¿PUEDE BARBOSA GANAR SOLAMENTE CON EL EFECTO AMLO?

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Al menos en 150 de los 217 municipios del estado, el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) enfrenta la manifiesta y, en algunos casos, exacerbada inconformidad de su base por la imposición de candidatos. Los puros ven en el protagonismo y “secuestro” de las decisiones del candidato a la gubernatura, Luis Miguel Barbosa Huerta, la razón de que se esté navegando sin rumbo, por momentos al pairo y otras a la deriva, y ven como el único culpable, por supuesto, al autonombrado capitán que ha sabido endulzarle el oído a Andrés Manuel López Obrador, quien ha roto completamente la ya de sí frágil armonía en ese partido.

Tehuacán, San Andrés Cholula, Izúcar de Matamoros, Acatlán de Osorio, Tecamachalco, Ajalpan, Ahuehuetitla, Coxcatlán, San Francisco Altepexi y Vicente Guerrero son los principales municipios en donde las denuncias de dedazos, opacidad y hasta compra de candidaturas para alcaldías y diputaciones tienen a los morenistas muy molestos con el “Tlatoani” Barbosa, y han advertido que realizarán voto diferenciado.

No entienden, por ejemplo, por qué no hacen públicas las famosas encuestas en que se ha basado el Comité Estatal para definir abanderados y amagan con ir a su órgano nacional y hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

De ahí que el candidato lopezobradorista, quien peca de soberbia y anda sobrado en sus reuniones, dando por hecho de que ya se “chingó” -así lo dice- a sus adversarios, podría convertirse en el mayor lastre para MORENA y Andrés Manuel López Obrador en Puebla.

Nadie puede proclamarse campeón, cuando aún no se ha dado el disparo de salida que, para el caso de los comicios locales, será hasta el 29 de abril.

A partir del arranque de las campañas constitucionales, la batalla tendrá flujos descendente y de abajo hacia arriba; uno tan importante como el otro.

Si bien el tabasqueño brinda un sólido capital político a Barbosa en Puebla, no ocurre igual con los aspirantes de los municipios, quienes siguen con los ojos bien cerrados a López Obrador, pero también han venido acumulando quejas y rencores contra el senador ex perredista.

Apostar solamente al efecto AMLO, a la asociación con el candidato presidencial de “Juntos Haremos Historia”, pareciera que no bastaría al de Zinacatepec para llegar a Casa Puebla.

Hay un dato adicional que han señalado con énfasis los abanderados de “Por Puebla al Frente”, Martha Érika Alonso Hidalgo, y el del PRI, Enrique Doger Guerrero: a Barbosa no lo conocen y él no conoce el estado. Entre otras cosas, porque su presencia física en los municipios se enfrenta a problemas más allá de los logísticos y operativos.

Así explican su reto bravucón de realizar debates en lo que resta de intercampaña, “para darse a conocer”.

A los disensos internos que ya se están convirtiendo en disputas personales contra los líderes regionales y sus huestes, como las que encabezan Adán Xicale, Gustavo Méndez Osorio, Manuel Bravo Guzmán, Juliana Isabel Ramírez Velázquez o Pascual Cerezo Vargas, por mencionar algunos, y que vienen desde noviembre del año pasado, hay que sumar los pleitos que con los adversarios, de manera precoz e innecesaria, se construye y compra el abanderado de MORENA.

Está ahora mismo en jaloneos contra el Movimiento Antorchista, al que acusó, sin presentar pruebas, de estar detrás del asesinato del aspirante de su partido a la alcaldía de Santa Clara Ocoyucan, Aarón Varela.

Fue el causante de la desbandada de más de mil militantes del Partido Encuentro Social (PES), aliado de MORENA en “Juntos Haremos Historia”, por considerarlo proabortista y por la “venta de candidaturas”.

Disparó a quemarropa declaraciones contra los abanderados a Casa Puebla del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Miguel Chaín Carrillo, y de Nueva Alianza (Panal), Alejandro Romero Carreto, a quienes tildó de comparsas del morenovallismo.

Ya antes había descalificado con agresividad a su ex contrincante interno y quien hoy sigue en busca de una candidatura independiente, Enrique Cárdenas Sánchez.

Barbosa va a todas con la espada desenvainada y sin medir consecuencias.

Esa misma actitud, que ya corrigió en algunos puntos, le ha costado muy caro en el pasado a López Obrador.

Incluso se ha peleado ya con empresarios que tenían toda la disposición de invertir en su proyecto; ahora, metido en su saco de soberbia, ni el saludo les dirige.

¿Puede ganar Barbosa solamente con el efecto AMLO?

Y más: ¿puede ganar sin base, sin aliados, sin amigos… y con cientos de enemigos?

Yo tampoco lo creo.

gar_pro@hotmail.com

One Response to “¿PUEDE BARBOSA GANAR SOLAMENTE CON EL EFECTO AMLO?”

  1. ¿PUEDE BARBOSA GANAR SOLAMENTE CON EL EFECTO AMLO? says:

    Safe Proxies…

    I found a great……

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