{"id":382512,"date":"2011-08-04T03:46:38","date_gmt":"2011-08-04T03:46:38","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-15911"},"modified":"2011-08-04T03:46:38","modified_gmt":"2011-08-04T03:46:38","slug":"las-sombras-de-tepexi-k2-15911","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2011\/puebla\/las-sombras-de-tepexi-k2-15911\/382512\/","title":{"rendered":"El Cereso de Tepexi: visita guiada"},"content":{"rendered":"<div>Se mira desde ah\u00ed un esplendoroso volc\u00e1n que se funde con el cielo, pero en el piso no hay m\u00e1s que l\u00edneas blancas y rojas que al igual que los muros indican que el cuerpo est\u00e1 limitado, que el tr\u00e1nsito no es libre, y que el porvenir parad\u00f3jicamente no es m\u00e1s que un sol que ilumina por detr\u00e1s\u2026 son las sombras que habitan el cereso de Tepexi<\/div>\n<div>Ah\u00ed est\u00e1 un volc\u00e1n, rompiendo un cielo de nubes ligeramente grises. Ser\u00eda una magn\u00edfica postal, de no ser por los altos muros que impiden la salida de todo aquel que no sea una visita. Desde las torres y los puntos elevados, los custodios observan con atenci\u00f3n cada movimiento, acariciando a ratos sus armas de largo alcance con miras telesc\u00f3picas.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Es una postal non grata, el patio de visitas del Cereso ubicado a las afueras de Tepexi de Rodr\u00edguez, una plazuela con palapas junto a una peque\u00f1a cancha de futbol. Sobre el piso de cemento se distinguen l\u00edneas rojas y blancas que delimitan donde pueden estar o no los internos. Alrededor se levantan mallas de seguridad que separan el \u00e1rea com\u00fan, los talleres de trabajo, las aulas de educaci\u00f3n a distancia y los cuatro pabellones de dormitorios, adem\u00e1s de las oficinas administrativas y el hospital.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Es en el patio donde el secretario de Seguridad P\u00fablica del Estado, Ardelio Vargas Fosado, preside un acto c\u00edvico ante medios de comunicaci\u00f3n, trabajadores administrativos y custodios para entregar certificados de primaria y secundaria a internos que contin\u00faan con sus estudios dentro del Cereso, como parte del programa de reinserci\u00f3n social.<br \/>\u00a0<\/div>\n<div>Al respecto, destaca que 90 por ciento de los 952 internos se encuentran estudiando en sistemas como Prepanet y cursos a distancia, asesorados por el Tecnol\u00f3gico de Monterrey, instituci\u00f3n que les ha prove\u00eddo material de apoyo como computadoras con acceso a internet \u2013restringido- para uso de los reclusos. Dos de ellos estudian licenciatura, uno en leyes y otro en administraci\u00f3n.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Adem\u00e1s, 904 internos trabajan en actividades de manufactura textil y artesan\u00edas, lo que les permite obtener un ingreso de entre 700 y 1200 pesos por semana, dependiendo de sus capacidades. <br \/>\u00a0<\/div>\n<div>Durante su discurso, Vargas Fosado insiste en repetir que se trata de un centro modelo a nivel estatal y nacional, con un sistema de reinserci\u00f3n que el gobierno de Rafael Moreno Valle pretende reproducir en al menos diez de los 22 penales en la entidad en un mediano plazo, adem\u00e1s de la construcci\u00f3n de un Centro Psiqui\u00e1trico especializado para los 140 delincuentes con deficiencias mentales.<br \/>\u00a0<\/div>\n<div>A lo lejos, tras las mallas, algunos reclusos juegan futbol o b\u00e1squetbol. Se detienen para mirar el evento y permanecen quietos, vigilados por una treintena de custodios que permanecen cerca de ellos.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>El secretario habla tambi\u00e9n sobre el pago de cuotas que algunos custodios recib\u00edan para dejar pasar a las visitas y asegura que esos tiempos han terminado desde que inici\u00f3 la nueva administraci\u00f3n. Un guardia sonr\u00ede. Algunos internos se mueven en sus lugares y se miran entre s\u00ed.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>En el evento toca la Banda Sinf\u00f3nica de la Polic\u00eda y mientras los internos con buena conducta que obtuvieron permiso para estar presentes reciben un desayuno, el secretario y el director del Cereso, Juli\u00e1n Moreno Pineda, junto con otros administrativos y custodios, nos gu\u00edan a los salones de clases donde internos presentan ex\u00e1menes o realizan consultas.<br \/>\u00a0<\/div>\n<div>En el camino, Aurelio Hern\u00e1ndez, quien ha permanecido en la c\u00e1rcel m\u00e1s de 13 a\u00f1os por homicidio calificado, nos muestra sus pinturas. La China Poblana, la Virgen de Guadalupe, El Gallito en Paseo Bravo, todos a contra luz con el sol de fondo \u201cporque dicen que nosotros somos sombras, pero la sombras tambi\u00e9n tienen vida. No se mueven si no se mueve una persona\u201d explica.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Aurelio ha expuesto en Tepeaca, donde una pintura suya fue comprada. Era contador p\u00fablico, egresado de la Benem\u00e9rita Universidad Aut\u00f3noma de Puebla. Tiene 31 a\u00f1os y a\u00fan le faltan 22 a\u00f1os de condena, sin embargo, espera que la nueva ley reduzca su sentencia. Dice tambi\u00e9n que mientras se porte bien, no se gana castigos, pero se niega a especificar cu\u00e1les son las sanciones que pueda recibir. Apenas murmura \u201cveinte o m\u00e1s d\u00edas de aislamiento\u201d.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Ardelio Vargas le promete buscar espacios para exponer su obra y encarga la tarea a su hija, Guadalupe, presidenta del Voluntariado de la SSP. Despu\u00e9s de los salones de estudio, nos conducen a los talleres de trabajo. <br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Al pasar una reja, se distingue el olor a pintura, agua podrida y algo m\u00e1s que no se puede identificar. El primer taller es el de manufactura textil, en la nave 10, donde se producen pantalones, camisas y uniformes escolares, con una producci\u00f3n de hasta 10 mil piezas semanales, seg\u00fan informa Nicol\u00e1s Tecuazt\u00edn, concesionario de la maquiladora Mar\u00edn Modas, \u00a0que vende las prendas a tiendas de autoservicios como Walmart, Soriana, Chedraui y Coppel, entre otras.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>En las siguientes 9 naves, los reclusos producen balones de futbol, pi\u00f1atas, pinturas, bolsas de mano y de mandado, servilleteros, alhajeros de madera, muebles y piezas de repujado, algunas con gran maestr\u00eda que replican la figura de la Virgen de Guadalupe, una imagen muy com\u00fan en todos los talleres donde le han puesto altares.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Al entrar en las naves, los internos devuelven la mirada sin moverse de sus lugares. Casi no hablan. Algunos devuelven el saludo. Otros sencillamente nos ignoran y contin\u00faan en su trabajo. Desde miradas amables que nos llaman para explicarnos su trabajo hasta miradas fijas e inexpresivas que siguen cada movimiento con un dejo de amargura. Si van a moverse lo hacen por grupos bajo las \u00f3rdenes de los custodios y con las manos en la espalda \u201cpor seguridad\u201d.<\/div>\n<div> \u00a0<\/div>\n<div>Una de las administrativas los saluda y todos contestan \u201cBuenos d\u00edas\u201d en la nave donde producen los balones de futbol. Al retirarnos, el secretario Ardelio Vargas les agradece y se despide. Nadie responde, apenas le miran.\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0\u00a0<\/div>\n<div>El recorrido se apresura, ten\u00edan planeado llegar hasta los dormitorios, pero el tiempo pasa r\u00e1pidamente y la visita termina en el hospital del Cereso, donde los m\u00e9dicos responsables nos indican que por las caracter\u00edsticas f\u00edsicas se puede catalogar de segundo nivel, con quir\u00f3fano, sala de rayos x, salas generales con 11 camas, ultrasonido y hasta una sala de expulsi\u00f3n y cunero, pues al principio el proyecto contemplaba un \u00e1rea para mujeres que nunca se concret\u00f3.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Subiendo unas escaleras y despu\u00e9s de cruzar pasillos estrechos, ligeramente iluminados por rendijas en las paredes y puertas giratorias, llegamos a la misma oficina donde nos recibieron por la ma\u00f1ana, a la que llegamos sin celulares ni c\u00e1maras por indicaciones de la SSP. <br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Ya no hubo oportunidad de entrar a los dormitorios, donde asegura el director del Cereso que no existe ni una sola basura, porque los reclusos no tienen permiso para introducir comida, radios o televisi\u00f3n.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Finalmente, la unidad can\u00f3fila especializada realiza una demostraci\u00f3n del trabajo y entrenamiento de los perros -pastores belgas, alemanes, pitbull y rottweiler- que ellos mismos cr\u00edan en el Cereso. Desde obediencia grupal hasta control de uso de fuerza en enfrentamientos cuerpo a cuerpo con custodios vestidos de internos, los perros demuestran lo que saben hacer.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Despu\u00e9s de eso y antes de retirarnos, Ardelio Vargas da una \u00faltima entrevista para se\u00f1alar que la visita fue programada como un ejercicio de transparencia y una muestra del trabajo que realiza la secretar\u00eda a su cargo. Habla de los proyectos a futuro y evita referirse al pasado, s\u00f3lo habla para recalcar que con la administraci\u00f3n morenovallista, se acab\u00f3 la corrupci\u00f3n por lo menos en este Cereso. Vuelve a jactarse de la disciplina observada en el lugar.<br \/> \u00a0<\/div>\n<div>Subimos a la camioneta y comienza el camino de regreso, con los terrenos verdes sembrados de ma\u00edz y las piedras blancas rumbo a Puebla. Dentro del Cereso se quedan el otro verde y el otro blanco, el verde de las paredes que no dejan salir y el blanco de las l\u00edneas que indican d\u00f3nde pueden pararse los internos y d\u00f3nde no.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se mira desde ah\u00ed un esplendoroso volc\u00e1n que se funde con el cielo, pero en el piso no hay m\u00e1s que l\u00edneas blancas y rojas que al igual que los muros indican que el cuerpo est\u00e1 limitado, que el tr\u00e1nsito no es libre, y que el porvenir parad\u00f3jicamente no es m\u00e1s que un sol que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":420613,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-382512","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=382512"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382512\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/420613"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=382512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=382512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=382512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}