{"id":375779,"date":"2012-02-20T20:07:15","date_gmt":"2012-02-20T20:07:15","guid":{"rendered":"http:\/\/legacy-k2-2009-22515"},"modified":"2026-03-27T19:05:43","modified_gmt":"2026-03-28T01:05:43","slug":"cinturones-de-castidad-solo-un-mito-k2-22515","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2012\/puebla\/cinturones-de-castidad-solo-un-mito-k2-22515\/375779\/","title":{"rendered":"Cinturones de castidad, s\u00f3lo un mito"},"content":{"rendered":"<p>Su estructira har\u00eda imposible el caminar de las mujeres que supuestamente lo portaron<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n Semana en su edici\u00f3n digital informa que los cinturones de castidad, que se remontan al imaginario de la cultura caballeresca medieval, y que serv\u00edan al caballero que se alejaba por cruentas batallas, largos peregrinajes o cruzadas para estar seguro de la fidelidad de su consorte, tienen m\u00e1s de mito que de realidad.<\/p>\n<p>En la Academia de Hungr\u00eda, situada en el Palazzo Falconieri de Roma, se exponen estos d\u00edas reproducciones de todos los tipos de cinturones de castidad bajo el t\u00edtulo &#8220;La historia misteriosa de los cinturones de castidad. Mito y realidad&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;M\u00e1s mito que realidad porque las investigaciones hist\u00f3ricas ya han demostrado que la historia de los cruzados y caballeros que habr\u00edan garantizado la integridad de sus mujeres gracias a un instrumento de tortura y sado-fetichismo ha sido en realidad, una gran mentira&#8221;, dijo a Efe Sebestyen Terdik, uno de los comisarios de la muestra.<\/p>\n<p>Observando de cerca de los cinturones de castidad resulta imposible imaginar a una mujer embutida en semejantes artilugios de metal pesados, duros y cortantes, algunos con agujeros estrat\u00e9gicamente colocados y otros sin ellos, cerrados con enormes candados, con los que ni siquiera podr\u00eda caminar libremente, ni mucho menos sentarse.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, seg\u00fan Terdik, los metales producir\u00edan sin lugar a dudas y con el pasar de los d\u00edas terribles heridas y profundas lesionas a la epidermis con infecciones vaginales o anales tendentes a agravarse hasta provocar septicemias, en momentos de la historia que resultar\u00eda imposible curarlas.<\/p>\n<p>Algunos estudiosos ingleses y americanos, como James Brundage, historiador de la sexualidad medieval, Felicity Riddy y Albrecht Classen y tambi\u00e9n el organizador de la muestra el h\u00fangaro Benedek Varga, director del Archivo y del Museo de Medicina de Budapest, ya expresaron sus dudas sobre la veracidad de estos objetos.<\/p>\n<p>Algunos de estos cinturones se expusieron en grandes museos, como el British Museum que desde 1846 exhib\u00eda un original y acab\u00f3 por retirarlo por considerarlo un falso hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>El cintur\u00f3n de castidad nace en la expresi\u00f3n latina del lenguaje teol\u00f3gico occidental en el siglo VI como s\u00edmbolo religioso ligado al concepto de la conservaci\u00f3n de pureza.<\/p>\n<p>Solo mil a\u00f1os despu\u00e9s, en los siglos XV y XVI aparece en la lenguas europeas tambi\u00e9n en el \u00e1mbito sem\u00e1ntico de moralidad, virginidad, castidad y pureza, explica Terdik.<\/p>\n<p>La dudas de su uso real se apoyan tambi\u00e9n en el hecho de que entre los siglos XIV y XVI no se encuentra ninguna alusi\u00f3n a los mismos en la s\u00e1tira er\u00f3tica de Bocaccio, Bardello o incluso de Rabelais, que trataron la sexualidad de la gente com\u00fan, los celos y las artima\u00f1as para enga\u00f1ar a c\u00f3nyuges y a amantes.<\/p>\n<p>En 1548 aparece, sin embargo, un cintur\u00f3n de castidad en el cat\u00e1logo del arsenal de la Rep\u00fablica de Venecia, que pertenec\u00eda Francisco II &#8220;El Joven&#8221;, tercer se\u00f1or de Padua, quien tras enfrentarse en guerra con la Rep\u00fablica Seren\u00edsima, fue conducido a Venecia y estrangulado en la celda junto a su hijo en 1405.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los investigadores, Venecia cre\u00f3 una leyenda denigratoria sobre Francisco II por utilizar para su mujer y para sus innumerables amantes cinturones de castidad, &#8220;un instrumento de tortura&#8221;, y por tanto era &#8220;un se\u00f1or s\u00e1dico perverso y tirano&#8221; que legitimaba moralmente a Venecia a incorporarse Padua y a justificar el horrible crimen.<\/p>\n<p>El hecho de que Venecia definiera a su v\u00edctima como un &#8220;torturador&#8221; significa que el cintur\u00f3n no era, desde luego, socialmente aceptado, coment\u00f3 Terdik.<\/p>\n<p>El cintur\u00f3n de castidad reaparece en las obras sat\u00edricas y en las artes figurativas de los siglos XVI a XVII para demostrar la estupidez del hombre que le impone el cintur\u00f3n a la mujer, mientras ella entrega las llaves a un var\u00f3n joven, una escena repetida que entra\u00f1a una moraleja: &#8220;A la mujer no se la puede tener encerrada&#8221;.<\/p>\n<p>En el siglo XVIII Voltaire usa el concepto de castidad como la estulticia del hombre y 30 a\u00f1os despu\u00e9s uno de los padres de la Ilustraci\u00f3n, Diderot, lo presenta como el s\u00edmbolo de la oscuridad en el Medievo. Despu\u00e9s, nadie lo discute.<\/p>\n<p>Es en el siglo XIX cuando los cinturones, m\u00e1s refinados, peque\u00f1os y ligeros, son usados por algunas mujeres de Inglaterra y Francia para evitar la violencia carnal y como garant\u00eda de fidelidad, adem\u00e1s de ser impuestos tambi\u00e9n a adolescentes de la clase media para evitar las masturbaciones nocturnas que, se cre\u00eda, pod\u00edan comportar enfermedades f\u00edsicas y mentales.<\/p>\n<p>Las funciones represoras que la Ilustraci\u00f3n atribu\u00eda a la Edad Media entran sin embargo en la pr\u00e1ctica en el siglo XIX. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su estructira har\u00eda imposible el caminar de las mujeres que supuestamente lo portaron &nbsp; La publicaci\u00f3n Semana en su edici\u00f3n digital informa que los cinturones de castidad, que se remontan al imaginario de la cultura caballeresca medieval, y que serv\u00edan al caballero que se alejaba por cruentas batallas, largos peregrinajes o cruzadas para estar seguro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":417876,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-375779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=375779"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":437971,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375779\/revisions\/437971"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/417876"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=375779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=375779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=375779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}