{"id":363368,"date":"2012-03-14T01:48:17","date_gmt":"2012-03-14T01:48:17","guid":{"rendered":"http:\/\/legacy-k2-2009-23312"},"modified":"2026-03-27T19:10:07","modified_gmt":"2026-03-28T01:10:07","slug":"sobre-la-exigencia-en-la-educacion-k2-23312","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2012\/puebla\/sobre-la-exigencia-en-la-educacion-k2-23312\/363368\/","title":{"rendered":"Sobre la exigencia en la educaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Muchas veces se nos ha dicho que la educaci\u00f3n en M\u00e9xico no es de buena calidad comparada con la de los pa\u00edses m\u00e1s avanzados. Porque, lamentablemente para \u00c1frica, si nos comparamos con ellos, en algunos casos salimos mejor. Una gran cantidad de cosas se han dicho respecto a las causas de la baja calidad de nuestra formaci\u00f3n escolarizada: los maestros y su sindicato, el gobierno y los bajos presupuestos destinados al rubro, el nivel de ingresos de la poblaci\u00f3n en general, la mala gesti\u00f3n de escuelas y universidades, etc. Sin embargo, me parece que poco se ha dicho sobre la cultura como causa \u2013 ra\u00edz de los resultados de nuestra educaci\u00f3n. En efecto, tenemos una cultura que es poco exigente en general; que normalmente se conforma con cualquier cosa en pr\u00e1cticamente cualquier esfera de la vida. \u201cAh\u00ed se va\u201d decimos para criticar nuestra mediocridad (o para justificarla).<\/p>\n<p>La calidad de la educaci\u00f3n de las escuelas y universidades mexicanas no es m\u00e1s que el reflejo de la mentalidad con la que estamos acostumbrados a trabajar y resolver los problemas de la vida. No son s\u00f3lo nuestras instituciones educativas las que tienen desaf\u00edos de calidad. Tambi\u00e9n nuestras empresas y gobiernos, me parece, no han podido superar los retos actuales, particularmente los de calidad. Mientras pa\u00edses como Corea y China \u2013entre otros- han tenido avances significativos en el rubro calidad (incluyendo, por supuesto, la educaci\u00f3n), nosotros parece que seguimos durmiendo la larga noche de nuestras mejores \u00e9pocas. Pero ya amaneci\u00f3 y es otro d\u00eda desde hace muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Creo que el problema tiene su ra\u00edz en nuestra cultura: la forma en c\u00f3mo resolvemos los problemas que nos presenta la vida. En efecto, nuestra cultura es conformista, poco exigente y poco rigurosa. No somos constantes en lo que hacemos, todo el tiempo nos gusta \u201csalir de la rutina\u201d (lo cual es sin duda bueno, pero no todo el tiempo porque entonces se pierde consistencia), no nos inquieta dejar las cosas inconclusas o no cumplir lo que prometimos, etc. Esto en el aula se refleja de m\u00faltiples formas. Un maestro a quien nunca se le ense\u00f1\u00f3, en casa o en la escuela, que puntualidad en el horario significa ser exacto con el manejo del tiempo, dif\u00edcilmente se estresar\u00e1 por cumplir impecablemente y en tiempo cuando tenga un compromiso. Al contrario, se relajar\u00e1 y, con frecuencia, seguramente ser\u00e1 impuntual. Todos sabemos que en nuestra cultura es com\u00fan llegar tarde; y esto me parece que es un s\u00edntoma de lo poco exigente y rigurosos que somos.<\/p>\n<p>Un profesor que, por flojera, no revisa el detalle de los trabajos y tareas de sus alumnos para retroalimentarles con precisi\u00f3n y maximizar su aprendizaje, es un docente que no est\u00e1 siendo exigente y, por lo tanto, no est\u00e1 ayudando a sus pupilos. Calificar las tareas bajo la filosof\u00eda del ah\u00ed se va es, sin duda, el mejor camino para llegar a la mediocridad educativa y para alimentar la cultura de la mediocridad que tanto nos pesa como pa\u00eds. Un maestro que no se\u00f1ala las \u00e1reas de mejora a sus alumnos para no meterse en problemas, es un docente que est\u00e1 contribuyendo a perpetuar nuestra programaci\u00f3n mental de baja calidad.<\/p>\n<p>Existe una definici\u00f3n de calidad que en lo particular me gusta usar por su simpleza y contundencia: calidad es la ausencia de errores. Si los maestros no son capaces de identificar, en primer lugar, los errores de sus alumnos y, en segundo, mostr\u00e1rselos, entonces de poco sirve tener maestros. \u00bfPor qu\u00e9 es tan relativamente f\u00e1cil sacar 9 o 10 en las escuelas mexicanas? Porque no hay exigencia suficiente.<\/p>\n<p>La cultura de la exigencia no s\u00f3lo se ense\u00f1a en las escuelas; sobre todo se ense\u00f1a en casa, pero las instituciones educativas inciden significativamente en el concepto y pr\u00e1ctica de la calidad de una sociedad. Son los centros educativos los que deber\u00edan revolucionar nuestro concepto de calidad para que aspiremos a una vida mejor como comunidad. Me parece que la mejor forma de hacerlo es pedir que nuestros maestros sean m\u00e1s exigentes y rigurosos en el aula; que no se pongan a jugar a la escuelita: hacer como que ense\u00f1an para que los alumnos hagan como que aprenden. Necesitamos que los docentes ayuden a los alumnos de M\u00e9xico a ser m\u00e1s auto cr\u00edticos y auto exigentes; a buscar continuamente una calidad superior sin morir en el intento (porque no hay que olvidar que la calidad est\u00e1 hecha para servir al hombre y no al rev\u00e9s); pero nuestros maestros deben empezar, como siempre, por ellos mismos, sin duda.<\/p>\n<p><strong>*El art\u00edculo expresa la opini\u00f3n personal del autor, que es acad\u00e9mico de la Universidad Iberoamericana Puebla<br \/><\/strong><\/p>\n<p><strong>**Este texto se encuentra en: http:\/\/circulodeescritores.blogspot.com <br \/><\/strong><\/p>\n<p><strong>Sus comentarios son bienvenidos.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchas veces se nos ha dicho que la educaci\u00f3n en M\u00e9xico no es de buena calidad comparada con la de los pa\u00edses m\u00e1s avanzados. Porque, lamentablemente para \u00c1frica, si nos comparamos con ellos, en algunos casos salimos mejor. 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