{"id":374471,"date":"2012-01-09T03:46:34","date_gmt":"2012-01-09T03:46:34","guid":{"rendered":"http:\/\/legacy-k2-2009-21176"},"modified":"2026-03-27T18:57:13","modified_gmt":"2026-03-28T00:57:13","slug":"el-caso-marin-cacho-un-analisis-de-sanchez-galicia-k2-21176","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2012\/puebla\/el-caso-marin-cacho-un-analisis-de-sanchez-galicia-k2-21176\/374471\/","title":{"rendered":"El caso Mar\u00edn-Cacho, un an\u00e1lisis de S\u00e1nchez Galicia"},"content":{"rendered":"<p>\u201cDios en el poder. Una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica: del esc\u00e1ndalo  medi\u00e1tico al equilibrio pol\u00edtico\u201d. Tal es el t\u00edtulo del estudio  realizado por el ex director de Comunicaci\u00f3n Social del gobierno del  estado de Puebla Javier S\u00e1nchez Galicia, sobre el caso que a punto  estuvo de costarle el poder a Mario Mar\u00edn Torres, el famoso g\u00f3ber  precioso<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-content\/uploads\/joomla\/2009\/portal\/images\/stories\/actualidad\/ENERO12\/portadalibro.jpg\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDios en el poder. Una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica: del esc\u00e1ndalo medi\u00e1tico al equilibrio pol\u00edtico\u201d. Tal es el t\u00edtulo del estudio realizado por el ex director de Comunicaci\u00f3n Social del gobierno del estado de Puebla Javier S\u00e1nchez Galicia, sobre el caso que a punto estuvo de costarle el poder a Mario Mar\u00edn Torres, el famoso g\u00f3ber precioso.<\/p>\n<p>Casi una introspecci\u00f3n, pues fue \u00e9l a quien toc\u00f3 aplicar algo m\u00e1s que un control de da\u00f1os para superar la crisis que desde el inicio adquiri\u00f3 alcances internacionales por \u201cuna mala aparici\u00f3n en medios, particularmente en televisi\u00f3n, abrupta, desordenada, sin mensaje claro de defensa\u201d, el trabajo de S\u00e1nchez Galicia \u2013actual director del Instituto de Comunicaci\u00f3n Pol\u00edtica en M\u00e9xico-\u00a0 es uno de los cap\u00edtulos de la obra \u201cLa gesti\u00f3n del disenso. La comunicaci\u00f3n gubernamental en problemas\u201d, de los reconocidos consultores Luciano Elizalde,\u00a0 Dami\u00e1n Fern\u00e1ndez Pedemonte y Mario Riorda.<\/p>\n<p>Con permiso del autor, ofrecemos a continuaci\u00f3n un adelanto de \u201cDios en el poder. Una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica: del esc\u00e1ndalo medi\u00e1tico al equilibrio pol\u00edtico\u201d.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>El 14 de febrero de 2006, el gobierno de Puebla se vio envuelto en un esc\u00e1ndalo medi\u00e1tico, que involucr\u00f3 al jefe del Poder Ejecutivo del estado y a una escritora con fuertes v\u00ednculos con el periodismo y organizaciones de derechos humanos. Una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica referida en un peri\u00f3dico de cobertura nacional, repercutida y multiplicada en otros medios de comunicaci\u00f3n, principalmente radiof\u00f3nicos, logr\u00f3 la atenci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica del pa\u00eds cuando el mandatario fue enfrentado por las c\u00e1maras de televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Dado que la imagen televisual responde a la exaltaci\u00f3n y creaci\u00f3n de valores sociales y culturales con el fin de estimular las reacciones del p\u00fablico, y que su discurso crea una representaci\u00f3n de la realidad, formando im\u00e1genes o estereotipos, las dos entrevistas al gobernador de Puebla, difundidas por televisi\u00f3n en red nacional, entre la noche del 14 de febrero y la ma\u00f1ana del d\u00eda 15, crearon una percepci\u00f3n que el receptor colectivo interpret\u00f3 como realidad: la de culpabilidad. <\/p>\n<p>En menos de 24 horas los frames o marcos que definen situaciones o problemas y constituyen encuadres de referencia para examinar c\u00f3mo las controversias son concebidas en el discurso p\u00fablico (Goffman, 1974: 21)\u00a0 hallaron, desde la perspectiva de los medios, un hilo narrativo fuerte y el esc\u00e1ndalo alcanz\u00f3 la potencia de news icon, a partir de la percepci\u00f3n de transgresi\u00f3n de las leyes y abuso de poder. Al mismo tiempo, las respuestas oficiales que carec\u00edan de estrategia y articulaci\u00f3n complicaron la crisis.<\/p>\n<p>Y el peor de los escenarios se present\u00f3 cuando el esc\u00e1ndalo gener\u00f3 rechazo por parte de la poblaci\u00f3n que hab\u00eda apoyado al mandatario desde su campa\u00f1a y en el primer a\u00f1o de gobierno. Al margen del desarrollo de una revisi\u00f3n jur\u00eddica que a la postre concluy\u00f3 con la exoneraci\u00f3n del gobernante desde del m\u00e1ximo tribunal del pa\u00eds, la confianza generada durante los a\u00f1os de trayectoria pol\u00edtica se transform\u00f3 en recelo en cuesti\u00f3n de d\u00edas. La gobernabilidad se tambale\u00f3. <\/p>\n<p>En una crisis, la emoci\u00f3n es m\u00e1s importante que los hechos. Sandman (2003: 26-28) se\u00f1ala que la comunicaci\u00f3n de crisis es una clase de comunicaci\u00f3n de riesgos relativamente rara, pero de gran importancia. La audiencia es enorme y est\u00e1 muy enfadada, lastimada; muestra m\u00e1s temor y sufrimiento que enojo. Si alguna de estas sensaciones resulta insoportable, puede tornarse en negaci\u00f3n o agravarse y convertirse en terror o depresi\u00f3n. Por lo tanto, la tarea consiste en ayudar a la audiencia a soportar su temor y desgracia. Algunas de las estrategias clave son evitar la confianza en exceso, compartir los dilemas, mostrar humanidad y empat\u00eda, reconocer la incertidumbre y proponer acciones. <\/p>\n<p>La crisis que lleg\u00f3 al gobierno, de la noche a la ma\u00f1ana, se mantuvo durante 30 d\u00edas bajo una lluvia de se\u00f1alamientos en los medios de comunicaci\u00f3n, durante los cuales se realizaron acciones que complicaron el problema: campa\u00f1as de autopromoci\u00f3n, creaci\u00f3n de una Fiscal\u00eda Especial; se evidenci\u00f3 la ausencia de un comit\u00e9 de crisis, de un vocero-especialista designado y la carencia de una estrategia de comunicaci\u00f3n de crisis que tuviera como prop\u00f3sito restituir el orden perdido y transmitir a la sociedad\u00a0 tranquilidad, control de la situaci\u00f3n y confianza en el futuro.<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n de crisis no bastaba para resta\u00f1ar; fue necesario replantear la organizaci\u00f3n y el funcionamiento de la oficina de Comunicaci\u00f3n Social del gobierno del estado, con una estrategia cimentada en las necesidades y expectativas de la poblaci\u00f3n, y un modelo de comunicaci\u00f3n y operaci\u00f3n moderno y eficiente, que articulara los mensajes con el conjunto de ministros que conformaban el gabinete.<\/p>\n<p>Este libro, que expone la gesti\u00f3n del disenso desde la Comunicaci\u00f3n gubernamental, es una buena oportunidad para reflexionar en el tema a partir de una perspectiva estrictamente comunicacional. Nos ocuparemos de definir los elementos que produjeron el conflicto a fin de lograr, desde la semi\u00f3tica, su comprensi\u00f3n en el entorno latinoamericano.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ofreceremos la bit\u00e1cora te\u00f3rica que gui\u00f3 las acciones aplicadas en el caso, considerado por expertos en comunicaci\u00f3n pol\u00edtica y medios como el m\u00e1s complicado de 2006, a\u00f1o de elecci\u00f3n presidencial en M\u00e9xico, foco de atenci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina. La mirada retrospectiva que aqu\u00ed se ofrece demuestra la validez de las reflexiones de algunos te\u00f3ricos y pone a debate conceptos necesarios para el establecimiento de una estrategia oportuna para afrontar la crisis y recuperar el equilibrio y la gobernabilidad.<\/p>\n<p><strong>Origen del disenso. Una mirada a los propulsores del esc\u00e1ndalo<\/strong><\/p>\n<p>Son necesarias algunas precisiones sobre la mediaci\u00f3n simb\u00f3lica de la realidad, presente en el periodismo pol\u00edtico (Canel y Sanders, 2005: 163-178). Por una parte, los pol\u00edticos pueden manipular los mensajes y proyectar en los medios la realidad con fuerza simb\u00f3lica, con \u00e9nfasis en im\u00e1genes de televisi\u00f3n, actos en que intervienen s\u00edmbolos cercanos a los espectadores y discursos o escenarios con carga emblem\u00e1tica hechos a prop\u00f3sito. Por otro lado, los medios tambi\u00e9n pueden hacer manipulaciones y crear realidades simb\u00f3licas, a fin de proyectar interpretaciones sobre los actos o los actores pol\u00edticos. <\/p>\n<p>Este caso capt\u00f3 la atenci\u00f3n del p\u00fablico televidente y el mensaje qued\u00f3 grabado en el \u00e1nimo colectivo sin importar que, en noviembre de 2007, la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n exonerara al gobernante al no encontrar elementos para culparlo de alguna conducta ilegal. La opini\u00f3n p\u00fablica hab\u00eda juzgado desde el primer momento, mirando al televisor; con ello se demostr\u00f3 la interpretaci\u00f3n y ponderaci\u00f3n instant\u00e1nea que el espectador hace del mensaje televisivo, pues el asunto no hab\u00eda alcanzado la dimensi\u00f3n de esc\u00e1ndalo hasta que lleg\u00f3 a la televisi\u00f3n; \u201cnon vidi, ergo, non est\u201d (Sartori, 1997: 90).<\/p>\n<p>El receptor colectivo percibi\u00f3, a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n, la moral de un pol\u00edtico que contrastaba con el conjunto de estructuras intelectuales y emocionales a la que estaba acostumbrado (Gerbner, 1985: 13-25). Y como la mayor\u00eda de los mexicanos vio las im\u00e1genes de un gobernador intimidado por el entrevistador y las c\u00e1maras, su percepci\u00f3n era la del villano frente al gran inquisidor en que se hab\u00eda convertido el propio medio de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 conten\u00eda esa conversaci\u00f3n que tanto lastim\u00f3 la moral del receptor colectivo? \u00bfCu\u00e1les fueron los significantes que lo llevaron a sentenciar al gobernante al escuchar las frases? A continuaci\u00f3n se mostrar\u00e1n los detalles. \u00bfY cu\u00e1l es el mensaje con mayor efecto de veracidad? El que se expresa en forma oral, sostiene Jacques Derrid\u00e1, cuando explica que el habla representa la exposici\u00f3n directa del pensamiento, mientras que la escritura es mediadora del habla; el mensaje audible da la impresi\u00f3n de desnudar las m\u00e1s profundas intenciones del hablante (Quevedo, 2001).<\/p>\n<p><strong>Significados, frames y alcances de un mensaje apuntalado por la TV<\/strong><\/p>\n<p>La grabaci\u00f3n telef\u00f3nica que deton\u00f3 el esc\u00e1ndalo medi\u00e1tico era una de doce publicadas en el diario La Jornada que involucraban a otros actores pol\u00edticos. Fue presentada al p\u00fablico como una conversaci\u00f3n del gobernador del estado de Puebla (gesti\u00f3n 2005-2011) con un empresario textil mencionado en un libro como amigo de un personaje pr\u00f3fugo de la justicia acusado de pederastia y corrupci\u00f3n de menores. Estos dos hablantes, de acuerdo con la orientaci\u00f3n que dieron los medios, se refer\u00edan a la escritora de ese libro.<\/p>\n<p>El argumento central de la defensa del gobierno fue que la conversaci\u00f3n grabada estaba alterada y que, incluso, no pertenec\u00eda al pol\u00edtico se\u00f1alado. Sin embargo, para la opini\u00f3n p\u00fablica, el di\u00e1logo era real y genuino.\u00a0 Fue el framing medi\u00e1tico el que fij\u00f3 la interpretaci\u00f3n fundamental. De acuerdo con Gitlin (1980: 210-217), el informador en la empresa period\u00edstica perfila el modo de ver los hechos, acci\u00f3n que se traduce en una \u201cadecuaci\u00f3n\u201d de la verdad de las cosas. Esto ocurre porque el p\u00fablico reconoce a la veracidad como el valor m\u00e1s cotizado en las noticias (Gim\u00e9nez 2005: 55 y 64).<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n para crear la realidad simb\u00f3lica que propici\u00f3 el descr\u00e9dito consisti\u00f3 en contextualizar la identidad del interlocutor del mandatario en el \u00e1mbito criminal. Adem\u00e1s, la palabras atribuidas al gobernante poseen elementos auto-referenciales que implican significados equ\u00edvocos y que a continuaci\u00f3n expondremos, empleando el m\u00e9todo semi\u00f3tico que propone el investigador Prada Oropeza (2003: 63-75) para analizar la significaci\u00f3n de los elementos del discurso.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n tiene como meta la producci\u00f3n articulada de sentido de los mensajes en el circuito de la comunicaci\u00f3n (Prada Oropeza, 2003: 65). El analista semi\u00f3tico instruye dividir el discurso en las unidades m\u00e1s peque\u00f1as con significaci\u00f3n \u2013 semas \u2013 , y explicarlas por separado en el contexto espacio-temporal y circunstancial en que ocurre el mensaje; luego, hacer una extrapolaci\u00f3n para verificarlas y lograr una interpretaci\u00f3n general.<\/p>\n<p>Esta operaci\u00f3n es necesaria para lograr una mejor comprensi\u00f3n del impacto que este mensaje tuvo en la opini\u00f3n p\u00fablica y del problema generado para el gobierno. Haciendo de lado la autenticidad del audio, transcribimos algunos fragmentos. Las palabras atribuidas al gobernante est\u00e1n marcadas con \u201cG\u201d y las del empresario con \u201cE\u201d. Se omiten las repeticiones que son muletillas del habla de los individuos. Los semas a tasar est\u00e1n subrayados.<\/p>\n<p>E: \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3, mi g\u00f3ber precioso? <\/p>\n<p>G: Mi h\u00e9roe, chingao. <\/p>\n<p>E: No, a ti, t\u00fa eres el h\u00e9roe de esta pel\u00edcula, pap\u00e1. <\/p>\n<p>G: Pues ya ayer le acab\u00e9 de dar un pinche coscorr\u00f3n a esta vieja cabrona. Que aqu\u00ed en Puebla se respeta la ley, que aqu\u00ed no hay impunidad y que aqu\u00ed quien comete un delito se le llama delincuente. Que no se quiera hacer la v\u00edctima y que no quiera estar aprovechando para hacerse publicidad. Ya le mand\u00e9 un mensaje; a ver c\u00f3mo nos contesta.<\/p>\n<p>En otra parte de la grabaci\u00f3n, las voces parecen referirse a los periodistas:<\/p>\n<p>E: \u00a1Pinche bola de ratas! \u00bfQu\u00e9 han hecho? \u00a1Qu\u00e9 asquerosidad es esto!<\/p>\n<p>G: No. \u00a1Se sienten Dios en el poder!<\/p>\n<p>E: Pues yo te habl\u00e9 para darte las gracias. De lo que hiciste. Que yo s\u00e9 que te metiste en un problema, pero..<\/p>\n<p>G: Coincido contigo, en que hijos de \u2026 No somos santos.\u00a0 \u2026. Pero que se callen la boca.<\/p>\n<p>El remate de esa misma audio-grabaci\u00f3n completa el c\u00edrculo del mensaje que a la postre result\u00f3 clave para generar crisis:<\/p>\n<p>E: Y yo para darte un abrazo, te tengo aqu\u00ed una botella bell\u00edsima de un co\u00f1ac que no s\u00e9 a d\u00f3nde te la mando. <\/p>\n<p>G: Pues a Casa Puebla (\u2026) o a Casa Aguayo (\u2026) <\/p>\n<p>Al concatenar los semas aqu\u00ed se\u00f1alados, tenemos un repertorio l\u00e9xico que inscribe el di\u00e1logo en un registro ordinario, contrapuesto a la formalidad correspondiente a los discursos oficiales de una autoridad, un tratamiento muy familiar revelado por la palabra \u201cg\u00f3ber\u201d, que no s\u00f3lo se interpreta como ap\u00f3cope sino como transgresi\u00f3n al protocolo con que se apela a un mandatario y la referencia de un regalo que se ofreci\u00f3 entregar en la residencia oficial o en el despacho del gobernante. Adem\u00e1s, la expresi\u00f3n \u201cse sienten Dios en el poder\u201d, parece aludir a los periodistas, cuyo trabajo resultaba inc\u00f3modo a ambos participantes en el di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Es conveniente retomar otro factor propuesto por Derrid\u00e1 (en Quevedo, 2001): la huella. El ling\u00fcista sostiene que una palabra pronunciada, para tener sentido y ser identificable, depende de que el o\u00eddo de quien escucha haga la diferencia entre los sonidos que componen la palabra y todos los otros que no intervienen; lo mismo ocurre con el sentido: lo determinan tanto el discurso como todo lo que no se menciona en el mismo, pero que lo distingue de otros significados (Quevedo, 2001). En este aspecto, el framing medi\u00e1tico consisti\u00f3 en llenar los \u201chuecos\u201d de la conversaci\u00f3n \u2013la huella\u2013 con hechos paralelos de un caso judicial iniciado por el empresario.<br \/>Arraigo popular, capital pol\u00edtico del gobernante<\/p>\n<p>Los or\u00edgenes del mandatario de Puebla generaban gran empat\u00eda con los ciudadanos a los que gobernaba. Mario Mar\u00edn tuvo un origen ind\u00edgena, en una familia con 11 hermanos. hijo de campesinos, vivi\u00f3 de ni\u00f1o la pobreza, estudi\u00f3 en un orfanato, vendi\u00f3 chicles en la calle y lustr\u00f3 zapatos para sobrevivir; estudi\u00f3 en escuelas p\u00fablicas y se titul\u00f3 como abogado; 30 a\u00f1os se dedic\u00f3 al servicio p\u00fablico hasta llegar a gobernar su estado.<\/p>\n<p>Este perfil y desempe\u00f1o propici\u00f3 entendimiento y reconocimiento, principalmente entre la poblaci\u00f3n ubicada en zonas semi-urbanas y rurales del estado que representaban\u00a0 a las clases trabajadoras (m\u00e1s del 52 %) y se ubicaban en un nivel socio-econ\u00f3mico (NSE) \u201cD\u201d (S\u00e1nchez Galicia y Aguilar, 2004: 25-26), como puede verse en la figura 1.<br \/>\u00a0<\/p>\n<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\" id=\"_ds_110555848\" name=\"_ds_110555848\" width=\"550\" height=\"400\"><param name=\"id\" value=\"_ds_110555848\" \/><param name=\"name\" value=\"_ds_110555848\" \/><param name=\"width\" value=\"550\" \/><param name=\"height\" value=\"400\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"flashvars\" value=\"doc_id=110555848&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" id=\"_ds_110555848\" name=\"_ds_110555848\" width=\"550\" height=\"400\" allowfullscreen=\"true\" allowscriptaccess=\"always\" flashvars=\"doc_id=110555848&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" src=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>A\u00f1os antes de ser gobernador, Mario Mar\u00edn fue presidente municipal de Puebla y utiliz\u00f3 dos temas que le eran naturales: sensibilidad popular y justicia social. Los ejes de gobierno en que estaba dividido su Plan Municipal de Desarrollo se inspiraban en esos temas: <\/p>\n<p>a) gobierno con compromiso social, <\/p>\n<p>b) servicios p\u00fablicos y calidad de vida, <\/p>\n<p>c) progreso con justicia social y <\/p>\n<p>d) promoci\u00f3n para el desarrollo econ\u00f3mico. <\/p>\n<p>Durante los tres a\u00f1os que dur\u00f3 su gesti\u00f3n, atendi\u00f3 en forma especial aquellos programas con el acento en los temas sociales m\u00e1s sensibles: apoyo a gente de la tercera edad, a ni\u00f1os de la calle, a madres solteras y a personas con capacidad diferenciada. Un gobierno con sentido humano era el concepto rector de su administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En febrero de 2001, con dos a\u00f1os al frente de la administraci\u00f3n municipal, el entonces alcalde de la ciudad ten\u00eda la m\u00e1s alta calificaci\u00f3n entre las autoridades de su mismo rango y similares. De acuerdo con un estudio elaborado por\u00a0 Indicadores S. C., y con base en el par\u00e1metro internacional\u00a0 de desempe\u00f1o gubernamental aprobado por la American Society for Quality Control, en una escala de 1 a 5, aquella administraci\u00f3n obtuvo 4.1, que lo ubic\u00f3 en la categor\u00eda de gobierno l\u00edder. El nivel de satisfacci\u00f3n global entre los ciudadanos fue de 79 por ciento. As\u00ed termin\u00f3 la gesti\u00f3n municipal; la imagen de pol\u00edtico sensible a las necesidades m\u00e1s urgentes de la poblaci\u00f3n qued\u00f3 grabada en la mente de los electores. <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es sensibilidad popular? Se traduce como empat\u00eda; se refiere fundamentalmente a los beneficios percibidos de cercan\u00eda (&#8220;es accesible&#8221;), representatividad (&#8220;representa los intereses de personas como yo&#8221;), comprensi\u00f3n (&#8220;\u00e9l s\u00ed conoce nuestros problemas&#8221;), afinidad (&#8220;es como yo, gente del pueblo&#8221;), popularidad (&#8220;todo el mundo lo conoce&#8221;), comunicaci\u00f3n (&#8220;me habla en mi propio lenguaje&#8221;), vocaci\u00f3n de servicio a la comunidad (&#8220;se entrega a las causas del pueblo&#8221;), liderazgo (&#8220;ser\u00e1 nuestra voz en el gobierno&#8221;) y convicci\u00f3n (&#8220;\u00e9l s\u00ed defiende con valent\u00eda sus ideales&#8221;).<\/p>\n<p>As\u00ed, durante su trayectoria pol\u00edtica y, particularmente en el desarrollo de sus campa\u00f1as electorales, se apoy\u00f3 en dos temas centrales. 1.- Sensibilidad popular, tema representado por la personalidad del propio gobernador y relacionado con los beneficios percibidos por su empat\u00eda con los ciudadanos: cercano, accesible; representa los intereses de las personas, conoce los problemas de la gente y les habla en su propio lenguaje. 2.- Justicia Social, referido a la generaci\u00f3n de oportunidades reales para abatir la pobreza y la desigualdad, atender a los sectores menos favorecidos de la sociedad. Por ello, en su campa\u00f1a para gobernador plante\u00f3 como una necesidad urgente mejorar los ingresos de los ciudadanos.<\/p>\n<p>Su arraigo entre la poblaci\u00f3n y la empat\u00eda con los habitantes de zonas marginadas del estado le permitieron ganar la gubernatura de su estado, pese a que no ten\u00eda el apoyo de su antecesor (Reynoso, 2005: 67-84). Postulado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), obtuvo el 49.6 por ciento de los sufragios; 13.6 por ciento m\u00e1s que su mas fuerte competidor, respaldado por el Partido Acci\u00f3n Nacional (PAN).<\/p>\n<p>Al iniciar gesti\u00f3n como gobernador, en 2005, la expectativa de los ciudadanos era muy alta: 8 de cada 10 electores pensaban que cumplir\u00eda con la mayor\u00eda de los ofrecimientos en su campa\u00f1a electoral; el 50% de los electores ubicados como anti-PRI expresaron confianza en que har\u00eda mucho de lo que ofreci\u00f3. La agenda tem\u00e1tica en que coincid\u00edan los estudios de opini\u00f3n marcaba estas prioridades en el sentir de los ciudadanos: seguridad p\u00fablica 46%, desempleo 44%, educaci\u00f3n 17%, corrupci\u00f3n 14%. Por lo que respecta a la recordaci\u00f3n de temas, los ciudadanos ten\u00edan presentes estas propuestas de campa\u00f1a: empleo 50%, seguridad 19%, educaci\u00f3n 15% y combate a la corrupci\u00f3n 6%.<\/p>\n<p>Los temas de campa\u00f1a se tradujeron en los cinco ejes de gobierno en que se estructur\u00f3 el Plan Estatal de Desarrollo del Estado de Puebla para la gesti\u00f3n 2005-2011, como muestra la figura 2. <\/p>\n<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\" id=\"_ds_110556096\" name=\"_ds_110556096\" width=\"550\" height=\"400\"><param name=\"id\" value=\"_ds_110556096\" \/><param name=\"name\" value=\"_ds_110556096\" \/><param name=\"width\" value=\"550\" \/><param name=\"height\" value=\"400\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"flashvars\" value=\"doc_id=110556096&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" id=\"_ds_110556096\" name=\"_ds_110556096\" width=\"550\" height=\"400\" allowfullscreen=\"true\" allowscriptaccess=\"always\" flashvars=\"doc_id=110556096&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" src=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p><strong>Esc\u00e1ndalo en un momento pol\u00edtico trascendental<\/strong><\/p>\n<p>El mismo d\u00eda de la difusi\u00f3n de la conversaci\u00f3n telef\u00f3nica, y luego en forma consecutiva, los medios recogieron la reacci\u00f3n de pol\u00edticos, autoridades, grupos sociales y periodistas. Todos juzgaron el contenido del di\u00e1logo recreado en televisi\u00f3n y, sin m\u00e1s soporte que la transmisi\u00f3n de ese mensaje, acusaron al gobernante de abuso de poder, complicidad, respuesta a intereses particulares, desv\u00edo de responsabilidades y de recursos, revanchismo y discriminaci\u00f3n. Entonces, el fen\u00f3meno reun\u00eda las condiciones para ser considerado un esc\u00e1ndalo, de acuerdo con Thompson (2001: 92-95), pues implicaba transgresi\u00f3n de normas y c\u00f3digos morales, alud\u00eda a un elemento de secreto y fue del conocimiento de personas que no participaban en los hechos; casi todas\u00a0 ellas se mostraron ofendidas. <\/p>\n<p>La frase inicial de la multicitada conversaci\u00f3n dio a los medios un elemento adicional; la oportunidad de un mote: el de \u201cG\u00f3ber Precioso\u201d. En las historias de esc\u00e1ndalo, la producci\u00f3n recurre a sobrenombres y etiquetas que en radio y televisi\u00f3n representan ganchos fon\u00e9ticos para captar la atenci\u00f3n del p\u00fablico (CNDH 2008), como apodar \u201cEl Chacal de Cumbres\u201d a un presunto homicida de ni\u00f1os o \u201cEl Mataviejitas\u201d al asesino serial sin rostro que a la postre result\u00f3 una mujer, pr\u00e1ctica que, si bien es rechazada por los defensores de derechos humanos, es una realidad cotidiana de probada efectividad en los medios.<\/p>\n<p>Explica Thompson (2001: 150) que el esc\u00e1ndalo pol\u00edtico est\u00e1 profundamente arraigado en nuestras tradiciones hist\u00f3ricas e \u00edntimamente entrelazado con el desarrollo de las formas de la comunicaci\u00f3n medi\u00e1tica; ha cambiado la naturaleza del \u00e1mbito p\u00fablico y transformado los l\u00edmites existentes entre las esferas p\u00fablica y privada. Lull y Hinerman (1997: 3) enfatizan que esos actos \u201cdisgustan u ofenden el ideal de la moralidad dominante de una comunidad\u201d y producen efectos de rompimiento y cambio. <\/p>\n<p>Este caso fue tema de las agendas p\u00fablica, medi\u00e1tica y pol\u00edtica, en el sentido planteado por Rogers y Dearing (1988: 555-594), afectado por diferentes actividades, declaraciones y coyunturas. La m\u00e1s fuerte fue la agenda pol\u00edtica en las C\u00e1maras de Diputados y de Senadores \u2013cuerpos que integran el Poder Legislativo del pa\u00eds\u2013 y formaron parte del discurso en contra del PRI, por parte de las campa\u00f1as de los candidatos presidenciales Felipe Calder\u00f3n (PAN) y Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador (PRD). <\/p>\n<p>Con esos rasgos, el asunto tom\u00f3 la forma de lo que Bennet y Laurence (1995: 46) llaman news icon, o noticia \u00edcono, que se presenta cuando \u201cuna narraci\u00f3n o un conflicto se asocia y representa por un suceso \u00fanico que, a su vez, cristaliza en una imagen que domina la narraci\u00f3n originaria y modifica el enfoque de noticias posteriores\u201d. En seguida, tom\u00f3 dimensiones inesperadas para el gobierno del estado y su equipo de Comunicaci\u00f3n, que con sus primeras reacciones complic\u00f3 la crisis. <\/p>\n<p>Manifestaciones p\u00fablicas de rechazo, petici\u00f3n de juicio pol\u00edtico al gobernante y la intervenci\u00f3n del m\u00e1ximo tribunal del pa\u00eds, \u2013la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n\u2013, fueron las consecuencias. <\/p>\n<p>Durante todo este periodo, la cobertura period\u00edstica sobre el caso &#8211; notas de prensa,\u00a0 comentarios en radio y televisi\u00f3n, art\u00edculos de opini\u00f3n,\u00a0 columnas,\u00a0 caricaturas y en general toda la informaci\u00f3n difundida \u2013 tuvo su m\u00e1ximo hist\u00f3rico en la segunda quincena de marzo, cuando se registraron hasta mil 92 impactos negativos contra 85 positivos. <\/p>\n<p>Thompson (2001:150) a\u00f1ade que los medios de comunicaci\u00f3n se transforman en el instrumento primordial para que los dirigentes pol\u00edticos acumulen el capital simb\u00f3lico que requieren; cuando se produce un esc\u00e1ndalo, \u00e9ste puede tomar alguna de las formas que se se\u00f1alan en la figura 3.<\/p>\n<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\" id=\"_ds_110556594\" name=\"_ds_110556594\" width=\"550\" height=\"400\"><param name=\"id\" value=\"_ds_110556594\" \/><param name=\"name\" value=\"_ds_110556594\" \/><param name=\"width\" value=\"550\" \/><param name=\"height\" value=\"400\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"flashvars\" value=\"doc_id=110556594&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" id=\"_ds_110556594\" name=\"_ds_110556594\" width=\"550\" height=\"400\" allowfullscreen=\"true\" allowscriptaccess=\"always\" flashvars=\"doc_id=110556594&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" src=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>El caso que nos ocupa puede clasificarse en el segundo orden: hay revelaciones y a los alegatos se a\u00f1aden los desmentidos y las contra-posiciones de los individuos implicados, lo que, a su vez, impulsa nuevas investigaciones y revelaciones y da lugar a una serie de transgresiones de segundo orden, como lo ilustra la figura 4. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\" id=\"_ds_110556934\" name=\"_ds_110556934\" width=\"550\" height=\"400\"><param name=\"id\" value=\"_ds_110556934\" \/><param name=\"name\" value=\"_ds_110556934\" \/><param name=\"width\" value=\"550\" \/><param name=\"height\" value=\"400\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"flashvars\" value=\"doc_id=110556934&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" id=\"_ds_110556934\" name=\"_ds_110556934\" width=\"550\" height=\"400\" allowfullscreen=\"true\" allowscriptaccess=\"always\" flashvars=\"doc_id=110556934&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" src=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p><strong>Giro de 360\u00ba. De una crisis de imagen a un asunto de Estado.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La velocidad de la reacci\u00f3n medi\u00e1tica en cadena, orientada al descr\u00e9dito, tom\u00f3 por sorpresa al equipo de Comunicaci\u00f3n Social del gobierno del estado de Puebla, que en ese momento qued\u00f3 expuesto. La repetici\u00f3n de las grabaciones se impuso en la agenda de los medios y el esc\u00e1ndalo multiplic\u00f3 su resonancia; como es sabido, una crisis es cualquier acontecimiento cuyas consecuencias son negativas para la imagen de un gobierno, una empresa, un producto o una persona. En pol\u00edtica, una situaci\u00f3n de crisis puede poner en peligro la p\u00e9rdida del poder. Seg\u00fan Amado Castro (1994: 164-176), una crisis es una situaci\u00f3n de m\u00e1ximo riesgo y m\u00ednimo control.<br \/>Para la primera semana de marzo, la directriz del discurso en televisi\u00f3n generaba un rasgo peculiar: emit\u00eda y recordaba las frases de la conversaci\u00f3n central difundida por la noticia \u00edcono, m\u00e1s que los hechos del caso. Esta particularidad la prev\u00e9 Thompson (2001: 322\u2013357) dentro de las cuatro formas que distingue para abordar la naturaleza y consecuencias del esc\u00e1ndalo y la llama teor\u00eda de la trivializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dicha teor\u00eda afirma que la obsesi\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n tiende a socavar la calidad del discurso y el debate p\u00fablico, concentrando la atenci\u00f3n de la gente en asuntos relativamente triviales y colocando cuestiones importantes en los m\u00e1rgenes de la esfera p\u00fablica. Se distingue de otras tres teor\u00edas que son la de la ausencia de consecuencias, la teor\u00eda funcionalista del esc\u00e1ndalo \u2013la comunidad conoce las debilidades y las transgresiones de sus miembros y robustece normas, e instituciones que constituyen el orden social \u2013 y la teor\u00eda del esc\u00e1ndalo como subversi\u00f3n, en que se cuestiona a periodistas y a poderosos con enfoque en los l\u00edmites entre la vida p\u00fablica y la privada. <\/p>\n<p>Se impuso un escenario previsible y preocupante, el de la crisis pol\u00edtica y, por lo tanto, la erosi\u00f3n de la gobernabilidad de la que se gozaba en el estado de Puebla previamente. Linz (1983: 40) traduce la disminuci\u00f3n de legitimidad como la p\u00e9rdida de apoyo de todos los actores pol\u00edticos. Ese deterioro fue patente: de acuerdo con la medici\u00f3n de Indicadores S.C., el mandatario perdi\u00f3 entre el 14 de febrero \u2013inicio del esc\u00e1ndalo \u2013 y finales de\u00a0 marzo de 2006, un total de 31 puntos porcentuales en los \u00edndices de aprobaci\u00f3n gubernamental, al pasar de 72.2%\u00a0 a 41%\u00a0 de los que apoyaban en ese entonces su gesti\u00f3n, como puede verse en la figura 5. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\" id=\"_ds_110557206\" name=\"_ds_110557206\" width=\"550\" height=\"400\"><param name=\"id\" value=\"_ds_110557206\" \/><param name=\"name\" value=\"_ds_110557206\" \/><param name=\"width\" value=\"550\" \/><param name=\"height\" value=\"400\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"flashvars\" value=\"doc_id=110557206&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" id=\"_ds_110557206\" name=\"_ds_110557206\" width=\"550\" height=\"400\" allowfullscreen=\"true\" allowscriptaccess=\"always\" flashvars=\"doc_id=110557206&#038;mem_id=2729715&#038;doc_type=doc&#038;fullscreen=0&#038;allowdownload=1\" src=\"http:\/\/viewer.docstoc.com\/\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>Comenz\u00f3, en esos d\u00edas, un proceso de inestabilidad o desequilibrio entre los componentes del sistema pol\u00edtico. Cansino (2002: 51-52) los enlista as\u00ed: la comunidad pol\u00edtica (conjunto de personas unidas por una divisi\u00f3n pol\u00edtica del trabajo), el r\u00e9gimen pol\u00edtico (conjunto de condicionamientos a las interacciones pol\u00edticas v\u00eda valores, normas y estructuras de autoridad o instituciones) y las autoridades (los ocupantes de las funciones o roles activos). <\/p>\n<p><strong>El desequilibrio, un generador del riesgo de ingobernabilidad<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos los factores ya enunciados representaron una contingencia a\u00fan mayor. Los hechos que se desencadenaron colocaron en riesgo la gobernabilidad, entendida como la capacidad que tienen las estructuras de autoridad para responder a las abundantes demandas provenientes de la comunidad pol\u00edtica. Si el desequilibrio y la falta de confianza se pronunciaban, las estructuras de autoridad encontrar\u00edan dificultades para desempe\u00f1ar de manera adecuada y constante sus funciones, generando inconformidad e inestabilidad en la pol\u00edtica interna del estado.<\/p>\n<p>Es importante destacar que los servidores p\u00fablicos, los partidos pol\u00edticos y las instituciones son vulnerables a los esc\u00e1ndalos como reductores de reputaci\u00f3n, ya que est\u00e1n obligados a luchar \u2013en una campa\u00f1a permanente \u2013 por el apoyo popular, en un sistema altamente competitivo. Cualquier da\u00f1o a su\u00a0 legitimidad dificulta su capacidad para alcanzar sus fines y objetivos. Uno de los hechos que dibuj\u00f3 crisis de gobernabilidad fue la\u00a0 protesta civil denominada \u201cMarcha por la dignidad ciudadana\u201d encabezada por el Frente C\u00edvico Poblano, el 26 de febrero de 2006, que exigi\u00f3 la renuncia del gobernador al cargo p\u00fablico. <\/p>\n<p>La singular combinaci\u00f3n de factores, refiere Thompson (2001: 45-46) al explicar el \u201cs\u00edndrome del esc\u00e1ndalo\u201d, tiende a producir una constante escalada de intranquilidad ante la aparici\u00f3n de nuevos esc\u00e1ndalos, que temporal o definitivamente desplazan de la agenda p\u00fablica otros asuntos hasta producir, llegado el caso, un clima de crisis pol\u00edtica capaz de debilitar o incluso paralizar a un gobierno y puede contribuir a una gradual corrosi\u00f3n de las formas y las relaciones de confianza sobre las que se asienta la acci\u00f3n pol\u00edtica de cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hacia la primera semana de marzo se hizo evidente una interpretaci\u00f3n constante entre los habitantes del estado de Puebla respecto del caso: era m\u00e1s importante el desenlace de la \u201cdram\u00e1tica historia de un gobernador que fue sorprendido en una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica inc\u00f3moda\u201d, que las acciones propias del gobierno en beneficio de miles de familias. Incluso, la acusaci\u00f3n se dirig\u00eda ya no al gobernante, sino al gobierno en su conjunto, seg\u00fan se desprende de un texto acad\u00e9mico que aborda el tema (Meyer, 2009: 15-28) y que utiliz\u00f3 como m\u00e9todo de an\u00e1lisis la Agenda Setting: refiere que la agenda p\u00fablica se orient\u00f3 hacia la discusi\u00f3n de una presunta violaci\u00f3n de los derechos humanos de una periodista \u201cpor el gobierno del estado de Puebla para favorecer a un empresario\u2026\u201d. Esa afirmaci\u00f3n fue constante en la interpretaci\u00f3n del p\u00fablico durante el cl\u00edmax de la crisis.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 nos referimos as\u00ed al hecho? Una definici\u00f3n general de crisis dice que un organismo o una persona se encuentra en ese estado cuando su situaci\u00f3n relativa de poder est\u00e1 puesta en duda, est\u00e1 en discusi\u00f3n tanto por las instancias de poder superiores como hacia abajo, en funci\u00f3n de perder o ganar poder. Acotar el riesgo consiste en ejercer el mayor control posible de las circunstancias, principalmente las relacionadas con la comunicaci\u00f3n. <\/p>\n<p>La repetici\u00f3n de la conversaci\u00f3n telef\u00f3nica provoc\u00f3 lo que se denomina crisis de honorabilidad, categor\u00eda en que se insertan casos de corrupci\u00f3n administrativa, sobornos, cohechos, secuestros o esc\u00e1ndalo pol\u00edtico, como el que aqu\u00ed hemos referido. Debido a que una crisis desata emociones desconocidas y las lleva al extremo, y la emoci\u00f3n es m\u00e1s importante que los hechos, la comunicaci\u00f3n se vuelve un factor determinante. \u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, el equipo de comunicaci\u00f3n gubernamental opt\u00f3 por la comunicaci\u00f3n reactiva, aquella en que predominan los argumentos para no comunicar, porque no consider\u00f3 necesario divulgar informaci\u00f3n interna, no se design\u00f3 a un vocero oficial, se evit\u00f3 generar implicaciones sociopol\u00edticas y se pretendi\u00f3 proteger \u2013a partir de no informar \u2013 la imagen del mismo gobierno. Todo ello provoc\u00f3 una mala aparici\u00f3n en medios, particularmente en televisi\u00f3n, abrupta, desordenada, sin mensaje claro de defensa.<br \/>( \u2026)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDios en el poder. Una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica: del esc\u00e1ndalo medi\u00e1tico al equilibrio pol\u00edtico\u201d. 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