MARINISTAS DE MORENA: FUERA CARETAS

foto-armenta

Pasada la elección del 1 de julio en la que el “tsunami AMLO” arrasó con casi todo en el estado, para los priístas marinistas que apoyaron (con dinero, estructuras y alianzas políticas) a los candidatos del Movimiento de Regeneración Nacional, llegó el momento de quitarse las máscaras y seguir -ya sin simulaciones ni eufemismos- con el proyecto de consolidarse como una facción de poder y de decisión dentro de Morena Puebla, agrupados en torno a dos personajes fundamentales para ese propósito rumbo a 2024: el ex gobernador Mario Marín y el senador electo Alejandro Armenta Mier.

El pasado viernes, de hecho, varios consumados marinistas participaron en un taller de capacitación a presidentes municipales electos de Morena que son parte del grupo de Armenta Mier, quien ya trabaja, bajo la guía y el manto protector del “góber precioso”, por la candidatura a Casa Puebla, en una especie de reivindicación de ese grupo que perdió el poder en 2010 pero que ahora, ante la casi extinción del PRI, se ha propuesto recuperarlo utilizando la franquicia fundada por Andrés Manuel López Obrador.

En el mencionado taller de capacitación para ediles, que tuvo como sede el Instituto Universitario Puebla, en la 21 Poniente 306 de la colonia Centro Histórico, estuvieron, por ejemplo, Rufo Juárez Peñuela, marinista de cepa y quien incluso fungió como moderador; otro que también se dejó ver por ahí fue Rómulo Arredondo Gutiérrez, quien transitó del melquiadismo al marinismo y hoy es uno de los más importantes operadores de ese grupo.

imagen-taller

El marinismo ha resucitado y lo ha hecho a través de Morena, la refundación de un PRI “de izquierda” que apuesta por la devastación del morenovallismo para avanzar en su idea de tomar nuevamente por asalto el poder.

Alejandro Armenta es la punta de lanza de este proyecto, que –eso sí- tiene forma y fondo, método y recursos, y que ahora, como vemos, ya se desarrolla con los marinistas operando a plena luz del día, sin complejos ni nada que temer porque en el PRI nunca se atreverán a siquiera amonestarlos por haber traicionado a sus candidatos, entre ellos Enrique Doger, quien compitió por la gubernatura y terminó en tercer lugar.

Fuera máscaras.

Fuera caretas.

gar_pro@hotmail.com

Leave a Reply