PEF 2020: DISEÑO CLIENTELAR Y VUELTA AL ESTADO PATERNALISTA

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Con un desdén al impulso productivo, el PEF 2020, que aprobaron con retraso en la fecha constitucional los diputados federales de Morena, se concentra en una política de dádivas clientelares y su diseño evidencia una clara intención electorera, preparatoria para 2021. En este contexto, Puebla podría salir beneficiado en la medida en que el presidente Andrés Manuel López Obrador decida destinar recursos de bolsas generales para infraestructura, campo y bienestar, pero poco desde el gobierno federal se ha etiquetado con antelación, como ocurría antes. De ahí el incremento de impuestos, como el ISN y medidas recaudatorias, como la nueva tarjeta de circulación y el reemplacamiento, que anunció la administración estatal. En términos llanos, con este Presupuesto de Egresos, hemos vuelto a los tiempos del Estado paternalista, muy al estilo de Luis Echeverría. Un retroceso de décadas en la política de distributiva.

Para entender lo que ha pasado con Puebla y el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) es necesario mirar con lupa el decreto avalado.

En las bolsas generales pueden estar contenidos los montos para la entidad o la posibilidad de competencia por recursos.

No se da, como en otros años, una etiquetación específica de obras, en los anexos del documento.

Se puede inferir, de acuerdo con versiones de los mismos diputados, que hay aprobados 2 mil 050 millones de pesos (mdp) para la sustitución del Hospital de San Alejandro, que resultó inservible tras los sismos de 2017.

Sin embargo, la promesa del presidente López Obrador y del director el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, fue de 7 mil 500 mdp.

No quiere decir que no vayan a existir, sino que pueden venir contenidos, como se prevé, en el presupuesto general aprobado al IMSS.

Sin embargo, desde ahora se advierte que se tratará de obras de ejecución federal, en las que la participación del estado será casi contemplativa.

Algo similar ocurre con el puente por 300 mdp que consiguió el diputado del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Saúl Huerta, que no está en anexos, sino que debió ser incluido directamente en el presupuesto de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

En el rubro del campo, por ejemplo, en la Ley de Egresos estatal se contempla una bolsa superior a los mil 650 mdp.

Sin embargo, esta cantidad puede crecer exponencialmente, al invertirse en los programas de concurrencia.

De ese modo, podría alcanzar el gasto para el campo en 2020 la suma de 2 mil 400 millones.

Si a eso se suma la aplicación directa que haga con programas el gobierno de la República, entonces sí se podría llegar a la meta de 4 mil mdp para el próximo ejercicio fiscal.

La cifra sería histórica.

Ni en los mejores tiempos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que cuidaba su voto verde, se aplicó tanto al campo poblano.

El tema es que, como bien describe el Partido Acción Nacional (PAN), cuya bancada se ausento de la sesión en que se votó, este PEF 20202 tiene claros signos de ser “clientelar, electorero e improductivo”.

Ninguno de esos tres adjetivos puede controvertirse.

Bueno, ni López Obrador lo ha hecho.

Principalmente el tema “electorero”.

En un video en redes, se recuerda al tabasqueño en una entrevista de cuando era presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

El material es de por ahí de 1996, cuando comenzó su desempeño al frente de la dirigencia perredista.

López Obrador es muy duro al criticar el diseño del PEF del entonces gobierno priísta, cuando el presidente era Ernesto Zedillo Ponce de León.

“Han habido cambios -dice AMLO sobre la política clientelar de entonces-, ya no utiliza el PRI los mismos métodos, ya no hay robo de urnas, ya no hay falsificación de actas, ya no hay carruseles. Ahora hay un procedimiento moderno, para decirlo en términos tecnocráticos. Ese procedimiento consiste en utilizar el presupuesto público.

“Ellos apuestan mucho a derramar recursos, para crear un ambiente artificial de prosperidad, utilizan recursos para dar ayudas personalizadas y obtener los votos.

“Esa es la esencia de la nueva estrategia del PRI y del gobierno, al grado que si el PRI no utiliza el presupuesto público, no ganaría en la mayoría de las elecciones”.

Las cosas no han cambiado mucho, tampoco.

Lo que dice, en ese entonces, es muy aplicable, letra por letra, a lo que ocurre hoy.

El AMLO del pasado criticando al AMLO del presente.

Actualmente, el mayor de los gastos va a los más de 10 millones de beneficiarios directos de las distintas becas y pensiones de la política social asistencialista del lopezobradorismo.

Esa base se estima que ofrece un potencial de 30 millones de votos.

Falta ver que así sea.

Dinero, en el papel, hay.

Si no se caen los ingresos petroleros, sobre los que están sustentados los programas y obras del actual gobierno.

Sin embargo, para conseguirlo, todavía hay que pedirlo.

Quien lleva esa mano, como el “gran dador”, el “gran legislador”, en este caso, es una sola persona: López Obrador.

Es el Estado paternalista del México de los años 70 y 80.

Es la vuelta al echeverrismo y al lopezportillismo.

No te doy directamente.

Si necesitas, pídeme.

Hemos despertado de un sueño profundo

… “el dinosaurio todavía estaba allí”.

gar_pro@hotmail.com

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