{"id":379674,"date":"2011-05-20T00:47:41","date_gmt":"2011-05-20T00:47:41","guid":{"rendered":"http:\/\/legacy-k2-2009-12999"},"modified":"2026-03-27T18:17:23","modified_gmt":"2026-03-28T00:17:23","slug":"inah-concluyo-restauracion-de-murales-de-rufino-tamayo-k2-12999","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2011\/puebla\/inah-concluyo-restauracion-de-murales-de-rufino-tamayo-k2-12999\/379674\/","title":{"rendered":"INAH concluy\u00f3 restauraci\u00f3n de murales de Rufino Tamayo"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Los frescos El canto y la m\u00fasica, as\u00ed como Revoluci\u00f3n, que constituyen los murales m\u00e1s importantes realizados por el artista oaxaque\u00f1o Rufino Tamayo en los a\u00f1os 30 del siglo XX, dentro de la llamada Escuela Mexicana, fueron restaurados por especialistas del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH-Conaculta) para su \u00f3ptima conservaci\u00f3n.\u00a0<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Ambas obras se localizan en sedes del INAH, en inmuebles ubicados en el Centro Hist\u00f3rico de la Ciudad de M\u00e9xico, en la calle de Moneda 13 y 16, donde respectivamente se alojan el Museo Nacional de las Culturas y la Subdirecci\u00f3n de Laboratorios y Apoyo Acad\u00e9mico.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Jaime Cama Villafranca, restaurador perito del INAH, quien encabez\u00f3 el equipo encargado de la intervenci\u00f3n, destac\u00f3 la din\u00e1mica del trabajo de restauraci\u00f3n, particularmente el que fue practicado al mural Revoluci\u00f3n, en el que estudiantes y egresados de la Escuela Nacional de Conservaci\u00f3n, Restauraci\u00f3n y Museograf\u00eda \u201cManuel del Castillo Negrete\u201d (ENCRyM), dependiente del INAH, tuvieron la oportunidad de aplicar conocimientos y metodolog\u00edas probados por ellos mismos en anteriores intervenciones de pintura mural.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Con financiamiento del INAH y la aprobaci\u00f3n y supervisi\u00f3n del Centro Nacional de Conservaci\u00f3n y Registro del Patrimonio Art\u00edstico Mueble (Cencropam) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), la puesta en valor de Revoluci\u00f3n se desarroll\u00f3 durante siete meses, mientras que El canto y la m\u00fasica, dada su problem\u00e1tica, requiri\u00f3 a\u00f1o y medio de labores.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Gabriela Gil, directora del Cencropam, explic\u00f3 que si bien el patrimonio art\u00edstico del siglo XX le corresponde al INBA, \u201cpara nosotros es muy importante haber logrado esta colaboraci\u00f3n con el INAH. Al estar ambos murales dentro de sus espacios, fue conveniente que fueran restaurados por expertos de la ENCRyM, bajo la supervisi\u00f3n de especialistas del Cencropam, instancia que intervino el mural Revoluci\u00f3n en los a\u00f1os 80 y 90\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La restauraci\u00f3n de estos frescos por parte del INAH \u2014continu\u00f3 Jaime Cama\u2014 ha permitido recuperar una apariencia muy similar a la que debieron tener originalmente; \u201cnosotros como restauradores intentamos establecer un equilibrio entre dos momentos, cuando fueron pintados y lo que permanece de la obra pict\u00f3rica, para que los murales sigan brindando informaci\u00f3n y cumpliendo la funci\u00f3n por la que fueron realizados\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Con el prop\u00f3sito de que puedan ser apreciados de forma a\u00fan m\u00e1s n\u00edtida, cuando se carece de luz solar, fueron colocados \u2014en puntos estrat\u00e9gicos y en ambos casos\u2014 focos LED (Diodo Emisor de Luz) que no da\u00f1an la capa pict\u00f3rica.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Revoluci\u00f3n<\/strong><\/div>\n<div>Mediante una escena que retrata la rebeli\u00f3n de las clases obrera y campesina contra la burgues\u00eda, Rufino Tamayo (1889-1991) pint\u00f3 en 1938 el mural Revoluci\u00f3n en una de las paredes iniciales y la parte superior de dos arcos de lo que hoy es el Museo Nacional de las Culturas, abarcando cerca de 80 m\u00b2.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>A decir de Jaime Cama, coordinador de ambos proyectos de restauraci\u00f3n, Revoluci\u00f3n posee una mejor t\u00e9cnica al fresco \u2014\u201caunque no deja de ser carente del rigor del bello fresco italiano\u201d\u2014, en comparaci\u00f3n con El canto y la m\u00fasica, que fue realizado por el artista cinco a\u00f1os antes, en 1933.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u201cA Tamayo no le hizo mucha gracia pintar al fresco, y \u00e9ste (Revoluci\u00f3n) es el \u00faltimo caso en que us\u00f3 este procedimiento. Posteriormente, \u00e9l se separ\u00f3 de la Escuela Mexicana y se consolid\u00f3 como un extraordinario pintor en otro campo, sobre todo en el caballete y en murales transportables\u201d, abund\u00f3 Cama Villafranca, quien tuvo el apoyo de los restauradores Magdalena Rojas y Baruch Adri\u00e1n Lozano, en la direcci\u00f3n de los grupos de trabajo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Debido a su cercan\u00eda con el patio del edificio que aloja el Museo Nacional de las Culturas, la zona inferior derecha del mural estuvo expuesta durante a\u00f1os a los efectos de la intemperie, de tal manera que presentaba p\u00e9rdida de imagen. Tras realizar un desempolve y una limpieza superficial, \u00a0se procedi\u00f3 a la consolidaci\u00f3n de la superficie pict\u00f3rica.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Las labores de consolidaci\u00f3n consistieron en la inyecci\u00f3n puntual, en alrededor de 400 puntos, de un material adhesivo af\u00edn con el mortero original, elaborado a base de hidr\u00f3xido de cal (cal) y case\u00edna (prote\u00edna de leche), con el que se recuper\u00f3 la cohesi\u00f3n y estabilidad del aplanado que funciona como soporte del fresco.\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Una vez concluido lo anterior, se llev\u00f3 a cabo la reintegraci\u00f3n crom\u00e1tica mediante la t\u00e9cnica de rigatino (entramado de finas rayas que se superponen), principalmente en el guardapolvos, el cual dise\u00f1\u00f3 Tamayo a manera de diamantes de tonos grises.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00b7En el momento en que estuvieron limpios y reintegrados los guardapolvos, \u00e9stos recuperaron su importancia. Tamayo determin\u00f3 hasta d\u00f3nde llegaba su imagen y la parte inferior la resolvi\u00f3 con un planteamiento geom\u00e9trico. El restaurador tiene que jugar ajedrez con el mural, cada que el jugador mueve una ficha, altera todo el tablero, aqu\u00ed sucede lo mismo\u201d, expres\u00f3 Jaime Cama.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los tonos terrosos de Revoluci\u00f3n \u2014una paleta de ocres, grises, caf\u00e9s, negros, blanco y rojo\u2014 han recuperado su brillantez, de tal manera que no pasar\u00e1n inadvertidos para el visitante.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>El canto y la m\u00fasica<\/strong><\/div>\n<div>Una an\u00e9cdota en torno a la creaci\u00f3n de El canto y la m\u00fasica, refiere que mientras Tamayo lo pintaba para la entonces Escuela Nacional de M\u00fasica, conoci\u00f3 a la que ser\u00eda su esposa, la pianista Olga Flores Z\u00e1rate. M\u00e1s all\u00e1 de este relato, dicho fresco tambi\u00e9n refleja una de las l\u00edneas ideol\u00f3gicas de la Postrevoluci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>En una superficie de 80 m\u00b2 que se distribuye en los muros norte, oeste, este, as\u00ed como en el cubo de la escalera del edificio de Moneda 16, Tamayo represent\u00f3 mujeres de rasgos ind\u00edgenas que gesticulan al cantar y tocan instrumentos populares: guitarras, mandolinas, platillos y clarinetes.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Al momento de la restauraci\u00f3n y debido a la aplicaci\u00f3n de una resina natural \u2014como parte de una intervenci\u00f3n anterior\u2014, el mural presentaba un velo de material ajeno que imped\u00eda apreciar las escenas. Luego de efectuar una serie de an\u00e1lisis, se emple\u00f3 un gel desarrollado espec\u00edficamente para la remoci\u00f3n de ese material agregado.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El proceso \u2014anot\u00f3 Jaime Cama\u2014 fue tendiente a recuperar, en lo posible, la misma tonalidad que tuvo originalmente. Hoy tiene un tono mucho m\u00e1s anaranjado del que nos encontramos en su momento. Adem\u00e1s, a trav\u00e9s de un par de tragaluces que colocamos, se difunde una mayor luminosidad sobre el mural\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El trabajo de restauraci\u00f3n fue mayor en El canto y la m\u00fasica, de tal manera que en su superficie se distribuyeron cerca de dos mil puntos de inyecci\u00f3n del adhesivo hecho con cal y prote\u00edna de leche. Respecto a la reintegraci\u00f3n crom\u00e1tica y dada la existencia de peque\u00f1as lagunas, se decidi\u00f3 mimetizar la intervenci\u00f3n, de tal suerte que s\u00f3lo puede ser apreciada mediante la aplicaci\u00f3n de luz ultravioleta.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La atenci\u00f3n en este mural cont\u00f3 con la supervisi\u00f3n en campo, en distintos momentos, de los restauradores: Daniel S\u00e1nchez, Mariana Col\u00edn y Margarita B\u00e1ez.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Fue as\u00ed, concluy\u00f3 Jaime Cama, \u201cque hemos recuperado los dos murales m\u00e1s importantes de la pl\u00e1stica de los 30, realizados por Rufino Tamayo en inmuebles que est\u00e1n bajo custodia del INAH\u201d, mismos que requerir\u00e1n de un constante monitoreo para garantizar su preservaci\u00f3n.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Los frescos El canto y la m\u00fasica, as\u00ed como Revoluci\u00f3n, que constituyen los murales m\u00e1s importantes realizados por el artista oaxaque\u00f1o Rufino Tamayo en los a\u00f1os 30 del siglo XX, dentro de la llamada Escuela Mexicana, fueron restaurados por especialistas del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH-Conaculta) para su \u00f3ptima conservaci\u00f3n.\u00a0 Ambas obras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-379674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/379674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=379674"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/379674\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":430671,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/379674\/revisions\/430671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=379674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=379674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=379674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}