{"id":391585,"date":"2011-04-13T02:14:12","date_gmt":"2011-04-13T02:14:12","guid":{"rendered":"http:\/\/legacy-k2-2009-11669"},"modified":"2026-03-27T18:11:11","modified_gmt":"2026-03-28T00:11:11","slug":"zona-arqueologica-de-santo-nombre-en-puebla-se-abrira-al-publico-este-2012-k2-11669","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2011\/puebla\/zona-arqueologica-de-santo-nombre-en-puebla-se-abrira-al-publico-este-2012-k2-11669\/391585\/","title":{"rendered":"Zona arqueol\u00f3gica de Santo Nombre, Puebla, se abrir\u00e1 al p\u00fablico este 2012"},"content":{"rendered":"<div>El Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia dio a conocer que este a\u00f1o abrir\u00e1 al p\u00fablico la zona arqueol\u00f3gica de Santo Nombre, ubicada en la regi\u00f3n de Tehuac\u00e1n y que tiene estructuras semejantes a las de Teotihuacan<\/div>\n<div>&#160;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#160;<\/div>\n<div>Un par de estructuras piramidales de 14 y 7 metros de altura, que presentan semejanzas con el estilo arquitect\u00f3nico de Teotihuacan, fueron restauradas y consolidadas en el sitio arqueol\u00f3gico de Santo Nombre, en Puebla, como parte de los trabajos encaminados a la apertura al p\u00fablico de este lugar antes de 2012.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>Se trata de dos antiguos edificios conocidos como Pir\u00e1mide de los Caracoles y Pir\u00e1mide de los Cascabeles, de dicho sitio prehisp\u00e1nico ubicado en el municipio de Tlacotepec de Benito Ju\u00e1rez, que durante 2010 arque\u00f3logos del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH-Conaculta) exploraron y consolidaron para su puesta en valor; ambas estructuras se suman a las ya restauradas en 2009: la Estructura Sur y la Casa del Nahual.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>El arque\u00f3logo Blas Castell\u00f3n, responsable del proyecto arqueol\u00f3gico, dio a conocer que en la \u00e9poca prehisp\u00e1nica fue un punto estrat\u00e9gico entre las rutas de intercambio con el Centro, el Golfo y la costa oaxaque\u00f1a. Este lugar fue ocupado con distintas intensidades durante m\u00e1s de un milenio, aproximadamente del 400 a.C., al 600-700 d.C.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>En esta zona arqueol\u00f3gica \u2014conocida entre los pobladores del ejido Santo Nombre como \u201cLos Teteles\u201d (mont\u00edculos)\u2014, especialistas del INAH concluyeron la consolidaci\u00f3n del par de estructuras piramidales ubicadas en las plazas Gran Altar y Central, en las que se distribuyen varios edificios, la mayor parte de ellos orientadas al poniente, en direcci\u00f3n al Popocat\u00e9petl.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>La Plaza Gran Altar es un conjunto cerrado de tres templos que imitan el estilo arquitect\u00f3nico de talud-tablero, caracter\u00edstico de Teotihuacan. Dos de sus edificaciones (las estructuras Oriente y Sur, esta \u00faltima de 7 metros de altura) ya han sido restauradas y consolidadas, como resultado de las dos primeras temporadas de campo.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>Blas Castell\u00f3n manifest\u00f3 que este conjunto, que tuvo su mayor esplendor entre el inicio de la era cristiana y el Cl\u00e1sico Tard\u00edo (550 d.C.), habr\u00eda tenido un uso ritual y privado. En el centro se encontr\u00f3 una piedra lisa \u2014de alrededor de 5 m de altura\u2014 colocada a manera de altar.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>Por su parte, la arque\u00f3loga Ivonne P\u00e9rez Alc\u00e1ntara, jefa de campo, coment\u00f3 que la Estructura Oriente de este espacio, tambi\u00e9n conocida como Pir\u00e1mide de los Caracoles, &#160;porque en la parte superior se encontr\u00f3 una ofrenda con dos caracoles gigantes, fue ocupada entre 100 y 600 d.C.; en la base de la escalinata de esta edificaci\u00f3n se hallaron siete esculturas con representaciones de rostros humanos que portan orejeras, uno de los cuales tiene estuco policromado.<\/div>\n<div>&#160;<\/div>\n<div>Alfardas, taludes, tableros, y molduras de apariencia teotihuacana, revelan una fuerte influencia de la Ciudad de los Dioses en Santo Nombre, cuyos edificios revelan una imitaci\u00f3n de las formas que prevalec\u00edan en Teotihuacan, as\u00ed como una estrecha relaci\u00f3n; \u201cno hay que olvidar que \u00e9sta era la gran urbe del Altiplano Central en el periodo Cl\u00e1sico (200 y 600 d.C.), y su influjo fue muy importante en toda Mesoam\u00e9rica\u201d.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>Por otra parte, Blas Castell\u00f3n abund\u00f3 que en lo que respecta a las labores efectuadas en la Plaza Central, pr\u00e1cticamente se concluy\u00f3 la puesta en valor de la Pir\u00e1mide de los Cascabeles, \u201cnombrada as\u00ed porque justo a la mitad de la estructura se hallaron los restos de un joven adolescente con una cuenta verde en la tr\u00e1quea a manera de ofrenda, y m\u00e1s de 60 cascabeles en los tobillos atados con fibra de palma.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>Esta edificaci\u00f3n se caracteriza por la presencia de dos accesos, uno hacia el oriente y el otro al poniente. Como parte de los trabajos de esta temporada en esta pir\u00e1mide, se recuperaron puntas de maguey carbonizadas, as\u00ed como peque\u00f1os cajetes de arcilla, que quiz\u00e1 funcionaron para el autosacrificio; el material encontrado en este punto permite suponer que su ocupaci\u00f3n se dio entre 300 a.C. y 200 d.C.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>&#160;\u201cA la Plaza Central s\u00f3lo ten\u00edan acceso gobernantes o quienes se encargaban de los asuntos administrativos. Este espacio est\u00e1 en el centro del sitio, circundado por m\u00e1s 30 estructuras piramidales que dificultaban el acceso al mismo\u201d, coment\u00f3 el arque\u00f3logo.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>A pesar de la influencia teotihuacana que presenta el sitio de Santo Nombre, la cultura que ah\u00ed se desarroll\u00f3 no fue sino una civilizaci\u00f3n local, \u201csuponemos que eran los antepasados de los popolocas, es decir, los olmecas-xicalancas, pero esto s\u00f3lo lo hemos determinado, por el momento, a nivel ling\u00fc\u00edstico y cultural, a\u00fan falta investigar m\u00e1s al respecto\u201d, precis\u00f3 Castell\u00f3n.<\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div><strong>OBJETOS PREHISP\u00c1NICOS QUEMADOS<\/strong><\/div>\n<div>\n&#160;<\/div>\n<div>Blas Castell\u00f3n abund\u00f3 que durante las exploraciones se han encontrado diversidad de objetos que muestran se\u00f1ales de incineraci\u00f3n, particularmente en la Plaza Gran Altar se han hallado punzones de obsidiana y hueso tallado, dijes, esculturas de piedra, piezas de cer\u00e1mica negra y naranja, restos de aves rapaces y felinos de gran tama\u00f1o, variedad de caracoles, concha n\u00e1car, fragmentos quemados de figurillas de barro y piedra, y un brasero policromado que fue reconstruido casi en su totalidad.<\/div>\n<div>&#160;<\/div>\n<div>De igual forma, se localizaron alrededor de mil cajetes amorfos, de los cuales se llevan registrados 500, que a\u00fan conten\u00edan restos de ma\u00edz, frijol, calabaza, chile y cacao, y que posiblemente tambi\u00e9n se usaron para ofrendar sangre, lo cual se determinar\u00e1 a partir de an\u00e1lisis en laboratorio.<\/div>\n<div>&#160;<\/div>\n<div>Los arque\u00f3logos Patricia Delgado y Hugo Huerta, tambi\u00e9n del equipo que trabajo, suponen que la raz\u00f3n de incinerar la gran cantidad de objetos y vestigios de alimentos hallados, responde a un pr\u00e1ctica que ten\u00eda por finalidad clausurar de manera ritual las construcciones, quiz\u00e1 por el t\u00e9rmino de alg\u00fan ciclo o motivo religioso, \u201clos pobladores \u2018mataban\u2019 sus edificios, mediante la quema de ofrendas que arrojaban sobre las fachadas\u201d, finalizaron.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia dio a conocer que este a\u00f1o abrir\u00e1 al p\u00fablico la zona arqueol\u00f3gica de Santo Nombre, ubicada en la regi\u00f3n de Tehuac\u00e1n y que tiene estructuras semejantes a las de Teotihuacan &#160; &#160; Un par de estructuras piramidales de 14 y 7 metros de altura, que presentan semejanzas con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":422260,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-391585","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/391585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=391585"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/391585\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":429661,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/391585\/revisions\/429661"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/422260"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=391585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=391585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=391585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}