{"id":356817,"date":"2012-09-10T01:16:37","date_gmt":"2012-09-10T01:16:37","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-30110"},"modified":"2012-09-10T01:16:37","modified_gmt":"2012-09-10T01:16:37","slug":"el-calvario-judicial-de-ramon-y-pascual-los-dos-presos-de-conciencia-de-puebla-k2-30110","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2012\/puebla\/el-calvario-judicial-de-ramon-y-pascual-los-dos-presos-de-conciencia-de-puebla-k2-30110\/356817\/","title":{"rendered":"El calvario judicial de Ram\u00f3n y Pascual, los dos presos de conciencia de Puebla"},"content":{"rendered":"<div>El diario espa\u00f1ol El Pa\u00eds retoma la historia de los dos l\u00edderes ind\u00edgenas mexicanos que cumplen siete a\u00f1os de c\u00e1rcel por un delito menor que oculta un conflicto por agua en la Sierra Norte del estado de Puebla<\/div>\n<div>El diario espa\u00f1ol El Pa\u00eds informa que La historia de Jos\u00e9 Ram\u00f3n Aniceto G\u00f3mez, de 65 a\u00f1os, y Pascual Agust\u00edn Cruz, de 49, l\u00edderes de la comunidad ind\u00edgena nahua de Atla, en la sierra norte del Estado de Puebla (centro de M\u00e9xico), ser\u00eda un episodio m\u00e1s del surrealismo mexicano si no fuera un drama, otro m\u00e1s en la larga historia de la indefensi\u00f3n y aislamiento de los pueblos originarios de este pa\u00eds y de la facilidad del sistema judicial para fabricar culpables.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Jos\u00e9 Ram\u00f3n y Pascual llevan dos a\u00f1os y siete meses encerrados en el penal de media seguridad del municipio de Huauchinango acusados del robo con violencia de un veh\u00edculo en un confuso incidente en octubre de 2009, que en realidad esconde el enfrentamiento entre las autoridades ind\u00edgenas y el cacique local por el acceso al agua potable y probablemente oculta animadversiones ancestrales entre los vecinos. Los dos campesinos, que fueron condenados a seis a\u00f1os, 10 meses y 20 d\u00edas de prisi\u00f3n por un delito calificado de grave, han sido acogidos como presos de conciencia por Amnist\u00eda Internacional \u2014los \u00fanicos con ese estatus en todo M\u00e9xico actualmente\u2014 y su caso ha sido llevado ante la Corte Suprema por los abogados del Centro de Derechos Humanos PRODH, quienes han presentado un recurso directo de amparo \u2014el \u00faltimo recurso\u2014 y cuyo fallo esperan para el mes pr\u00f3ximo.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El penal de Huauchinango, una costrosa construcci\u00f3n de hormig\u00f3n y metal de verde ro\u00f1oso, ofrece un aspecto m\u00e1s pobre que t\u00e9trico. El locutorio es una peque\u00f1a habitaci\u00f3n sin asientos ni para los reos ni para los visitantes. Una mohosa tela met\u00e1lica separa a unos y otros. \u201cNos sentimos muy encorralados aqu\u00ed\u201d, dice Jos\u00e9 Ram\u00f3n. <\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u201cHay momentos en los que estoy muy preocupado, siento el dolor de mi familia y me pregunto c\u00f3mo estoy aqu\u00ed si no debo nada. Otras veces siento bonito, y me siento orgulloso\u201d.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Jos\u00e9 Ram\u00f3n y Pascual han mejorado mucho su espa\u00f1ol en el \u00faltimo a\u00f1o, en la medida \u201cen que se han ido apropiando de su caso\u201d, como dice su abogado del PRODH, Andr\u00e9s D\u00edaz Fern\u00e1ndez, pero a\u00fan no comprenden muchas palabras. \u201cSiempre nos miraron mal en el juzgado por eso. No hab\u00eda int\u00e9rprete de n\u00e1huatl. Pod\u00edamos hablar\u00a0en espa\u00f1ol pero solo entend\u00edamos parte de lo que nos preguntaban\u201d, recuerdan.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Su vida en la c\u00e1rcel transcurre con mon\u00f3tona tranquilidad. Les levantan a las seis de la ma\u00f1ana, cosen balones de f\u00fatbol, hacen un poco de ejercicio y son encerrados en sus celdas a las seis y media de la tarde. El trato, aseguran, es bueno y reciben atenci\u00f3n m\u00e9dica, pero es inevitable la a\u00f1oranza de tiempos mejores cuando cultivaban ma\u00edz y frijoles en sus parcelas de media hect\u00e1rea, o Jos\u00e9 Ram\u00f3n tocaba el viol\u00edn.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El subdirector de la prisi\u00f3n, Glen Alvarado Gonz\u00e1lez, afirma que no hay hacinamiento porque actualmente son unos 400 reclusos y caben 500. \u201cTenemos homicidas, violadores y ladrones pero no delincuencia organizada y el promedio de tiempo que pasan aqu\u00ed es de 10 a 15 a\u00f1os\u201d, dice el licenciado, que no disimula su convencimiento de que los dos l\u00edderes nahuas est\u00e1n all\u00ed fuera de lugar. \u201cPese a encontrase cautivos, se les da un tratamiento especial\u201d, a\u00f1ade.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>El conflicto por el agua potable en Atla, un pueblo de unos 2.000 habitantes, viene de antiguo, desde que hace m\u00e1s de 35 a\u00f1os, el cacique local, Guillermo Hern\u00e1ndez, se apropi\u00f3 del agua y lleg\u00f3 a imponer cuotas por una toma de hasta 5.000 pesos (unos 300 euros), una cantidad desorbitada para unos campesinos que subsisten a duras penas. El enfrentamiento entre partidarios y contrarios al cacique se resolvi\u00f3 durante a\u00f1os a base de pedradas, contaminaci\u00f3n de manantiales, amenazas de muerte y asesinatos de miembros del grupo opositor.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En 2008 las cosas empezaron a cambiar. Jos\u00e9 Ram\u00f3n y Pascual fueron elegidos, respectivamente, presidente auxiliar y juez menor de paz de la comunidad y emprendieron un proyecto para que todos los vecinos tuvieran acceso gratuito al agua. La iniciativa result\u00f3 intolerable para la facci\u00f3n del cacique y el 22 de octubre de 2009 el hijo de uno de ellos lanz\u00f3 su veh\u00edculo contra los dos l\u00edderes nahuas y otros jornaleros cuando volv\u00edan de trabajar. El agresor, al verse descubierto por un polic\u00eda \u2014hoy tambi\u00e9n preso\u2014 abandon\u00f3 el coche y un mes despu\u00e9s los denunci\u00f3 por su supuesto robo.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Ah\u00ed empez\u00f3 el calvario judicial para estos dos hombres a pesar de que el veh\u00edculo nunca desapareci\u00f3 sino que fue guardado en el corral\u00f3n municipal, ninguno de los dos acusados sabe conducir y los testigos en su contra, dos vecinos de Atla, se desdijeron posteriormente de sus declaraciones.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Atla, que en n\u00e1huatl significa \u201clugar donde hay agua\u201d, forma parte del archipi\u00e9lago cultural donde viven los m\u00e1s de 12 millones de ind\u00edgenas mexicanos (el 11% de la poblaci\u00f3n) sometidos a un intenso proceso de transformaci\u00f3n, entre la asimilaci\u00f3n y la segregaci\u00f3n. Est\u00e1 a unos 50 kil\u00f3metros de Huauchinango o a m\u00e1s de hora y media de sinuosa carretera, en parte sin asfaltar, que asciende sin fin por una l\u00ednea quebrada de monta\u00f1as y valles de un intenso verde tamizado por una neblina azul. Perros, gallinas y pavos corretean por sus calles, el ma\u00edz crece en peque\u00f1as terrazas, algunos ni\u00f1os juegan vestidos con el uniforme de colegio mientras otros cortan le\u00f1a descalzos y un par de oxidadas antenas parab\u00f3licas atestiguan el \u00e9xito de alguno de sus hijos emigrados.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Salustia Aparicio, de 35 a\u00f1os, la mujer de Pascual y madre de seis hijos, explica en un deficiente castellano, plagado de silencios, que aunque su familia tiene agua, la mitad del pueblo no y que los precios siguen por las nubes. Bajar a Huauchinango le lleva tomar tres autobuses y unas cuatro horas de ida y otras tantas de vuelta. Su rostro expresa una profunda tristeza, resignada ante una injusticia y un abandono que se hunde en el tiempo. Si el recurso ante la Corte Suprema no prospera, Jos\u00e9 Ram\u00f3n y Pascual no volver\u00e1n en siete a\u00f1os. Como dijo el intelectual y cronista Carlos Monsiv\u00e1is, \u201csi Kafka hubiera sido mexicano, ser\u00eda un escritor costumbrista\u201d.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El diario espa\u00f1ol El Pa\u00eds retoma la historia de los dos l\u00edderes ind\u00edgenas mexicanos que cumplen siete a\u00f1os de c\u00e1rcel por un delito menor que oculta un conflicto por agua en la Sierra Norte del estado de Puebla El diario espa\u00f1ol El Pa\u00eds informa que La historia de Jos\u00e9 Ram\u00f3n Aniceto G\u00f3mez, de 65 a\u00f1os, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":414850,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-356817","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/356817","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=356817"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/356817\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/414850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=356817"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=356817"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=356817"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}