{"id":399802,"date":"2010-11-25T00:20:22","date_gmt":"2010-11-25T00:20:22","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-6590"},"modified":"2010-11-25T00:20:22","modified_gmt":"2010-11-25T00:20:22","slug":"dc-comics-revela-sus-secretos-en-libro-k2-6590","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2010\/puebla\/dc-comics-revela-sus-secretos-en-libro-k2-6590\/399802\/","title":{"rendered":"Dc Comics revela sus secretos en libro"},"content":{"rendered":"<p>Se relata el nacimiento de h\u00e9roes&#160;como Superman, Batman entre otros<\/p>\n<p>El Diario El Pa\u00eds en su edici\u00f3n digital informa que eran poco m\u00e1s que un pu\u00f1ado de guionistas y dibujantes de tebeos para chavales que trabajaban en los a\u00f1os treinta en unas modestas oficinas en el centro de Manhattan, pero de sus mesas de trabajo nacer\u00edan algunos de los mayores mitos del c\u00f3mic, como el hombre de acero, el hombre murci\u00e9lago y la mujer maravilla, entre tantos otros. De aquella empresa -que luego se llamar\u00eda DC Comics- surgi\u00f3 toda una legi\u00f3n de personajes que 75 a\u00f1os despu\u00e9s se reparte con Marvel, la otra gran factor\u00eda de superh\u00e9roes, una millonaria industria de c\u00f3mics, merchandising y taquilleras adaptaciones cinematogr\u00e1ficas. Una trayectoria que equivale a recorrer el nacimiento, desarrollo y eclosi\u00f3n popular del mito superheroico, tal como recoge el libro 75 years of DC Comics. The art of modern mythmaking (Taschen), de tama\u00f1o din A3 y cinco kilos, con 700 p\u00e1ginas que desgranan el nacimiento del c\u00f3mic de superh\u00e9roes.<\/p>\n<p>&#8220;Son mitos, historias narradas una y otra vez, y reinterpretadas en busca de sus significados m\u00e1s profundos&#8221;, escribe Paul Levitz, asesor de DC Entertainment.<\/p>\n<p>Fue como una v\u00eda de escape para una \u00e9poca dif\u00edcil. A principios de los a\u00f1os treinta, Estados Unidos intentaba recuperarse de la Gran Depresi\u00f3n, mientras el auge del fascismo en Europa resonaba con tambores de guerra. S\u00f3lo las palabras del presidente dem\u00f3crata Franklin Delano Roosevelt en la radio ofrec\u00edan algo de consuelo, seg\u00fan escribe Paul Levitz (Brooklyn EE UU, 1956), ex presidente de DC Comics y vinculado a la editorial desde hace 35 a\u00f1os, en las primeras p\u00e1ginas del libro. En ese contexto, lleg\u00f3 a los kioscos algo diferente. Las aventuras de un forzudo en mallas azules y con una capa roja, m\u00e1s r\u00e1pido que un tren expreso y capaz de saltar edificios de veinte pisos como quien esquiva un charco. Y, m\u00e1s sorprendente todav\u00eda, era un campe\u00f3n que en su vida diaria se escond\u00eda tras las gafas de un apocado reportero.<\/p>\n<p><strong>Un nuevo concepto<\/strong><\/p>\n<p>Hab\u00eda nacido Superman, uno de los grandes personajes de la cultura popular del siglo XX. Las p\u00e1ginas del n\u00famero uno de Action Comics, en junio de 1938, supusieron el nacimiento de un nuevo arquetipo de h\u00e9roe y marcaron el inicio de una nueva era en la industria del entretenimiento. &#8220;Se convirti\u00f3 en el prototipo \u00e9pico del superh\u00e9roe. Aunque ten\u00eda elementos de otros medios, parec\u00eda un concepto completamente nuevo&#8221;, recuerda Levitz, asesor consultivo de DC Entertainment (la antigua DC Comics). Aquel personaje creado por dos adolescentes de Cleveland, Jerome Siegel y Joe Shuster, fue un \u00e9xito inmediato y catapult\u00f3 a la peque\u00f1a editorial que luego se convertir\u00eda en DC Comics.<\/p>\n<p>La historia del sello, sin embargo, comienza oficialmente tres a\u00f1os antes. El empresario editorial Malcolm Wheeler-Nicholson, veterano de la I Guerra Mundial, lanza la revista de tiras c\u00f3micas New Fun: the big comic magazine, en febrero de 1935, en el sello National Allied Publications, y pone en marcha la maquinaria. Crea varios t\u00edtulos, entre ellos Detective Comics, con historias de atm\u00f3sfera negra, pero crecen las dificultades econ\u00f3micas. Hasta que en 1937 su distribuidor, Harry Donenfeld, y el contable de este, Jack S. Liebowitz, compran parte de la empresa y los tres juntos fundan Detective Comics Inc. Con todo, un a\u00f1o despu\u00e9s los problemas de solvencia del propio Wheeler-Nicholson fuerzan su salida. Justo un a\u00f1o antes del despegue definitivo del sello.<\/p>\n<p><strong>Fen\u00f3meno editorial<\/strong><\/p>\n<p>Superman fue un fen\u00f3meno. Los c\u00f3mics se agotaban y se reeditaban. Pero cost\u00f3 que alguien apostara por aquella ins\u00f3lita idea. &#8220;Lo rechazaba peri\u00f3dico tras peri\u00f3dico&#8221;, subraya Levitz. &#8220;A menudo con una completa incredulidad de que nadie quisiera leer la historia de un personaje procedente de un planeta condenado que llega a la Tierra como un h\u00e9roe y se disfraza de reportero atribulado&#8221;. Incluso Will Eisner, el genio del arte secuencial que cre\u00f3 The Spirit, desestim\u00f3 en su estudio al hombre de acero. Afortunadamente, en el primer n\u00famero de Action Comics quedaba un hueco y un empleado de la editorial, en el n\u00famero 480 de Lexington Avenue, decidi\u00f3 darle una oportunidad a unas tiras desechadas de dos tipos de Cleveland.<\/p>\n<p>La gente s\u00ed quiso leerlo. Y tambi\u00e9n las del resto de personajes como \u00e9l que llegaron inmediatamente. S\u00f3lo un a\u00f1o despu\u00e9s naci\u00f3 el otro icono de la editorial: Batman. El dibujante Bob Kane (muy limitado t\u00e9cnicamente) y el guionista Bill Finger crearon el Hombre murci\u00e9lago, una especie de vigilante nocturno inspirado en el h\u00e9roe pulp The Shadow. Fue presentado en el n\u00famero 27 de Detective Comics, en mayo de 1939, y pronto represent\u00f3 el reverso oscuro de Superman. Y luego lleg\u00f3 Wonder Woman, creada en 1941 por el erudito William Moulton Marston. Tal fue el \u00e9xito que las creaciones de DC fueron copiadas a mansalva y la editorial inici\u00f3 varias demandas por plagio. Comenzaba la Edad de Oro (1938-1956) del comic book.<\/p>\n<p><strong>Idilio con la gran pantalla<\/strong><\/p>\n<p>El libro repasa la trayectoria de la editorial y sus personajes. &#8220;La profundidad de cometarios y debates muestra c\u00f3mo se han convertido en mitos, historias narradas una y otra vez, y reinterpretadas en busca de sus significados m\u00e1s profundos&#8221;, escribe Levitz. De contenido eminentemente visual, el volumen re\u00fane tiras originales, portadas hist\u00f3ricas, cronolog\u00edas, bocetos y fotograf\u00edas. Menci\u00f3n especial merece la relaci\u00f3n de dos direcciones de los c\u00f3mics con el cine. &#8220;Cuando se estren\u00f3 Ciudadano Kane, dispar\u00f3 nuestra imaginaci\u00f3n&#8221;, recordaba recientemente el hist\u00f3rico dibujante de Batman Jerry Robinson. &#8220;Ah\u00ed en la pantalla, Orson Welles hac\u00eda el tipo de narraci\u00f3n que quer\u00edamos volcar en el papel&#8221;. Era una admiraci\u00f3n abierta. &#8220;Nos emocionamos cuando o\u00edmos que a Orson Welles le encantaban los c\u00f3mics y que le influeyeron&#8221;.<\/p>\n<p>Desde el principio, los comic books le debieron mucho al s\u00e9ptimo arte. Siegel estudiaba las pel\u00edculas para escribir sus guiones: plano corto, contraplano, panor\u00e1mica &#8220;aunque nunca vio un gui\u00f3n escrito&#8221;, indica Levitz. La identidad secreta de Superman, Clark Kent, se inspiraba en el c\u00f3mico Harold Lloyd; la mueca sard\u00f3nica del Joker capturaba la risa escalofriante del alem\u00e1n Conrad Veidt (el Cesare de El Gabinete del doctor Caligari) en El hombre que r\u00ede (1928). Pronto llegaron los seriales, el de Superman (1948), con Kirk Alyn (el primer actor que le dio vida) y el serial noir de Batman (1943), con Lewis Wilson, y la teleserie camp de los a\u00f1os sesenta, con Adam West y Burt Ward, y decenas de onomatopeyas sobreimpresionadas. En los setenta, Superman salt\u00f3 a la gran pantalla con una superproducci\u00f3n de Richard Donner y Christopher Reeve, como el hijo de Krypton. Tras a\u00f1os de languidez, las adaptaciones cinematogr\u00e1ficas regresaron con fuerza gracias a el Batman, de Tim Burton, cuya imaginer\u00eda g\u00f3tica (y con Jack Nicholson de Joker desbocado) convirti\u00f3 al personaje en un \u00e9xito de taquilla absoluto.<\/p>\n<p>Levitz subraya desde el principio el reconocimiento a los autores (aborda, aunque sea de pasada, cuestiones delicadas para la editorial como la de los derechos de autor) . &#8220;Es imposible en un solo volumen hacer toda la justicia a los personajes reales&#8221;, advierte Levitz en la introducci\u00f3n. &#8220;Miles de personas que aportaron su creatividad y su talento a DC y que elaboraron mitos modernos en medios de comunicaci\u00f3n muy diferentes para crear reflexiones de dimensiones \u00e9picas que nos ayudan a comprender nuestra humanidad y nuestro mundo&#8221;. Son nombres como los de Carmine Infatino y Gil Kane, que marcaron la Edad de Plata del g\u00e9nero (1956-1970), a\u00f1os de Guerra Fr\u00eda en los que triunfaban las historias de ciencia ficci\u00f3n. Infantino y Kane relanzaron a Flash, el hombre m\u00e1s r\u00e1pido de la tierra, y Green Lantern (Linterna Verde), due\u00f1o de un poderoso anillo (llevado a la gran pantalla con Ryan Reynolds como protagonista). La editorial fich\u00f3 a Steve Ditko, creador gr\u00e1fico de Spider-Man, y al joven prodigio del dibujo Neal Adams, cuya maestr\u00eda narrativa y activismo por los derechos de los autores marc\u00f3 un hito en la industria.<\/p>\n<p><strong>Inyecci\u00f3n de realismo<\/strong><\/p>\n<p>Son a\u00f1os en los que DC se enfrenta a un terremoto: a principios de los 60 nacen los grandes t\u00edtulos del sello Marvel, su gran rival, que pronto le toma la delantera. Sus h\u00e9roes son complejos e incluso a menudo viven angustiados; ya fuese por sus responsabilidades (Spider-Man), la familia (Los Cuatro Fant\u00e1sticos) o por la marginaci\u00f3n social (X-Men). En unos EE UU conmocionados por la lucha de los derechos civiles, los c\u00f3mics aplicaron una inyecci\u00f3n de realismo. Llegaba la Edad de Bronce (1970-1984). Con personajes que ca\u00edan v\u00edctimas de las drogas (como el joven Speedy, adicto a la hero\u00edna), los tebeos bajaban del Olimpo del escapismo y entraban en conflicto con el organismo regulador de contenidos de las vi\u00f1etas (Comic Code Authority). Las vi\u00f1etas se hac\u00edan mayores.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os ochenta significan quiz\u00e1 la mayor revoluci\u00f3n del g\u00e9nero. Es la llamada Edad Oscura (1984-1998), por sus dosis de g\u00e9nero negro y descreimiento crepuscular. Auspiciadas por directores editoriales astutos como Dick Giordano, se suceden las cumbres narrativas. En 1986, el a\u00f1o milagroso de los superh\u00e9roes, se publican Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons, El regreso del se\u00f1or de la noche, de Frank Miller (ambas en DC) y Daredevil Born again, de Miller y David Mazzucchelli (en Marvel), que desmantelan las coordenadas formales y argumentales del g\u00e9nero y elevan el noveno arte a los altares de cultura.<\/p>\n<p>Obras cumbres que proyectan el comic book hacia la Edad Moderna (1998-2010), en la que los tebeos se convierten en una de las mayores f\u00e1bricas de mitos de la cultura de masas gracias al \u00e9xito cinematogr\u00e1fico de pel\u00edculas como las marvelianas X-Men (2000), Spider-man (2002) e Iron Man (2008) y el taquillazo El caballero oscuro (2008). Salto definitivo de un g\u00e9nero creado por una peque\u00f1a editorial neoyorquina hace 75 a\u00f1os y que hoy es DC Entertainment, una divisi\u00f3n multimillonaria de la multinacional Warner Bros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se relata el nacimiento de h\u00e9roes&#160;como Superman, Batman entre otros El Diario El Pa\u00eds en su edici\u00f3n digital informa que eran poco m\u00e1s que un pu\u00f1ado de guionistas y dibujantes de tebeos para chavales que trabajaban en los a\u00f1os treinta en unas modestas oficinas en el centro de Manhattan, pero de sus mesas de trabajo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":424282,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-399802","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-puebla","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399802","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=399802"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399802\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/424282"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=399802"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=399802"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=399802"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}