{"id":405530,"date":"2010-08-09T01:36:29","date_gmt":"2010-08-09T01:36:29","guid":{"rendered":"legacy-k2-2009-1979"},"modified":"2010-08-09T01:36:29","modified_gmt":"2010-08-09T01:36:29","slug":"la-herencia-de-moreno-valle-i-k2-1979","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2010\/puebla\/la-herencia-de-moreno-valle-i-k2-1979\/405530\/","title":{"rendered":"La herencia de Moreno Valle (I)"},"content":{"rendered":"<p>Si usted no cree que traemos marcado nuestro destino, quiz\u00e1s est\u00e9 de acuerdo con la tesis de Ortega y Gasset sobre que el hombre es \u00e9l y su circunstancia.<\/p>\n<p>Pero si no le convence la disyuntiva enunciada, entonces le propongo leer lo que pareciera el argumento de una novela pol\u00edtica cuyo desenlace, bueno o malo, podr\u00e1 confirmar lo que ya sabemos por ser testigos e incluso protagonistas de la trama pol\u00edtica que vivimos.<\/p>\n<p>Esta es, pues, la historia de tres personajes de primera l\u00ednea. Uno de ellos el patriarca, general y m\u00e9dico; otro el alumno de \u00e9ste, a la saz\u00f3n un joven diputado y pastor del reba\u00f1o diputadil; y el tercero el nieto a quien su sino lo llevar\u00e1 hasta el espacio que cuarenta y dos a\u00f1os antes ocupara el abuelo.<\/p>\n<p>Claro que conoce usted a las estrellas del enredo. Son los dos Rafael Moreno Valle, abuelo y nieto, y Melquiades Morales Flores, ahijado pol\u00edtico del doctor y general. Los tres coinciden a pesar de su generaci\u00f3n. Esto porque cuando don Rafael ten\u00eda alrededor de cincuenta y dos a\u00f1os, su nieto acababa de nacer y Melquiades apenas alcanzaba el cuarto de siglo. Uno era gobernador, el otro el beb\u00e9 destinatario de todas las ilusiones de la familia, y el tercero beneficiario de la benevolencia y confianza del mandatario que lo hizo l\u00edder de la XLV legislatura poblana.<\/p>\n<p>Uno y otros han sido beneficiarios del poder que delegan los electores, mismos que votan sin saber si el votado llegar\u00e1 al mando lleno de resabios o complejos o con una cultura hist\u00f3rica que le ayudar\u00e1 a no repetir los errores del pasado. <\/p>\n<p>Los di\u00e1logos que incluyo, aunque imaginarios, se ajustan a los hechos y est\u00e1n en sinton\u00eda con el ambiente que todos hemos visto, algunos con azoro y otros con el sentido l\u00fadico que ayuda a eludir los estragos que ocasiona la decepci\u00f3n. <\/p>\n<p>Son charlas tomadas de las conversaciones que escuch\u00e9 de terceros o porque fui testigo ocasional.<br \/>1969-1972<\/p>\n<p>\u2013Te tengo dos buenas noticias \u2013le dice el gobernador Moreno Valle a Melquiades en cuyos ojos se nota la humedad que produce la emoci\u00f3n. \u2013Por tu juventud el tiempo te da la oportunidad de ocupar esta silla, depender\u00e1 de tu disciplina. Yo s\u00f3lo he puesto mi granito de arena para ayudarte a encontrar tu destino. Aqu\u00ed tienes este dinero; rep\u00e1rtelo entre los diputados. A cada uno dale quince mil pesos. Diles que es el apoyo que t\u00fa gestionaste para que se recuperen de los gastos de la campa\u00f1a. Te ayudar\u00e1 a mejorar tu relaci\u00f3n con ellos y, aqu\u00ed viene la segunda buena nueva, t\u00fa ser\u00e1s el l\u00edder del Congreso.<\/p>\n<p>La impresi\u00f3n le cerr\u00f3 la garganta a Melquiades que mir\u00f3 al general con la humedad cubri\u00e9ndole sus ojos. El gobernador hizo un gesto amistoso para animarlo a decir algo pero el diputado s\u00f3lo alcanz\u00f3 a articular un \u201cgracias\u201d entrecortado.<br \/>Tres meses despu\u00e9s de aquel grato encuentro volvieron a reunirse el gobernador y el l\u00edder de los diputados. Fue el d\u00eda en que el general y doctor le particip\u00f3 a Melquiades una muy mala noticia.<\/p>\n<p>\u2013Melquiades \u2013solt\u00f3 el mandatario\u2013, aqu\u00ed tiene usted mi renuncia. H\u00e1gala del conocimiento de los diputados. Cumpla con su deber. Y cu\u00eddese porque usted forjar\u00e1 su destino&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Con todo respeto, se\u00f1or gobernador, no se la acepto. Somos un estado libre y soberano y los poderes est\u00e1n con usted\u2026<\/p>\n<p>\u2013No, no. Espera. Te agradezco Tu lealtad pero recuerda que soy un militar que obedece al presidente de M\u00e9xico. Adem\u00e1s estoy enfermo. As\u00ed que haz lo que debas hacer. Y no te preocupes porque al fin podr\u00e9 disfrutar a mi nieto que en tres meses cumplir\u00e1 los tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>Acongojado, Melquiades tuvo que acatar la instrucci\u00f3n y aceptar la renuncia de su hacedor para enseguida dar posesi\u00f3n del cargo de gobernador interino al abogado Mario Mellado Garc\u00eda y horas despu\u00e9s a Gonzalo Bautista O\u2019Farril, el sustituto.<\/p>\n<p>Meses m\u00e1s tarde se repiti\u00f3 la historia al recibir de Bautista la renuncia al cargo y tomar la protesta de ley a Guillermo Morales Bl\u00famenkron, el cuarto gobernador de aquel accidentado sexenio donde fue determinante la participaci\u00f3n de los universitarios y el periodismo local.<\/p>\n<p>As\u00ed, en seis a\u00f1os, la carrera pol\u00edtica de Morales Flores se enriqueci\u00f3 con muchas experiencias de tipo personal y p\u00fablico. <\/p>\n<p>Entendi\u00f3 que el poder es ef\u00edmero y que por este hecho hay que formar, orientar e impulsar a quienes podr\u00edan heredarlo, postura, estilo o prevenci\u00f3n que permite mantener la vigencia pol\u00edtica. En ese lapso acudi\u00f3 varias veces a la casa del general para llevarle alg\u00fan presente o manifestarle su agradecimiento y lealtad. En alguna de sus visitas Melquiades vio a su ex jefe orgulloso, repuesto y contento con su condici\u00f3n de abuelo. Ah\u00ed estaba Rafita, el m\u00e1s peque\u00f1o de la dinast\u00eda.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si usted no cree que traemos marcado nuestro destino, quiz\u00e1s est\u00e9 de acuerdo con la tesis de Ortega y Gasset sobre que el hombre es \u00e9l y su circunstancia. 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