{"id":346721,"date":"2012-11-23T02:53:31","date_gmt":"2012-11-23T02:53:31","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-33280"},"modified":"2012-11-23T02:53:31","modified_gmt":"2012-11-23T02:53:31","slug":"el-smartphone-y-el-manual-de-carreno-k2-33280","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2012\/puebla\/el-smartphone-y-el-manual-de-carreno-k2-33280\/346721\/","title":{"rendered":"El Smartphone y el Manual de Carre\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div>En el tecnologizado entorno en que vivimos hoy d\u00eda, sobresale por mucho el panorama invadido por admin\u00edculos para \u201ccomunicarnos\u201d, en especial los tel\u00e9fonos celulares. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>No hay rinc\u00f3n donde no veamos personas con la mano en la oreja sosteniendo un aparato de estos, o lo que es peor, vociferando y gesticulando frente a nosotros sin ning\u00fan pudor, lo que nos obliga a enterarnos, queramos o no, de las vicisitudes, desahogos, negocios y chismes ajenos, cuando no a escuchar a los cuatro vientos las preferencias musicales del interfecto.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La otra imagen asociada y quiz\u00e1 a\u00fan m\u00e1s omnipresente es la del individuo inclinado hacia su aparato en la acci\u00f3n de \u201ctextear\u201d, quiz\u00e1 por resultar m\u00e1s barato que la llamada telef\u00f3nica. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Ser\u00eda ocioso reunir evidencia para ponderar las conveniencias del uso de los celulares, algunos de los cuales pueden conectarse a Internet, es decir, a la avalancha universal de im\u00e1genes, texto, informaci\u00f3n y conexi\u00f3n a las redes sociales al alcance de un click, como el marketing lo anuncia.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Pero aparejadas con esa imagen, existen tambi\u00e9n otras caras del fen\u00f3meno. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>La m\u00e1s obvia es la mencionada agresi\u00f3n que se perpetra a la privac\u00eda, a la paz y al respeto de los circunvecinos al tel\u00e9fono. Hay tambi\u00e9n otras m\u00e1s sutiles: parece existir un problema que va m\u00e1s all\u00e1 de la simple adicci\u00f3n a la conexi\u00f3n que proporciona el celular. Se trata del temor a estar o sentirse desconectados, lo cual parece equivaler virtualmente a no existir. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Se llama \u201cnomofobia\u201d y es un trastorno de ansiedad creado por el celular, o m\u00e1s exactamente, a la falta de \u00e9l. Por eso vemos a algunas personas sinti\u00e9ndose desnudas, desvalidas, marginadas y preocupadas porque olvidaron su celular en casa, o se les agot\u00f3 el cr\u00e9dito o la energ\u00eda de su aparato.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Resulta en cierta forma c\u00f3mico verlas en ese trance pero en realidad se trata de un fen\u00f3meno preocupante. Otra cara sutil de este asunto es la paradoja seg\u00fan la cu\u00e1l estamos m\u00e1s comunicados que nunca (por la capacidad tecnol\u00f3gica) y m\u00e1s incomunicados que nunca (por la enajenaci\u00f3n a la que nos arroja el uso desmedido de esa tecnolog\u00eda). <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Lo ilustran unas cuantas vi\u00f1etas como las que circulan por las redes sociales con todo y fotograf\u00edas, y por experiencias propias. Primera: se ha reunido un grupo de amigos en un bar. En un momento dado todos est\u00e1n \u201ctexteando\u201d con otras personas dando al traste con la reuni\u00f3n. Segunda: llegan cuatro muchachas en un coche a un puesto callejero de antojitos. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Las cuatro ordenan lo que comer\u00e1n y acto seguido se colocan una al lado de otra, esperando que se cocine su pedido, y se quedan ensimismadas en sus tel\u00e9fonos celulares todo el tiempo de la espera, sin emitir palabra alguna ni a sus tres amigas ni a nadie m\u00e1s, como suele ocurrir en esos lugares. Tercera: una pareja se cita en un restaurant para tener una cena rom\u00e1ntica a la luz de las velas. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>De repente uno de ellos o ambos reciben o hacen una llamada o un mensaje de texto que les provoca una sonrisa de la que el otro es completamente ajeno. Esto los ocupa por algunos minutos o bien se extiende un buen rato al responder al intercambio de una serie de mensajes entrecortando sin respeto alguno el encuentro. Si el del tel\u00e9fono es s\u00f3lo uno de los dos, el asunto es m\u00e1s grave a\u00fan. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Mientras, se muri\u00f3 la intimidad que se hab\u00eda creado antes de la irrupci\u00f3n del tel\u00e9fono. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Cuarta: la mitad del grupo de prepa se cita en la playa al atardecer. Frente a la puesta de sol, en la que convergen el azul intenso del agua con la gama de amarillos y naranjas del sol poniente, la mayor\u00eda tiene la cabeza inclinada y sostiene cada uno un tel\u00e9fono, aisl\u00e1ndose por completo del glorioso paisaje y de sus compa\u00f1eros. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Quinta: en una universidad ha sonado la alarma de sismo. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Todos dejan lo que est\u00e1n haciendo y salen de los salones y oficinas siguiendo la ruta de evacuaci\u00f3n se\u00f1alada para ir al punto de reuni\u00f3n. En la escalera viene bajando la multitud en forma mesurada aunque con una tensi\u00f3n latente pues todav\u00eda se ignora si existe un riesgo real o se trata de un simulacro.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En esa situaci\u00f3n, digamos especial, la mitad de los que vienen bajando la escalera codo \u00a0a codo con la otra mitad, est\u00e1n texteando! \u00a0Habr\u00eda muchas \u00a0vi\u00f1etas m\u00e1s, como la de los inconscientes que usan el celular (o peor, reciben o env\u00edan mensajes) mientras conducen su coche o las reuniones familiares groseramente saboteadas por los parientes que no sueltan su celular. Pero no hay porqu\u00e9 abundar.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Tremendas paradojas: comunicaci\u00f3n-aislamiento, \u00a0mundo virtual-mundo real. Y preguntas inc\u00f3modas: \u00bfd\u00f3nde termina uno y empieza el otro? \u00bfqu\u00e9 hace al amigo virtual m\u00e1s importante que el que tengo enfrente? \u00bfcabe la posibilidad de regresar a una vida sin conexi\u00f3n? \u00bfqu\u00e9 se gana y qu\u00e9 se pierde con la invasi\u00f3n tecnol\u00f3gica? \u00bfa d\u00f3nde nos llevar\u00e1 esto? No conozco las respuestas. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Pero creo que la irrupci\u00f3n del Smartphone, con la innegable seducci\u00f3n que despierta y con su tambi\u00e9n innegable cauda de capacidades y funciones (hablo, tomo fotos, las comparto en redes sociales, bajo y oigo m\u00fasica, busco informaci\u00f3n, consulto al m\u00e9dico, me entretengo con jueguitos), inaugura -entre otras cosas &#8211; tambi\u00e9n la necesidad de replantear algunos aspectos de la civilidad y las buenas maneras, si no de algunos rubros del famoso y vilipendiado Manual de Carre\u00f1o para las buenas costumbres, dada la magnitud de las faltas de respeto en que incurre el propietario del tel\u00e9fono en contra del resto de la humanidad\u2026..pero\u2026.perd\u00f3n\u2026.debo interrumpir mi texto\u2026\u2026\u2026.me est\u00e1 sonando el tel\u00e9fono.\u00a0<\/div>\n<div><strong><br \/><\/strong><\/div>\n<div><strong>*El art\u00edculo expresa la opini\u00f3n personal del autor, que es acad\u00e9mico de la Universidad Iberoamericana Puebla<\/strong><\/div>\n<div><strong>**Este texto se encuentra en: http:\/\/textoscirculo.blogspot.mx\/<\/strong><\/div>\n<div><strong>Sus comentarios son bienvenidos.<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el tecnologizado entorno en que vivimos hoy d\u00eda, sobresale por mucho el panorama invadido por admin\u00edculos para \u201ccomunicarnos\u201d, en especial los tel\u00e9fonos celulares. \u00a0 No hay rinc\u00f3n donde no veamos personas con la mano en la oreja sosteniendo un aparato de estos, o lo que es peor, vociferando y gesticulando frente a nosotros sin [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":413637,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-346721","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=346721"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346721\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/413637"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=346721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=346721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=346721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}