Archive for April, 2013

La Batalla de Puebla (en Tres Escenas)

Monday, April 22nd, 2013

Escena 1:

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Una mañana, sin que nadie se lo espere, trasciende la súbita, inesperada aparición del abogado Guillermo Nares Rodríguez como candidato a síndico municipal en la planilla de Tony Gali Fayad.

Ni los más cercanos al polémico director de la Facultad de Derecho de la BUAP pueden adivinar o predecir la magistral jugada.

Se trata de un enemigo histórico de Enrique Agüera, el candidato de la alianza Mover a Puebla a la presidencia municipal de Puebla.

Un verdadero conocedor de las catacumbas de la BUAP y de los secretos del actual grupo de poder dominante en la máxima casa de estudios.

Más cercano al gansterismo político que al academicismo que suele presumir en las sobremesas.

Un tipo de cuidado.

Un eterno aspirante a rector, capaz no de desestabilizar a una institución fuerte y estable como la BUAP, pero sí de hacer el suficiente ruido para mantener distraídos y muy entretenidos a los operadores universitarios agüeristas en plena campaña electoral.

En el caso de Nares, la persona es el mensaje.

Esto es: un auténtico mensaje siciliano, que podrá leer quien sabe leer y decodificar quien sabe decodificar.

***

Escena 2:

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Tras la explosión tuitera, Enrique Doger cita a una rueda de prensa que al final cancela para decepción de quienes esperaban más sangre, es decir, que ratificara –y ampliara- las serias, graves acusaciones domingueras contra el delegado del CEN del PRI, Fernando Moreno Peña.

El diputado federal –que ha señalado imposiciones y amenazas por parte del colimense- argumenta que no hablará para no entorpecer, de algún modo, la visita de este martes a Puebla del jefe máximo del PRI, el presidente Enrique Peña Nieto. Que lo hará después pero que no retira una sola de sus palabras en 140 caracteres.

Así que el respetable debe conformarse con muy poco.

O no, si se observa con detenimiento:

Y es que al lugar donde se efectuaría la rueda de prensa, Doger no llega solo. A su lado, “para tomar café”, un personaje verdaderamente importante: Israel Pacheco Velázquez.

En el caso del dirigente sindical del ayuntamiento de Puebla, el mensaje va implícito: tal vez Doger no se vaya del PRI ni se declare –como muchos suponen- diputado “independiente”.

Basta y sobra con presentarse con Pacheco para dejar en claro tres cosas: 1) cuál es la verdadera fuerza del dogerismo, 2) de qué tamaño será el daño que puede causar a su partido y 3) de qué lado jugará la poderosa maquinaria de movilización electoral que históricamente ha sido el sindicato municipal.

Una organización que al paso de los años, y de las elecciones, ha ayudado a ganar a varios presidentes municipales, pero que también ha contribuido a la derrota de varios candidatos –el más reciente, Mario Montero Serrano-.

En su infinita soberbia, el delegado Moreno Peña puede seguir pensando que Doger no representa gran cosa y que del berrinche no pasa.

No estaría de más que le echara una leída a la Historia Breve y Verdadera de Los Últimos Años de Puebla.

Un libro que nadie ha escrito pero que todo mundo, en la clase política de Puebla se sabe de memoria.

***

Escena 3:

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El PRI se fractura, hace agua y en el trasatlántico no hay capitán capaz de tapar las fisuras que ya anuncian el naufragio incluso antes de zarpar.

Se ha consumado la transfiguración de José Juan Espinosa, que –con perdón de Kafka- en la noche se durmió enemigo del morenovallismo y a la mañana siguiente despertó vestido de aliado.

Contra todo pronóstico o augurio, va como candidato a presidente municipal de San Pedro Cholula por la alianza Puebla Unida, con todo –absolutamente todo- el apoyo del sistema.

De forma paralela, Sara Chilaca y Carlos Ignacio Mier –ligado al dogerismo por la vía de su padre, Ignacio Mier Velasco- abandonan las filas del PRI para sumarse también a la megacoalición morenovallista.

Piezas del gran ajedrez que se juega al más alto nivel, serán candidatos a diputados por los distritos de San Pedro Cholula y Tecamachalco, respectivamente.

Pero los desprendimientos, las escisiones, las rupturas en el tricolor no son cosa del azar: forman parte de una estrategia global que inició hace meses y que básicamente busca romper al PRI desde el mismo PRI, una medida probada en su eficacia, en el terreno, en la elección local de 2010.

Lo más grave para el PRI es que este tipo de sucesos se han dado a lo largo y ancho del estado, en una escena repetida hasta el cansancio: el PRI impone candidatos, los resentidos se van con su capital y sus votos, y Puebla Unida nada más los va cachando en sus redes.

La pesca ha sido rica. Los pescadores gozan de cabal salud. De hecho, todo empieza a salir según lo previsto. Casi milimétricamente.

***

Y mientras tanto, mientras todo esto ocurre y las escenas de La Batalla de Puebla se suceden unas a otras, tras bambalinas, alguien sonríe a sus anchas desde el teatro del poder en que se ha convertido Casa Puebla.

El mismo lugar donde siguen saliendo –una y otra y otra vez- señales de que hay un solo, único objetivo: ganar.

Ganar.

Ganar.

Y volver a ganar.

gar_pro@hotmail.com

Un PRI con Aroma a Traición

Sunday, April 21st, 2013

Un fuerte, intenso aroma a traición se ha apoderado del PRI en momentos en que se dispone, supuestamente “en unidad”, a librar una de las guerras políticas y electorales más importantes de los últimos tiempos.

¿Están jalando todos los priístas de Puebla hacia el mismo lado?

¿Tienen todos el mismo objetivo?

¿Realmente para quién vienen operando desde sus trincheras?

¿Para la causa del partido del presidente Enrique Peña Nieto, que sabe que las elecciones locales del 2013 son una aduana indispensable para la federal intermedia del 2015?

¿O más bien para los intereses del gobernador Rafael Moreno Valle, enfocado en ganar el 7 de julio para mantener el poder y seguir mandando como grupo en uno de los estados estratégicos y con mayor peso económico y electoral del país, una auténtica reserva de votos?

Resulta curioso el doble discurso de algunos connotados priístas, que por un lado juran lealtad y amor eterno al PRI y a sus candidatos, y por el otro, en los hechos maniobran para seguir quedando bien con Moreno Valle –a quien temen tanto como le deben- y sirviéndole como un empleado sirve a un amo.

Ahí está lo que sucede con los diputados federales del PRI, cueva llena de quintacolumna y traidores, resueltos a propinar la enésima puñalada a su partido y en un momento en que sólo el esfuerzo organizado de todos podrá sacar adelante retos tan difíciles como recuperar la Presidencia Municipal de Puebla.

Hace unos días causó enorme extrañeza un oficio enviado por el coordinador de la Diputación Federal del Estado de Puebla, Carlos Sánchez Romero (el Diputado No), a sus compañeros.

Y provocó extrañeza en San Lázaro porque en esencia les pidió enfocar sus gestiones legislativas a favor del gobierno… ¡de Moreno Valle!

De hecho, hasta les proporcionó la identidad, los números telefónicos y correos electrónicos de las personas a quienes deben contactar en el gobierno del estado de Puebla para “dar seguimiento a las gestiones que han realizado como Diputados Federales en los rubros de Cultura, Deporte, FOPEDEP y Caminos Rurales” (sic).

¿Por qué está tan interesado Carlos Sánchez Romero en enlazar el trabajo de los diputados del PRI con los programas y las acciones de un gobierno de oposición?

¿A qué obedece tantísima preocupación?

¿No el esfuerzo de la bancada de priístas, en todo caso, debería buscar ser capitalizado a favor de los gobiernos del PRI y -pues sí, ni modo, así es en el mundo real- a favor de sus candidatos a cargos de elección popular?

¿Qué debe Carlos Romero Sánchez al mandatario Rafael Moreno Valle, a quien, como se ve, le sigue operando discreta pero eficientemente?

Es cierto que el gobernador fue el jefe real del PRI de Puebla durante dos largos años, tiempo durante el cual pudo manejarse prácticamente sin ninguna oposición, pero todo indica que eso, con el regreso del PRI a la Presidencia de la República, poco o nada ha cambiado.

Especialmente en algunos priístas que ya preparan la traición a su partido y continúan actuando y sirviendo a Casa Puebla.

¡Y hasta por escrito!

¿Alguna duda?

gar_pro@hotmail.com

PRI: ¿Y Dónde está el Piloto?

Thursday, April 18th, 2013

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Todavía no empiezan las campañas y el PRI poblano ya da muestras de agotamiento, descontrol, división y un desorden que, visto desde lo global, francamente debería preocupar –y sobre todo ocupar- al Comité Ejecutivo Nacional.

Y es que además de la soberbia de sus dirigentes y candidatos, que piensan que el Efecto Peña Nieto será suficiente para ganar el 7 de julio, hubo en los últimos días una serie de sucesos –verdaderamente inesperados- que hablan de un partido desarticulado, sin idea, sin rumbo y, en especial, sin mando.

Señales que tienen mar de fondo y que presagian tormentas y terremotos con su evidente saldo de heridos y muertos.

Veamos sólo algunas:

1. La disputa que ya se observa entre el dirigente estatal, Pablo Fernández del Campo, y el delegado del CEN, Fernando Moreno Peña, por adjudicarse un triunfo para el que ni siquiera han hecho méritos. El colimense desplazando al poblano de las decisiones trascendentales, incluso del manejo de los dineros, e intentando ya un doble juego: si se gana, la victoria será de Moreno Peña; por el contrario, si hay derrota, la culpa –toda la culpa- será de Pablo Fernández, quien asumirá todas las consecuencias de ello.

2. La designación de un coordinador –de tercera división- para la campaña en la ciudad de Puebla, ligado profunda e históricamente al gobernador Rafael Moreno Valle a través del lazo que los une: Beatriz Paredes Rangel, la mejor amiga priísta de Casa Puebla, la misma que en 2010 tuvo candidato a la gubernatura y ése no fue precisamente el marinista Javier López Zavala. Como se ha dicho, la esposa del coordinador, Jaime Alcántara Silva, es empleada del gobierno morenovallista, que la ha salvado del despido al menos un par de ocasiones. Si hay necesidad, se entiende. Lo que no se comprende –ni justifica- es que a la fecha la funcionaria no haya renunciado, al menos para dar un poco de credibilidad al deslinde de Alcántara, el único que no ve ningún conflicto de intereses al coordinar la campaña del PRI y tener a su pareja trabajando con el “enemigo”.

3. La increíble presentación del citado coordinador ¡sin la presencia del candidato a la alcaldía!, el ex rector Enrique Agüera, un error de principiantes. Es la primera vez que ocurre en una campaña del PRI. El mensaje es que Jaime Alcántara entró con fórceps, contra la opinión del aspirante y más que por el CEN, impuesto por el lenguaraz Fernando Moreno Peña, quien coincidió con Alcántara –de quien se hizo amigo- cuando ambos fueron secretarios generales adjuntos de Beatriz Paredes en los tiempos que la tlaxcalteca presidió el Comité Ejecutivo Nacional. Lo dicho: por querer comerse todo el pastel, el famoso delegado colimense empieza a dejar de ser simpático a muchos en Puebla.

4. La designación de 8 delegados “especiales” oriundos… ¡de Colima!, pasando por encima de trayectorias locales y desplazando a liderazgos naturales. ¿No hay talentos en Puebla capaces de hacerse cargo de las campañas de alcaldes y diputados en las regiones? ¿Qué fue de los viejos, probados operadores priístas de Puebla? A ojos de Fernando Moreno Peña, ¿no tienen capacidad? ¿Hay que traer a la “legión extranjera” porque la selección local es peor que la de José Manuel “El Chepo” de la Torre? Si hay algo que odia el poblano, y más el priísta poblano, es que lo ninguneen. Y eso ha hecho precisamente el señor Moreno Peña. Si el 7 de julio hay huelga de brazos caídos, hija natural de la simulación, ya se sabrá por qué. Y por culpa de quién.

5. El “agandalle” –no hay otra manera de calificarlo- de los dirigentes del PRI y PVEM, Pablo Fernández y Juan Carlos Natale, al premiarse con los lugares 1 y 3 de la lista de candidatos a diputados por la vía plurinominal. Además del evidente abuso, el mensaje es claro: ni siquiera ellos, los líderes, creen en el triunfo de su propio partido; por ello, pase lo que pase, mejor se aseguran una diputación por 4 años y 8 meses, es decir, una beca que da las tres delicias del político típico: fuero, dinero y tiempo de recreo.

6. Si las campañas electorales –y la disputa misma por el poder- son en la actualidad, sobre todo, campañas de comunicación, el PRI va saliendo reprobado: en el escenario de guerra, no sólo no ha fijado la agenda en temas sensibles (la “poblanidad” o no del candidato Agüera, el proceso interno de selección de candidatos, el reclutamiento del ejército que dará la guerra, etcétera), sino que de plano ha perdido las coordenadas mínimas. Por falta de operación y de una política seria de comunicación por parte del partido, han sido reactivos antes que proactivos. Actúan a la defensiva. Y ya se sabe que lo viene detrás, detrás se queda. En política y en comunicación política, los vacíos se llenan. Y el que pega primero, pega dos veces.

7. La promoción de la visita este domingo de la secretaria general del CEN del PRI, la yucateca Ivonne Ortega, para tomar protesta a los candidatos a presidentes municipales y a diputados. Se ha vendido como la panacea. Como la gran noticia. Como el hit del año. Pero, ¡alto!: ¿Qué no Puebla era una de las grandes prioridades electorales del PRI? ¿Qué no era la joya de la corona? ¿La cereza en el pastel? ¿El gran botín a ganar? Y entonces por qué no es el mismísimo –e ilustre- presidente del CEN del PRI, César Camacho, quien viene a dar la bendición a sus candidatos. ¿Por qué manda a Ortega, quien además pronto será mamá y naturalmente se alejará un buen rato de sus encargos? ¿Acaso la elección de Puebla ya pasó a un plano secundario? ¿Ya no interesa? ¿O sí, pero ya no tanto? En una campaña, los detalles, incluso los más pequeños, dicen mucho: mientras el dirigente del PAN, Gustavo Madero, viene a Puebla a la menor provocación –estuvo la pasada semana- para apapachar y respaldar a sus candidatos y dirigentes, César Camacho no.  Debe estar muy ocupado.

8. A las imposiciones de candidatos, la intromisión del góber precioso –el próximo galán de la pantalla grande, Mario Marín-, los traidores que no quieren el triunfo del PRI por así convenir a sus intereses en el 2018 y al bajo, bajísimo, perfil de la mayoría de los candidatos a diputados –especialmente en la ciudad de Puebla-, hay que sumar el escándalo del (obvio) uso electorero de la Cruzada contra el Hambre, que ya se ha denunciado en Veracruz pero que en Puebla también viene operando, en el mismo sentido, el delegado de la Sedesol, Juan Manuel Vega Rayet, bajo el mando del subsecretario federal de la dependencia, el poblano Juan Carlos Lastiri. Ya se empieza a documentar el uso clientelar que se está dando en municipios poblanos con gran peso electoral al programa estrella de Peña Nieto. Y si hay videograbaciones como las exhibidas en Veracruz, es algo que se sabrá en la campaña, cuando la bomba ya no tenga mecanismo de desactivación.

Lo dicho: todavía no empiezan las campañas y el PRI poblano ya da muestras de agotamiento, descontrol, división y desorden.

La situación está tan mal que ya hasta lo ven los propios militantes, huérfanos de mando, hambrientos de liderazgo.

Y es que si la forma sigue siendo fondo, la gran pregunta que hay que hacer es: ¿Y dónde está el piloto?

gar_pro@hotmail.com