LA IZQUIERDA FIFÍ Y LA REEDICIÓN DE LOS USOS Y COSTUMBRES DE LA MAFIA DEL PODER

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La cúpula lopezobradorista, que ya desde el Congreso de la Unión, y a partir del 1 de diciembre desde el Gobierno de la República, ha tomado por entero las riendas del país, está dando muestras de que podría reeditar, ágil y gustosa, los excesos, los usos y las costumbres de aquellos a quienes el presidente electo llama (o llamaba) con severidad “la mafia del poder”. El simbolismo de la bautizada boda fifí entre Dulce Silva y César Yáñez, el hombre fuerte del tabasqueño, con un nivel supremo de lujos, devastó el discurso de austeridad de la Cuarta Transformación y nos mostró cómo los republicanos de la izquierda se igualan con esta clase política que tanto dijeron repudiar.

Si podría haber comenzado a debilitarse la indignación social por el ostentoso enlace del sábado pasado en Puebla, con la aparición este jueves de la pareja en la portada de la revista del corazón ¡HOLA!, el fuego se reavivó con mayor temperatura.

Lo que pudo ser cenizas, se tornó nuevamente en un incendio con flamas de críticas, descalificaciones, memes y burlas.

El presidente electo, quien también sale con su esposa Beatriz Gutiérrez en la portada en una imagen menor, ya pintó su raya sobre el asunto en general.

La revista ¡HOLA!, en su edición mexicana, destacó en el actual sexenio por ser la favorita de la familia de Enrique Peña Nieto, de sus hijas naturales y putativas y de su esposa, la actriz Angélica Rivera, La Gaviota, para presumir su fastuosa vida feliz.

Cuánta saliva gastaron desde la izquierda, cuánta tinta dejaron correr sus periodistas e intelectuales orgánicos, para condenar la frivolidad de la familia Peña Rivera, cuando la publicación llevaba en portada a sus integrantes.

En noviembre de 2010, ¡HOLA! dedicó 21 páginas a la boda de Enrique Peña y La Gaviota.

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En este octubre de 2018, con la instauración de la nueva clase política, dedica 19 páginas a la boda Yáñez-Silva.

La reedición de las formas, en los tiempos de la incongruencia republicana.

La portada de los sonrientes y melosos esposos le dio vigencia nuevamente al tema.

En redes sociales, sobremesas y charlas de café, llovieron críticas al próximo coordinador general de Política y Gobierno del lopezobradorismo y la empresaria tlaxcalteca.

En exclusiva, se hace la crónica de la misa y la fiesta de la “elegante y romántica boda” entre Yáñez Centeno y Silva Hernández.

“En la Capilla del Rosario en Puebla, joya del barroco mexicano del siglo XVII, ante 600 invitados y con Andrés Manuel López Obrador como testigo principal en la ceremonia civil, César Yáñez Centeno y Dulce Silva se dieron el ‘sí, acepto’. Esta semana en ¡HOLA!, disponible los jueves, entramos en la celebración de la que todo el mundo habla.

“Su historia de amor surgió hace cuatro años, en Humantla (sic), durante una gira por Tlaxcala del Presidente electo. El novio, su hombre de confianza desde hace veintitrés años, viajaba con él sin saber lo que le aguardaba el destino”, se lee en el breve texto en su sitio web, que invita a comprar la versión impresa.

Muchos poblanos y mexicanos se sienten decepcionados por lo que en las redes fue bautizado como #BodaFifí y la plétora de la nueva realeza lopezobradorista.

Las razones: el trascendido de que tuvo un costo de 10 millones de pesos, de acuerdo con algunos cálculos; por el operativo exagerado de seguridad en torno al lopezobradorismo de sangre azul, que se dio cita en el Centro Histórico para la ceremonia religiosa y que repelió al Pueblo Bueno (sí, así con mayúsculas), pero sobre todo por la incongruencia de la nueva clase política hegemónica del país.

La tupida cascada de críticas incluso obligó al mismo presidente electo a pintar su raya con los excesos románticos y elegantes su ex vocero y próximo funcionario del Gobierno de la República:

“Pues no me casé yo, o sea yo fui invitado, asistí, cada quién es responsable de sus actos. No fue una acción de gobierno, se trata de un evento social, privado, yo asistí a eso… Fue un evento privado del cual nuestros adversarios quieren sacar raja política…

“Nada más que nosotros no vamos a cambiar, vamos a seguir actuando con integridad, principios, honradez y austeridad republicana”, dijo en conferencia de prensa.

Las argumentaciones a favor defienden el derecho de dos personas a gastar su dinero como quieran, sobre todo porque ninguno de los contrayentes es funcionario público en este momento.

Y es cierto.

Pero el tema no es la ostentación solamente, sino la incongruencia, la reedición de los usos y costumbres de la “mafia del poder”, los excesos, la frivolidad, el doble discurso…

Ese es el eje: el lopezobradorismo fifí, los republicanos de izquierda, transformados, por ahora en la forma ya veremos si luego también en el fondo, en lo que tanto repudiaron y que aseguran hundió al país, esa “mafia del poder”.

¿Qué diferencia puede haber hoy entre el peñismo y este sector insustancial del morenismo?

Por cierto que sobre el peñismo, de acuerdo con el periodista de El Universal Salvador García Soto, en su columna Serpientes y Escaleras, ya se realizan los trámites de divorcio entre el todavía Presidente y La Gaviota.

En el texto titulado “¿Divorcio en Los Pinos?, se lee: “Con la mudanza ya avanzada en Los Pinos, también llega la noticia de que en la casa presidencial han comenzado formalmente los trámites de divorcio que oficializarían una separación y distanciamiento que ya lleva tiempo. Así que con el fin de sexenio también terminará el cuento de hadas”.

Ojalá no sea ese desmedido interés por aparecer en las portadas de la prensa del corazón una sentencia de mal agüero para los enamorados.

Ese es un sincero deseo de muchos.

gar_pro@hotmail.com

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