{"id":372496,"date":"2011-10-31T03:28:58","date_gmt":"2011-10-31T03:28:58","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-19162"},"modified":"2011-10-31T03:28:58","modified_gmt":"2011-10-31T03:28:58","slug":"leyendas-de-atlixco-k2-19162","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2011\/puebla\/leyendas-de-atlixco-k2-19162\/372496\/","title":{"rendered":"Leyendas de Atlixco"},"content":{"rendered":"<p>Inmersos en las ancestrales festividades para nuestros muertos; una tradici\u00f3n popular que debemos preservar son los relatos que se inspiran de distintos hechos reales o no pero que circulan y circulan hasta convertirse en leyendas.<\/p>\n<p>En todas nuestras comunidades se escuchan este tipo de relatos.\u00a0 Qui\u00e9n de nosotros no escuch\u00f3 en su ni\u00f1ez alguna vez la historia de \u201cLa llorona\u201d y aunque en cada lugar la historia se narran de manera diferente lo importante es registrarlas.<\/p>\n<p>En Atlixco en el a\u00f1o 2000 fue publicado un texto a la memoria del Mtro. H\u00e9ctor Azar Barbar, que logra recopilar algunas de las leyendas y cuentos de este lugar, comparto algunas.<\/p>\n<p>La historia de \u201cLa llorona\u201d en Atlixco \u201cCuentan que se aparec\u00eda en la noche, en medio de lamentaciones, qui\u00e9n sabe por qu\u00e9 razones, muri\u00f3 ac\u00e1 en Atlixco, y dicen que se alejaba entre desgarradores gritos llamando a sus hijos, rumbo a la estaci\u00f3n del tren\u201d.<\/p>\n<p>O la de una se\u00f1ora \u201cvieja solterona, due\u00f1a de la farmacia \u201cLa Lagunera\u201d que estaba ubicada en la esquina de lo que hoy es la 5 sur y 3 poniente y, que debido a su aspecto, alta y delgada, siempre vestida de negro, se granje\u00f3 el sobrenombre de la \u201cbruja\u201d; y no fue s\u00f3lo por eso, son por otras cosas, como por ejemplo: su lejan\u00eda de las dem\u00e1s personas y el perro negro y tosco que siempre la acompa\u00f1aba y el cual dec\u00edan que era un enviado del diablo, si no es que era \u00e9l mismo\u201d.<\/p>\n<p>O aquella historia que muchos llegamos a escuchar de nuestras abuelas que suced\u00eda en la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n \u201ccuando tomaron la plaza de Atlixco los opositores de Porfirio D\u00edaz, cerca de los lavaderos hab\u00eda una doble pared, en la cual escond\u00edan a las ni\u00f1as y mujeres j\u00f3venes. Cuando escuchaban que los revolucionarios se acercaban, sub\u00edan a las muchachas por esa grand\u00edsima barda y no sal\u00edan hasta que ellos se iban\u201d.<\/p>\n<p>O \u201cEl Nahual\u201d<\/p>\n<p>\u201cUna noche de invierno, un grupo de siete j\u00f3venes reunidos en torno a una fogata, charlaban animadamente, sin percatarse de la avanzada hora\u201d<\/p>\n<p>\u201cAl dar las doce de la noche, cuando ya nadie transitaba por las solitarias calles, decidieron retirarse a sus casas; al despedirse, se les acerc\u00f3 un perro de gran tama\u00f1o; quedando impresionados con \u00e9l, continuaron s camino y al voltear descubrieron que el perro los segu\u00eda, le empezaron a aventar piedras, por lo que corri\u00f3 para escapar, extra\u00f1\u00e1ndoles ya que al golpearlo no emitiera sonido alguno y mostrando demasiada mansedumbre\u201d<\/p>\n<p>\u201cAl ver esto, los muchachos quisieron juguetear con \u00e9l, inesperadamente se convirti\u00f3 e cerdo, escapando hacia una huerta, todos en grupo lo siguieron para capturarlo, tras muchos intentos uno de ellos logr\u00f3 agarrarle la cola y todos los dem\u00e1s lo ayudaron\u00a0 fue entonces cuando se transform\u00f3 en burro, ya todos pensaban que era cosa de diablo, por lo que decidieron matarlo, tres se montaron en \u00e9l, cuando uno se bajaba, otro sub\u00eda y as\u00ed lograron llevarlo hasta la esquina donde viv\u00eda do\u00f1a Rosa, para pedirle un lazo con el que pudieran atarlo\u201d<\/p>\n<p>\u201cTocaron la puerta, \u00e9sta les abri\u00f3 y los muchachos le contaron todo y recibiendo el lazo con el que podr\u00edan amarrarlo, do\u00f1a Rosa les pidi\u00f3 que se fueran lejos de ah\u00ed; golpe\u00e1ndolo salvajemente sin ning\u00fan miramiento. Cu\u00e1l ser\u00eda su sorpresa cuando el burro m\u00e1s muerto que vivo les confes\u00f3 que \u00e9l era nagual y ten\u00eda el diab\u00f3lico poder de transformarse en varios animales, pero de todo era una persona com\u00fan y corriente\u201d<\/p>\n<p>\u201cLos atrevidos j\u00f3venes no sal\u00eda de su asombro, cuando el nagual lastimeramente les pide que ya no lo maltraten m\u00e1s, confesando llamarse Bartolo Olivos. <\/p>\n<p>Compadecidos, decidieron dejarlo e paz con la condici\u00f3n de que no vuelva a transformarse en animal alguno y que no asustara m\u00e1s\u201d<\/p>\n<p>\u201cDon Bartolo Olivos ten\u00eda un tatuaje en la espalda con el dibujo de un diablo\u201d<\/p>\n<p>\u201cLos abuelos dec\u00edan que para matar al nahual o descubrir s identidad, bastaba picarlo con un carrizo verde y picudo y as\u00ed se convert\u00eda en hombre\u201d<\/p>\n<p>\u201cSi alguna vez, vives una experiencia similar, ya sabes c\u00f3mo librarla\u201d (*)<\/p>\n<p>Muchas otras leyendas fueron recopiladas por veintinueve compiladores \u201cLos ba\u00f1os de 5\u00ba y 6\u00ba de la escuela L\u00e1zaro C\u00e1rdenas\u201d, \u201cEl pe\u00f1\u00f3n del cerro de San Miguel\u201d, \u201cVitorina\u201d \u201cEl charro negro\u201d, \u201cEl engrillado\u201d entre otros.<\/p>\n<p>Seguramente algunos otros municipios habr\u00e1n realizado esfuerzos de esta naturaleza. Lo importante es resguardar estas historias que tambi\u00e9n son una tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>(*) Casa de la Cultura \u201cAcapetlahuacan\u201d.- Leyendas de Atlixco.- 2000<\/p>\n<p><strong>rociog@prodigy.net.mx<br \/>twitter:@rgolmedo<br \/>facebook: Palabra de Mujer<\/p>\n<p><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Inmersos en las ancestrales festividades para nuestros muertos; una tradici\u00f3n popular que debemos preservar son los relatos que se inspiran de distintos hechos reales o no pero que circulan y circulan hasta convertirse en leyendas. En todas nuestras comunidades se escuchan este tipo de relatos.\u00a0 Qui\u00e9n de nosotros no escuch\u00f3 en su ni\u00f1ez alguna vez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":419270,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-372496","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=372496"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/372496\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/419270"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=372496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=372496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=372496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}