EL PRI POBLANO Y SU LUCHA INTERNA POR… ¡LOS PREMIOS DE CONSOLACIÓN! (Y EL PAN SÍ VA A LA EXTRAORDINARIA)

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En el más débil PRI de toda la historia de Puebla, nadie en realidad está compitiendo por la candidatura a la gubernatura per se, sino por los beneficios personales y de grupo que esa nominación puede traer a quienes han levantado la mano. Ante el panorama en que son menos que contexto y apenas escenografía para la elección extraordinaria, en la que hoy se ve seguro un triunfo de MORENA, los priístas pelean por los premios de consolación. Ninguno de los aspirantes -Ricardo Urzúa, Enrique Doger, Alberto Jiménez o Lorenzo Rivera- se ve, ni en la más febril onírica, llegando a Casa Puebla. Sin embargo, qué bien les caería, vía el Plan B, una candidatura plurinominal en 2021, cargos en la dirigencia o acrecentar la chequera. Todo a costa del desgaste de la militancia.

A unas horas de que el Consejo Político estatal aprobó que será responsabilidad del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) la designación del candidato, así como la posibilidad de alianzas, incluso con MORENA, viene bien a cuenta esta reflexión.

Que se caigan las vendas.

Aunque hoy las mediciones más recientes colocan al tricolor en hasta 12 puntos de las preferencias, lo cierto es que su voto duro tiende a huir cada vez más al Movimiento Regeneración Nacional (MORENA).

De ahí que la expectativa de las dirigencias, estatal y del CEN, tengan un horizonte de entre 6 a 8 por ciento de la votación que se emitirá el próximo 2 de junio.

Por ello es que, más allá de sus discursos anacrónicos, los aspirantes no buscan verdaderamente ni siquiera la postulación.

Quien sea el candidato se llevará la derrota más grave en la historia del otrora partido de Estado.

La saben de sobra los Urzúas, los Doger, los Merinos y los Riveras.

Es el beneficio colateral el que les interesa.

Claro, a costa de pisotear a sus militantes.

Ricardo Urzúa Rivera, quien es el más seguro para la candidatura por sus relaciones nacionales, amarraría así por lo menos una diputación federal para 2021, por la vía plurinominal.

El ex senador y ex diputado local y federal, llegaría nuevamente a San Lázaro, en donde ya ocupó una curul, pero supliendo a Ardelio Vargas Fosado, ahora sí como propietario desde el primer día.

El ex rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Enrique Doger Guerrero, en tanto, de ser candidato y útil para los fines del ganador, tendría margen de maniobra para conseguir cargos en el gabinete, para él o para su equipo.

Por su lado, el ex director de la Conagua, Alberto Jiménez Merino, el eterno derrotado de todas las batallas-siempre que pierde el PRI él está en primera fila-, dicen los que saben que ya negoció un cargo en el Comité Directivo Estatal (CDE), para bajarse en unas tres a dos semanas más y levantarle la mano a Urzúa.

El ex delegado de Sedesol, Lorenzo Rivera Sosa, sí quiere ir a la boleta y no se plantea declinar, al menos no hasta el final.

También se ve como diputado federal plurinominal en 2021 o al menos construyendo un capital político en conocimiento, que mucho le hace falta, para el futuro.

El grave problema de esas simuladas aspiraciones es que siempre termina pagándolas la militancia.

Esos jóvenes y adultos que cargan las matracas, que llenan mítines y que defienden a sus “próceres”, aunque ya hayan negociado.

Esa muchedumbre anónima que, a diferencia de sus precandidatos, sí se pone la camiseta y la suda.

Ellos y ellas que no cobran o reciben muy poco o se llevan apenas una torta,un refresco y una playera.

Ellas y ellos que dejan el alma en las campañas.

No son importantes para los aspirantes, quienes van solamente por sus premios de consolación.

Y luego se preguntan por qué el PRI ya no tiene casi militantes.

PAN SÍ PRESENTARÁ CANDIDATO

La Comisión Permanente del Partido Acción Nacional (PAN) aprobó que sí irá a la elección extraordinaria en Puebla y lo hará con un candidato que será directamente designado por el CEN, que preside Marko Cortés Mendoza.

La noche de este lunes en la Ciudad de México, el órgano partidista avaló también que en la elección poblana se pueden buscar alianzas con todos los institutos políticos, por supuesto a excepción del PRI.

Así, además de recuperara la dignidad que el panismo de Puebla ha venido dilapidando con su presidenta estatal, Genoveva Huerta Villegas, con su “no vamos”, “sí vamos”, se despejan las dudas y se da el banderazo de salida a los interesados en estar en la boleta.

Huerta, quien cada vez reúne más voces en su contra, que urgen a su destitución, había puesto en duda la participación del PAN y había pedido dar la vuelta a la página del luto por la muerte de la gobernadora Martha Érika Alonso y el senador Rafael Moreno Valle.

Este lunes, le callaron la boca desde la Comisión Permanente.

Una vez que no será ni una encuesta ni la votación abierta o de consejeros el método para seleccionar abanderado o abanderada, que los aspirantes vayan midiendo su capacidad de cabildeo.

Visto así, pareciera que gana terreno la propuesta de El Yunque, que impulsa al rector de la UDLAP, Luis Ernesto Derbez.

Convencer a los integrantes del CEN, pero principalmente a Cortés Mendoza, es la meta.

No hay otra forma.

gar_pro@hotmail.com

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