones de d\u00f3lares y la cifra fue en aumento hasta 2007, cuando se recibieron 26.076 millones de d\u00f3lares de quienes decidieron marcharse. En 2008 empez\u00f3 la crisis y comenz\u00f3 un descenso que a\u00fan contin\u00faa. Los datos del Banco de M\u00e9xico muestran que el dinero que lleg\u00f3 de los mexicanos en el exterior en 2012 fue un 14% menor que en 2007. Y la ca\u00edda contin\u00faa. Seg\u00fan los datos publicados este jueves, el env\u00edo de dinero en el primer trimestre del a\u00f1o fue un 10% menor que en los primeros meses del a\u00f1o pasado.<\/div>\n<div>\u201cLa ca\u00edda de remesas ha sido algo generalizado en los \u00faltimos a\u00f1os\u201d, explica Arturo Villase\u00f1or, del Observatorio Ciudadano para Pol\u00edticas p\u00fablicas para Migrantes de Puebla. El Estado es el quinto receptor de remesas en el pa\u00eds y las divisas que llegan suponen, aproximadamente, el 4% del PIB poblano. De ah\u00ed que se sienta tanto su ca\u00edda. Adem\u00e1s, explica Villase\u00f1or, ahora hay un saldo migratorio cero: se van aproximadamente los mismos que deciden retornar, por lo que entran todav\u00eda menos d\u00f3lares. Y fueron muy pocos quienes se preocuparon de ahorrar, a\u00f1ade.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Antes de empezar a trabajar en la presidencia municipal de Huaquechula, Isabel Torres form\u00f3 parte del equipo de la Casa del Migrante de Atlixco. All\u00ed presenci\u00f3 c\u00f3mo, adem\u00e1s de que muchas madres de familia tuvieron que ponerse a trabajar, creci\u00f3 el n\u00famero de solicitantes de ayuda social porque los d\u00f3lares que llegaban de Estados Unidos eran menos. Por ejemplo, muchas personas recurrieron al programa Oportunidades, que apoya con dinero y alimentos a las familias a cambio de que los ni\u00f1os vayan a la escuela.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Isabel tambi\u00e9n cuenta que este proceso es perceptible en las poblaciones de la regi\u00f3n: ya no se construye con tanta alegr\u00eda como antes, cuando muchas casas ganaron otra altura. Eran tiempos felices en los que los d\u00f3lares manten\u00edan la regi\u00f3n y las casas de cambio viv\u00edan un traj\u00edn constante. Los ni\u00f1os se acostumbraron a manejar tel\u00e9fonos m\u00f3viles de \u00faltima generaci\u00f3n. Incluso una maestra recuerda el caso de un ni\u00f1o que con 13 a\u00f1os ten\u00eda un coche propio. Pero Estados Unidos ya no es la gallina de los huevos de oro y cruzar la frontera de manera ilegal ya no supone tantas ventajas.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La salida masiva de los habitantes de Huaquechula empez\u00f3 por una crisis agr\u00edcola. Primero, por un problema con un pueblo vecino por la propiedad del agua en los a\u00f1os setenta que dej\u00f3 sin trabajo a buena parte de la poblaci\u00f3n. Luego, por una sequ\u00eda que redujo el caudal de los r\u00edos. En la comunidad de la que proviene Isabel, San Juan Huiluco, parte del mismo municipio, el pionero se llamaba Don Beto. Fue el primero en marcharse a trabajar a Estados Unidos a finales de los setenta y todos recuerdan el momento en que regres\u00f3 por primera vez al pueblo. Aunque Isabel era una ni\u00f1a, en su comunidad se habl\u00f3 mucho de aquello. \u201cDon Beto apareci\u00f3 con un sombrero tejano, pantalones de vestir, camisa de seda y botas picudas. hab\u00eda tenido \u00e9xito y eso anim\u00f3 a que muchos siguieran su ejemplo\u201d, cuenta Isabel. \u00c9l encarn\u00f3 el sue\u00f1o americano y transmiti\u00f3 la idea de que con d\u00f3lares se viv\u00eda mejor que con pesos mexicanos. Ahora se calcula que al menos el 80% de los habitantes de Huaquechula tiene un familiar directo en Estados Unidos y que m\u00e1s de la mitad reciben remesas.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Pero muchas familias ya no pueden contar con ellas y \u00faltimamente cruzar la frontera es mucho m\u00e1s complicado. Aunque eso no detiene a muchos poblanos que todav\u00eda insisten en la idea de emigrar al vecino del norte Estados Unidos. Igual que Camila, Jonathan, de 24 a\u00f1os, quiere marcharse. Incluso tiene localizado a un \u2018pollero\u2019 que le ayudar\u00e1 a cruzar al otro lado. Ahora tiene un trabajo en la presidencia municipal de Huaquechula pero sabe que sirviendo mesas all\u00ed ganar\u00eda m\u00e1s de lo que gana aqu\u00ed ahora. Y no le da miedo: \u201cAqu\u00ed no hay trabajo, no hay futuro\u201d. Y ahora tampoco hay d\u00f3lares.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las remesas que llegan a M\u00e9xico disminuyen desde hace seis a\u00f1os. 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