{"id":387698,"date":"2010-12-17T05:22:54","date_gmt":"2010-12-17T05:22:54","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-7698"},"modified":"2010-12-17T05:22:54","modified_gmt":"2010-12-17T05:22:54","slug":"miranda-de-wallace-la-otra-cara-k2-7698","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2010\/puebla\/miranda-de-wallace-la-otra-cara-k2-7698\/387698\/","title":{"rendered":"Miranda de Wallace. La otra cara"},"content":{"rendered":"<p>Hugo Alberto Wallace fue asesinado por una banda de delincuentes que desaparecieron su cuerpo por temor a ser identificados. La madre del occiso, la se\u00f1ora Isabel Miranda de Wallace, ha emprendido una b\u00fasqueda de muchos a\u00f1os para dar con los asesinos y para encontrar el cuerpo de su hijo.<\/p>\n<p>El caso Miranda de Wallace ha atra\u00eddo la atenci\u00f3n y los reflectores en todo el pa\u00eds. Se ha erigido como el paradigma de la voluntad para acabar con el crimen organizado que est\u00e1 azotando y mutilando a la sociedad mexicana. La voluntad de una mujer. La voluntad de una madre, por encima de la incapacidad gubernamental.<\/p>\n<p>No pretendo se\u00f1alar las ventajas de la se\u00f1ora Isabel Miranda de Wallace para buscar fren\u00e9ticamente a su hijo y, desde hace alg\u00fan tiempo, para buscar sin descanso los restos de Hugo Alberto Wallace, sino que me viene a la mente los miles de casos en los que los padres, las madres, los hermanos, los t\u00edos, los hijos, buscan a sus familiares desaparecidos, secuestrados, asesinados, ante la pasividad del gobierno en todos sus niveles.<\/p>\n<p>Es cierto, la se\u00f1ora Isabel Miranda tuvo ciertos medios econ\u00f3micos para indagar el paradero de su hijo, pero hay muchas historias desconocidas que se pierden en la indiferencia gubernamental para combatir al crimen organizado.<\/p>\n<p>El secuestro, alguien dec\u00eda, es el peor de los delitos, porque acaba con la tranquilidad, tal vez para siempre, de una familia. Pero el secuestro y la \u201ccotidianidad\u201d de las noticias al respecto, no son sino el reflejo de una sociedad que est\u00e1 podrida y que, con tristeza, vemos resquebrajarse. El secuestro es un punto final de cada acto de corrupci\u00f3n. Es s\u00f3lo la muestra de que la complicidad entre ciudadanos y autoridades para evadir la ley tiene consecuencias fatales. <\/p>\n<p>Por eso, cada vez que rompemos el Estado de derecho violando la ley, evitando su cumplimiento o buscando medios ilegales para incumplir nuestras obligaciones, estamos cooperando para que la ola de secuestros y delincuencia en nuestro pa\u00eds se incremente.<\/p>\n<p>No hay que dejar de lado la responsabilidad de la autoridad. El gobierno es el culpable de la falta de aplicaci\u00f3n de la ley. Pero habr\u00e1 que reconocer que la sociedad, el ciudadano com\u00fan, tambi\u00e9n est\u00e1 cooperando con cada acto de corrupci\u00f3n (porque se corrompe la autoridad y el ciudadano es la contraparte) a que la violencia y el Estado de Violencia Salvaje en el que vivimos parezca infinito.<\/p>\n<p>El caso Miranda de Wallace es triste. Como triste son los miles de casos que por poco conocidos o por olvidados, s\u00f3lo forman parte de una estad\u00edstica y a los que hemos reducido a un n\u00famero, a un dato, a una portada.<br \/>El caso Miranda de Wallace merece el reconocimiento a la voluntad y amor de la madre, una verdadera hero\u00edna de la sociedad civil. L\u00e1stima que la otra cara, la desconocida, la que s\u00f3lo se refleja en una estad\u00edstica, aunque igual de dolorosa y lamentable, parezca importarnos un poco menos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hugo Alberto Wallace fue asesinado por una banda de delincuentes que desaparecieron su cuerpo por temor a ser identificados. La madre del occiso, la se\u00f1ora Isabel Miranda de Wallace, ha emprendido una b\u00fasqueda de muchos a\u00f1os para dar con los asesinos y para encontrar el cuerpo de su hijo. 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