{"id":372059,"date":"2011-10-19T01:37:35","date_gmt":"2011-10-19T01:37:35","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-18716"},"modified":"2011-10-19T01:37:35","modified_gmt":"2011-10-19T01:37:35","slug":"los-resabios-del-poder-k2-18716","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2011\/puebla\/los-resabios-del-poder-k2-18716\/372059\/","title":{"rendered":"Los resabios del poder"},"content":{"rendered":"<p>Lydia Cacho fue sin duda ni exageraci\u00f3n algo parecido a una hero\u00edna dado que logr\u00f3 que Puebla ingresara a la nueva etapa de la informaci\u00f3n period\u00edstica. A partir de aquel evento legaloide y desafortunado para la escritora, mismo que todos conocemos, el periodismo local se fortaleci\u00f3 a pesar de haberse dividido en dos vertientes; a saber:<\/p>\n<p>a). La tradicional o inamovible, cuyo oficialismo no s\u00f3lo prevaleci\u00f3 tal cual sino que hasta se hizo m\u00e1s notorio debido a la absurda tendencia pro marinista en exceso. Hubo directores de medios de comunicaci\u00f3n que se convirtieron en constructores y proveedores del gobierno marinista. Lo extra\u00f1o es que a la par de este impulso financiero, crecieron sus medios informativos para crear una interesante paradoja producto del fortalecimiento de peri\u00f3dicos, revistas y programas de radio y televisi\u00f3n. <\/p>\n<p>Y<\/p>\n<p>b). No obstante los riesgos naturales surgidos de un gobierno burocr\u00e1ticamente vengativo y pol\u00edticamente ma\u00f1oso, la \u00e9tica se manifest\u00f3 en algunos periodistas decididos a cumplir con la obligaci\u00f3n de informar. Y adem\u00e1s hacerlo sin l\u00edneas dictadas desde el poder, ni lastres oficialistas negociados.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que, insisto, agredida por los resabios y el menosprecio oficial se fortaleciera la libertad de prensa, en muchos casos avalada con la directriz acad\u00e9mica de las universidades en cuyos planes de estudio se incluye la carrera de Comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta libertad result\u00f3 sacudida por el menosprecio o la fobia hacia los periodistas, actitud manifestaba por el entonces gobernador Mario Mar\u00edn Torres. Dicho estilo se hizo patente en la reconocida e incontrovertible cerraz\u00f3n para conceder entrevistas y\/o participar en ruedas de prensa, as\u00ed como en la laxitud o valemadrismo que indujo al ex mandatario a poner en pr\u00e1ctica un estilo corruptor, digamos que exitoso porque succion\u00f3 a una buena parte de la clase pol\u00edtica, a otra de la empresarial, y a un tercio de los medios de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fue, pues, un sexenio ilustrativo para los pol\u00edticos profesionales. Y un mandato de grandes lecciones para la sociedad. Se manifest\u00f3 as\u00ed lo que no debe hacer un servidor p\u00fablico que se precie de inteligente. De igual manera y sin hab\u00e9rselo propuesto, Mar\u00edn tambi\u00e9n impuls\u00f3 a la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Para Ripley<\/strong><br \/>Bueno, pues a pesar de aquellas lecciones nada despreciables para quienes tienen un adarme de inteligencia o la oportunidad de servir al pueblo, el gobierno actual parece empe\u00f1ado en convertirse en una r\u00e9plica del marinismo en lo que se refiere a su relaci\u00f3n con la prensa dado que hay medios satanizados, la mayor\u00eda, y desde luego tambi\u00e9n privilegiados, los menos. En este \u00faltimo hecho podr\u00edan estar S\u00edntesis, Televisa y TV Azteca, no tanto por su libertad o estilo de informar, sino por los beneficios que producen las relaciones personales entre el poder y la prensa, y desde luego los intereses mutuos. Hablamos de un empalme que en nada o poco favorece a la sociedad que espera que lo que se publique y lo que haga el gobierno est\u00e9 sustentado en la verdad. En el primer caso, que cada una de sus notas y reportajes sobre lo que acontece en Puebla, responda a ese postulado. Y respecto al gobierno, que sus acciones sean en beneficio de los poblanos y repercutan en la econom\u00eda local, sin manipular la verdad, precisamente.<\/p>\n<p>Lo peor de la molesta o si usted quiere odiosa comparaci\u00f3n entre el pasado marinista y el presente morenovallista, lo encontramos en que otra vez (con distintas caracter\u00edsticas, claro) se repite aquel menosprecio a la prensa. Pero ahora ya no es una mujer ajena a Puebla, como la referida al inicio, quien por cierto y gracias a Mario Mar\u00edn, adquiri\u00f3 fama y proyecci\u00f3n nacional e internacional. No. Se trata de un periodista local (Rodolfo Ruiz) el que se enfrenta a reacciones por dem\u00e1s extra\u00f1as, entre ellas una que otra menci\u00f3n en su contra, misma que parece responder a directrices oficiales y por ende ajenas al periodismo \u00e9tico.<\/p>\n<p>Como lo dije en la pasada entrega, es probable que el gobernador poblano haya sido mal informado sobre los asuntos que competen a la relaci\u00f3n prensa-gobierno. Puede ser. Si esto no tuviera esa raz\u00f3n, estar\u00edamos de nuevo ante un fen\u00f3meno formado de resabios personales aderezados con el menosprecio oficial repercutido por los corifeos del Ejecutivo. Sin embargo, como suele ocurrir, lo curioso, parad\u00f3jico, extra\u00f1o y ben\u00e9fico, es que todo ello abona la causa popular en que se ha convertido la defensa a la libertad de expresi\u00f3n, o el apoyo a los medios de comunicaci\u00f3n que son los \u00fanicos aliados confiables del ciudadano que busca justicia y respeto. Despreciar la labor de la prensa equivale a desde\u00f1ar las causas del pueblo. Digo\u2026<\/p>\n<p><strong>acmanjarrez@hotmail.com <br \/>Twitter: @replicaalex<br \/><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lydia Cacho fue sin duda ni exageraci\u00f3n algo parecido a una hero\u00edna dado que logr\u00f3 que Puebla ingresara a la nueva etapa de la informaci\u00f3n period\u00edstica. 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