EN LA EMERGENCIA, EMPRESARIOS, GOBIERNO Y TRABAJADORES SON PASAJEROS DEL MISMO BARCO

RESTAURANTES VACÍOS

“No puede existir gobierno rico, con pueblo pobre”, reza uno de los axiomas recurrentes del lopezobradorismo. Hoy, puede parafrasearse en “cómo demandar empleos seguros y sueldos completos, si las empresas están al filo de la bancarrota”. No hay lógica. En medio de la Emergencia Sanitaria, desde Palacio Nacional se pidió a los patrones que permitan a sus trabajadores quedarse en casa, con salario íntegro, sin despidos ni sanciones. Sin embargo, la administración federal, hasta la noche del martes, no había siquiera anunciado un plan económico, como en otros países, para apoyarlos. Y eso ocurre en el país y en Puebla. Es un círculo vicioso: si los empresarios quiebran y cierran, ya no habrá empleos a los que puedan regresar los mexicanos y los poblanos tras la contingencia. En este mismo barco, que no se nos olvide, vamos todos.

La solidaridad es un valor de ida y vuelta o no lo hay.

Efectivamente, en la contingencia que se ha ampliado un mes más, por la Emergencia Sanitaria por Causas de Fuerza Mayor, los empresarios del país deben tener estatura de miras.

Moral.

Humanitaria.

Pero también el gobierno debe cerrar filas.

Las cámaras patronales, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Coparmex, principalmente, han solicitado que haya prórrogas en el pago de impuestos y en la presentación de declaraciones.

De los impuestos Sobre Nómina (ISN), Sobre la Renta (ISR) y al Valor Agregado (IVA).

También suspender por ahora las revisiones fiscales.

Los sindicatos han respaldado esas peticiones.

Son también demandas de las pequeñas, medianas y muy pequeñas empresas.

Pero hasta la noche del martes, el gobierno que les pide solidaridad a los empresarios no la tiene con ellos y ellas.

Estamos a la espera del plan económico de Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con las medidas que se determinen desde la Secretaría de Hacienda (SHCP), varios estados tomarán sus definiciones.

El gobierno de Miguel Barbosa anunció que, en sincronía con Agua de Puebla Para Todos, habrá “quitas de pagos” a MiPyMEs, además la suspensión de cortes en domicilios.

También, en paralelo, habrá apoyo alimentario para quienes están autoconfinados y dejaron de percibir ingresos.

En Puebla, los empresarios están llamados a hacer un esfuerzo humanitario.

Tienen la oportunidad de demostrar que no son, como decía el ex gobernador Manuel Bartlett, un grupo de “abarroteros”.

Pero algo trascendental debe hacer el gobierno federal.

En este navío que se llama México vamos todos.

Todos salimos a flote.

O todos nos hundimos.

gar_pro@hotmail.com

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