{"id":372883,"date":"2011-11-13T23:38:45","date_gmt":"2011-11-13T23:38:45","guid":{"rendered":"http:\/\/legacy-k2-2009-19557"},"modified":"2026-03-27T18:49:23","modified_gmt":"2026-03-28T00:49:23","slug":"amy-winehouse-sus-ultimos-momentos-k2-19557","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2011\/puebla\/amy-winehouse-sus-ultimos-momentos-k2-19557\/372883\/","title":{"rendered":"Amy Winehouse, sus \u00faltimos momentos"},"content":{"rendered":"<p>Conoce la \u00faltima semana de vida de la cantante<\/p>\n<p>El Diario El Pa\u00eds en su edici\u00f3n digital informa que a Amy le cuesta coger el tel\u00e9fono. En un momento de lucidez escribe a su amigo Kristian Marr este extra\u00f1o SMS: &#8220;Estar\u00e9 aqu\u00ed para siempre. \u00bfY t\u00fa?&#8221;. Son las tres de la madrugada, la noche del 22 al 23 de julio de 2011. Est\u00e1 en la cama, en el tercer piso de su casa, frente a Camden Square. Ha bebido. Aturdida, se duerme. Ya ha vivido esta situaci\u00f3n, la de sentirse pesada, aplastada, atontada por la bebida. Su guardaespaldas, que subi\u00f3 a verla unos minutos antes, no observ\u00f3 nada anormal. Es el mismo que va a echar un vistazo en su habitaci\u00f3n a eso de las diez de la ma\u00f1ana. No se mueve. \u00c9l no se preocupa. Vuelve a primera hora de la tarde, intranquilo por ese silencio repentinamente molesto. &#8220;\u00bfAmy?&#8221;. No hay respuesta. Abre la puerta y se dirige hacia ella. &#8220;\u00bfAmy?&#8221;. Descubre a la cantante inerte en sus s\u00e1banas. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tres horas de misterio, las primeras pruebas toxicol\u00f3gicas que se realizan al cad\u00e1ver descartan una sobredosis de drogas, sin precisar la causa exacta del fallecimiento. Los resultados definitivos indican una tasa de 4,16 gramos de alcohol por litro de sangre en el momento de la muerte. Con una tasa de 0,5 est\u00e1 prohibido conducir; 3,5 es el punto l\u00edmite, la parte del cerebro que controla la respiraci\u00f3n resulta afectada. Winehouse ha bebido como una descosida, una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8220;Parec\u00eda ida. solo era cuesti\u00f3n de tiempo&#8221;, dijo sumadre de su \u00faltimo encuentro<\/p>\n<p>Su \u00faltimo novio, Reg Traviss, revela un proyecto de matrimonio inminente y poco cre\u00edble<\/p>\n<p>Solo su difunta y querida abuela, Cynthia, habr\u00eda podido hacerla entrar en raz\u00f3n<\/p>\n<p>Una vez de m\u00e1s. Ni siquiera hab\u00eda un vaso al pie de la cama, solo tres botellas de vodka vac\u00edas. Cay\u00f3 en un coma et\u00edlico que pudo provocar un v\u00f3mito en los bronquios, un enfriamiento de la temperatura corporal o una crisis epil\u00e9ptica. Seg\u00fan las conclusiones de la investigaci\u00f3n, su muerte es &#8220;accidental&#8221;.<\/p>\n<p><strong>&#8220;No era una suicida, ten\u00eda proyectos&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Desde hac\u00eda algunos a\u00f1os, los vaivenes alcoh\u00f3licos caracterizaban a Amy. En cuanto iba demasiado lejos, en cuanto sent\u00eda que daba l\u00e1stima, dejaba de beber de golpe. Esos periodos de sobriedad forzosa se prolongaban durante dos, tres semanas. Pero siempre volv\u00eda a beber, cada vez con m\u00e1s intensidad. Tras el desastre del concierto de Belgrado, el 18 de junio, en el que apareci\u00f3 pat\u00e9tica, titubeando y mascullando palabras inaudibles sobre el escenario, lo dej\u00f3 todo. Quer\u00eda superarlo, cantar otra vez, amar, vivir. Aguant\u00f3 tres semanas. Hasta el 20 de julio, cuando se la vio, despu\u00e9s del concierto de su ahijada, Dionne Bromfield, bebi\u00e9ndose copas de ginebra y de Red Bull. Winehouse, que era capaz de oscilar entre la euforia y el abatimiento en una d\u00e9cima de segundo, era tan imprevisible que su entorno no advirti\u00f3 ning\u00fan peligro en especial. La peque\u00f1a les hab\u00eda acostumbrado demasiado a volver a levantarse.<\/p>\n<p>Su madre, Janis, la visit\u00f3 por sorpresa el d\u00eda anterior a su muerte. No pudo impedir nada y solo pudo constatar la magnitud del da\u00f1o. &#8220;Parec\u00eda ida, perdida. Solo era cuesti\u00f3n de tiempo&#8221;. M\u00e1s tarde suaviza esta visi\u00f3n macabra: &#8220;Pod\u00eda dormir horas y horas y siempre parec\u00eda que acababa de despertarse. Nos bebimos un t\u00e9, vimos fotos de familia&#8230; Cuando me fui, me abraz\u00f3 y me dijo: &#8216;Mam\u00e1, te quiero&#8221;.<\/p>\n<p>La doctora Cristina Romete vigilaba la salud de Amy desde hace cuatro a\u00f1os. Vino a su domicilio ese d\u00eda, sobre las siete de la tarde. Hac\u00eda poco le hab\u00eda recetado Librium, un medicamento que ayuda a combatir las crisis de ansiedad relacionadas con la abstinencia. Comprueba que Amy ha vuelto a beber, pero no se alarma. &#8220;Amy estaba achispada, pero pod\u00eda mantener una conversaci\u00f3n&#8221;. Cuando Romete le pregunta si tiene intenci\u00f3n de dejar de beber, Amy duda: &#8220;No lo s\u00e9&#8221;. Y la doctora concluye: &#8220;No era una suicida, ten\u00eda proyectos. Y me dijo: &#8216;Todav\u00eda me quedan cosas por hacer en la vida&#8221;. Eso es suficiente para tranquilizar a un m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Deja a su paciente a eso de las ocho de la tarde, sin imaginarse lo que pasar\u00eda despu\u00e9s. Puede resultar comprensible: 2011 no es 2008, el annus horribilis de la cantante. Amy ya no comparte las rayas de coca\u00edna con Pete Doherty mientras se desternillan delante de unos ratoncillos. Amy ya no se escarifica los brazos para atenuar el dolor causado por la falta de hero\u00edna. Su exmarido, Blake Fielder-Civil, el hombre que le hizo descubrir todas esas sustancias, duerme en la c\u00e1rcel por intento de robo. Por eso unas copas al principio de la noche no son nada&#8230;<\/p>\n<p><strong>&#8220;Estaba muy aislada&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>Durante este \u00faltimo verano londinense, se encuentra razonablemente mal. &#8220;Amy no hac\u00eda gran cosa, creo que estaba muy aislada&#8221;, dice un fot\u00f3grafo que la sigui\u00f3 durante a\u00f1os. Sus amigas m\u00e1s queridas de sus inicios, Juliette Ashby y Remi Nicole, ya no llaman a la puerta de su casa de improviso. Ya no juega al billar durante noches enteras, como antes, en su garaje o en el primer piso de su pub preferido, The Hawley Arms. Se aburre. Ya no existe pasi\u00f3n en la relaci\u00f3n intermitente con su novio desde hace dos a\u00f1os, el engominado director de cine Reg Traviss. Le quiere mucho, pero nunca sustituy\u00f3 a Blake, El Terrible.<\/p>\n<p>Reg la dej\u00f3 en febrero, y luego en mayo, asustado por sus abusos y sus llamadas de tel\u00e9fono regulares a Blake a la c\u00e1rcel. Hoy, revela un proyecto de matrimonio inminente, poco cre\u00edble. Desempe\u00f1a el papel de yerno ideal y eterno. Y hay que poner cara de circunstancias cuando Reg Traviss explica, con el benepl\u00e1cito de la familia Winehouse, que Amy era &#8220;una mujer normal, cuerda y con buena salud&#8221;. En otro planeta, a lo mejor.<\/p>\n<p>Pero en el norte de Londres, la noche del viernes 22 de julio, Winehouse encaden\u00f3 los chupitos uno tras otro hasta el encefalograma plano. Seg\u00fan un allegado de Reg, Amy y \u00e9l se hab\u00edan visto y se hab\u00edan tomado unas copas, pero lo niega con una candidez enternecedora: &#8220;El viernes acab\u00e9 de trabajar tarde y, como no consegu\u00ed hablar con ella, pens\u00e9 que se hab\u00eda dormido. Le env\u00ede un mensaje para decirle que iba a ver un DVD y que me avisase en cuanto se despertara. Me parec\u00eda raro no saber nada de ella. Al salir de la peluquer\u00eda, vi una llamada perdida del n\u00famero de su guardaespaldas. No me preocup\u00e9, siempre perd\u00eda su m\u00f3vil y habr\u00eda usado el suyo. No la volv\u00ed a llamar, me pas\u00e9 por mi despacho para buscar unos zapatos&#8221;. Sin embargo, sabe que habla de Amy Winehouse, una chica que se salv\u00f3 de milagro de una sobredosis repetidas veces, una chica que cambiaba una adicci\u00f3n por otra, una chica que hab\u00eda vuelto a beber desde hac\u00eda poco, una chica que acababa de enviar un mensaje a otro en mitad de la noche, Kristian Marr, que hac\u00eda seis semanas que no la ve\u00eda.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Iba por buen camino&#8221;<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 una se\u00f1al ahora? \u00c9l a\u00fan no lo entiende. Y recuerda as\u00ed su \u00faltimo momento juntos: &#8220;Est\u00e1bamos viendo Scarface en nuestro sof\u00e1. Amy quer\u00eda comprar alcohol. La convenc\u00ed para que se conformara con t\u00e9. Nos quedamos dormidos. Y yo era feliz sabiendo que iba por buen camino&#8221;. Pero luego resbal\u00f3.<\/p>\n<p>Un tal Tony Azzopardi declara que Amy le &#8220;pill\u00f3&#8221; en la calle y se lo llev\u00f3 en taxi esa noche para que la pusiera en contacto con un traficante de West Hampstead. Este supuestamente le proporcion\u00f3 crack y hero\u00edna por 1.200 libras. Tony a\u00f1adi\u00f3 ante la polic\u00eda que hab\u00eda fumado crack delante de sus ojos, en el taxi, quej\u00e1ndose del acoso de Blake. Pero, teniendo en cuenta que en las pruebas toxicol\u00f3gicas no hay rastro de estupefacientes, \u00bfqu\u00e9 cr\u00e9dito puede tener un viejo yonqui sin blanca, alcoh\u00f3lico y dispuesto a todo por unos billetes?<\/p>\n<p><strong>Bipolar y depresiva<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfAs\u00ed es como muere una estrella de 27 a\u00f1os? \u00bfTan sola? \u00bfSe puede culpar de negligencia a su entorno? Andrew Morris, su fornido guardaespaldas, volv\u00eda de vacaciones. El m\u00e9dico que la trataba observ\u00f3 un ligero estado de embriaguez. No avis\u00f3 a nadie. Estas personas olvidaron su naturaleza vers\u00e1til, bipolar y depresiva. Su madre la encontr\u00f3 como de costumbre, dormida y luego despierta, alegre y luego melanc\u00f3lica. Se preparaba para lo peor desde hace tanto tiempo que hab\u00eda acabado por convencerse de que eso no ocurrir\u00eda nunca. Su padre vivi\u00f3 unos meses con ella para protegerla. Era insoportable. Vive en Kent, a una hora de la capital. Reg la hab\u00eda dejado sola con sus demonios, sin mala intenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Solo su querida abuela, Cynthia, habr\u00eda podido hacerla entrar en raz\u00f3n. Las dos escuchaban a las divas tristes Dinah Washington y Sarah Vaughan. Cynthia, apodada Nan, le contaba a Amy su aventura con el saxofonista de jazz Ronnie Scott, sus infamias de adolescente, su expulsi\u00f3n de la prestigiosa escuela de teatro Sylvia Young por un piercing demasiado evidente, su amor por los uniformes de las camareras estadounidenses de los a\u00f1os cincuenta&#8230; Amy hac\u00eda entonces el esfuerzo de respetar esas citas semanales. Nan falleci\u00f3 de un c\u00e1ncer de pulm\u00f3n en 2006. Amy ya no se someti\u00f3 nunca a ning\u00fan tipo de disciplina. Su canci\u00f3n Rehab pone de manifiesto esa obstinaci\u00f3n por hacer solo lo que le plazca. \u00a1Hab\u00eda esquivado la muerte tan a menudo!<\/p>\n<p>La \u00e9poca en que pasaba las noches vagando, destrozada, con Blake, las u\u00f1as ennegrecidas por el crack, los brazos cubiertos de ara\u00f1azos y las piernas llenas de moratones, hab\u00eda pasado. Su malestar, menos visible, segu\u00eda ah\u00ed.<\/p>\n<p><strong>La carrera de un cometa<\/strong><\/p>\n<p>En tres a\u00f1os, el lapso de tiempo que separa su primer \u00e1lbum, Frank, del segundo, el intenso, Back to black, el dolor, la desesperaci\u00f3n, la pena, la droga y la dependencia le hab\u00edan dotado de una voz potente y oscura, la de una mujer madura y triste. Nunca fue capaz de repetir la proeza, la de poner m\u00fasica a sus males. Su carrera finaliz\u00f3, por tanto, en 2006, a los 23 a\u00f1os. Un cometa.<\/p>\n<p>Un principio de enfisema diagnosticado en 2008 mermaba su capacidad pulmonar. Era joven para una enfermedad de viejo. En Body and soul, a d\u00fao con su \u00eddolo, Tony Bennett, se oye su timbre da\u00f1ado y estropeado por los excesos. Su \u00faltima grabaci\u00f3n. En ella, la falta de brillantez y de energ\u00eda es patente. Ya no ten\u00eda mucha voz. \u00bfEra irremediable? A Amy parec\u00eda aterrorizarle la idea de volver a cantar en p\u00fablico o de volver a poner los pies en un estudio. Adoraba la m\u00fasica y sus paseos por Camden, pero la frescura y el entusiasmo se hab\u00edan atenuado. Era rica y le daba igual. 4,16 gramos. Se mat\u00f3. Su muerte el 23 de julio fue un accidente. Podr\u00eda haber sucedido meses o a\u00f1os antes. Su vida fue muy breve y sus tormentos fueron interminables. Un suicidio largo, salpicado de momentos furtivos de alegr\u00eda y de sobresaltos pasajeros. El destino predeterminado de una chica agotada antes de la treintena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conoce la \u00faltima semana de vida de la cantante El Diario El Pa\u00eds en su edici\u00f3n digital informa que a Amy le cuesta coger el tel\u00e9fono. En un momento de lucidez escribe a su amigo Kristian Marr este extra\u00f1o SMS: &#8220;Estar\u00e9 aqu\u00ed para siempre. \u00bfY t\u00fa?&#8221;. 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