{"id":400054,"date":"2010-11-30T23:31:01","date_gmt":"2010-11-30T23:31:01","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-6847"},"modified":"2010-11-30T23:31:01","modified_gmt":"2010-11-30T23:31:01","slug":"la-reproduccion-social-k2-6847","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2010\/puebla\/la-reproduccion-social-k2-6847\/400054\/","title":{"rendered":"La reproducci\u00f3n social"},"content":{"rendered":"<p>La informaci\u00f3n disponible permite afirmar lo siguiente: la desigualdad socioecon\u00f3mica en nuestro pa\u00eds y el desajuste estructural, que no terminamos de arreglar y que ha caracterizado el desarrollo de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, limita y constri\u00f1e las oportunidades de acceso al sistema educativo, as\u00ed como de empleo y salarios dignos para muchos mexicanos. <\/p>\n<p>Existen adem\u00e1s nuevos desaf\u00edos en el \u00e1mbito laboral a los que la educaci\u00f3n no est\u00e1 respondiendo y esa carencia ahonda a\u00fan m\u00e1s la posibilidad de incorporaci\u00f3n de muchos y muchas j\u00f3venes al mercado laboral agudizando las diferencias. En ese contexto casi la mitad de los m\u00e1s de 30 millones de j\u00f3venes de 12 a 19 a\u00f1os construyen su porvenir en situaci\u00f3n de pobreza, situaci\u00f3n que deriva en un alto nivel de deserci\u00f3n escolar.<\/p>\n<p>Pero el problema de la desigualdad econ\u00f3mica no impacta de igual manera a los j\u00f3venes que a las j\u00f3venes. La explicaci\u00f3n generalizada del nivel de escolarizaci\u00f3n y deserci\u00f3n suele ser de car\u00e1cter econ\u00f3mico, los datos del deterioro de la econom\u00eda desde la d\u00e9cada de los 80\u2019s muestran que m\u00e1s j\u00f3venes, principalmente ellas, se han visto en la necesidad de abandonar la escuela para ingresar al \u00e1mbito laboral y contribuir a la econom\u00eda familiar. No obstante, es importante reconocer que las razones de la deserci\u00f3n de las ni\u00f1as y las j\u00f3venes tienen que ver con otros aspectos educativos y de car\u00e1cter hist\u00f3rico y cultural.<\/p>\n<p>En efecto, los factores socioecon\u00f3micos ciertamente son determinantes para entender la deserci\u00f3n escolar de muchos y sobre todo muchas j\u00f3venes, principalmente del \u00e1mbito rural y suburbano. Sin embargo, es fundamental entender que esta situaci\u00f3n no explica, por s\u00ed sola, el problema de la deserci\u00f3n y de la falta de equidad de g\u00e9nero en las oportunidades educativas y posteriormente de inserci\u00f3n al mundo laboral.<\/p>\n<p>Existe un fen\u00f3meno de reproducci\u00f3n social basado en el \u201cdestino natural\u201d de las mujeres determinado por su funci\u00f3n reproductiva que tambi\u00e9n condiciona la manera en como se insertan a la educaci\u00f3n, a la vida dom\u00e9stica y al mercado laboral. Lo anterior se sustenta en una representaci\u00f3n social que concibe el cuerpo femenino destinado o determinado \u00fanicamente por su biolog\u00eda. Y aunque esta concepci\u00f3n se ha ido relativizando en \u00e1mbitos econ\u00f3micos medios y medios altos, sigue determinando los \u00e1mbitos m\u00e1s desfavorecidos, los cuales corresponden a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque el problema es complejo y, como se mencion\u00f3 antes, es determinado en gran medida por el problema econ\u00f3mico, es pertinente preguntarse de qu\u00e9 manera la escuela est\u00e1 contribuyendo a una educaci\u00f3n que realmente favorezca la equidad de g\u00e9nero en la medida en que educa no para la reproducci\u00f3n del destino social de la mujer, no para agudizar las diferencias funcionales y tradicionales de cada sexo, sino para dinamizar y promover la autonom\u00eda de la individualidad femenina que impliquen el desarrollo de destrezas, afectos y competencias personales que apuntalen una visi\u00f3n social compartida; de qu\u00e9 manera la escuela est\u00e1 contribuyendo a que las ni\u00f1as construyan una visi\u00f3n de su propio futuro centrado en elecciones que son producto de procesos de valoraci\u00f3n y de construcci\u00f3n de un proyecto de vida que no compite o se nutre de una supuesta rivalidad con los hombres, sino de una capacidad de di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Los datos relacionados con el problema de la equidad de g\u00e9nero y de la reproducci\u00f3n social revelan que las desigualdades educativas inician en la familia, se confirman en la escuela y se refuerzan en el mundo del trabajo. Es importante por lo tanto favorecer pol\u00edticas y medidas que favorezcan en las ni\u00f1as, los ni\u00f1os, los padres y madres de familia, as\u00ed como en las autoridades educativas el reconocimiento de la importancia de que los alumnos y las alumnas sean capaces de desarrollar proyectos personales que favorezcan la inserci\u00f3n en la vida adulta y el enfrentamiento con autonom\u00eda del futuro.<\/p>\n<p>La problem\u00e1tica de la deserci\u00f3n escolar y su consiguiente efecto en el tejido social y la construcci\u00f3n nacional es compleja, no obstante, hasta para enfrentar los problemas para mejorar las condiciones de vida de todos, es necesario que hombres y mujeres se entiendan a s\u00ed mismos de una manera distinta. En este sentido, la escuela, los docentes y los padres de familia deberemos hacer una revisi\u00f3n de los principios y valores con los que educamos a nuestros hijos e hijas para formar en el respeto a la diferencia y principalmente en el reconocimiento, afirmaci\u00f3n y amor al valor propio.<\/p>\n<p>*El art\u00edculo expresa la opini\u00f3n personal del autor, que es acad\u00e9mico de la Universidad Iberoamericana Puebla<\/p>\n<p>*Este texto se encuentra en: http:\/\/eirculodeescritores.blogspot.com\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sus comentarios son bienvenidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La informaci\u00f3n disponible permite afirmar lo siguiente: la desigualdad socioecon\u00f3mica en nuestro pa\u00eds y el desajuste estructural, que no terminamos de arreglar y que ha caracterizado el desarrollo de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, limita y constri\u00f1e las oportunidades de acceso al sistema educativo, as\u00ed como de empleo y salarios dignos para muchos mexicanos. 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