LA PESADILLA NEOYORKINA DE LOS POBLANOS EN EL EPICENTRO DEL INFIERNO

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Las dantescas imágenes de Nueva York en la crisis por el Covid-19, con decenas de muertos embolsados y apilados en los pisos de los hospitales, son ahora cotidianas para muchos paisanos, en aquella que es considerada la Capital del Mundo. En la zona triestatal de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut se calcula que viven más de 1.2 millones de poblanos, según reconoció alguna vez el Consulado de México. Es la concentración más importante de oriundos de Puebla en todo el mundo, sólo después y obviamente de nuestro territorio. Sus vidas, en la mayoría de los casos, transcurren muy alejadas del glamour de la Quinta Avenida y Central Park. Ellos y ellas viven para trabajar y mandar dinero a sus familias. Habitan hacinados departamentos y casas, para ahorrar en rentas. Guardan cada dólar y hoy están en el epicentro del infierno.

El trabajo de los paisanos en Estados Unidos reporta al estado de Puebla, a sus familias, alrededor de mil 703 millones de dólares anuales.

Eso arrojó el balance de 2019.

Sin sus remesas, que casi en todos los casos llegan religiosamente cada mes, muchas familias en el estado no tendrían forma de subsistir.

Así ha sido ancestralmente.

Al menos desde los años 40 del siglo pasado, cuando comenzó el éxodo de poblanos.

La mayoría están en esa zona triestatal.

La mayoría trabaja, aunque no vive, en la Ciudad de Nueva York.

Habitan suburbios de Jersey o Connecticut y viajan diariamente a la Gran Manzana a trabajar en restaurantes, en oficinas, en ellas y en su limpieza, en puestos de comida y en un sinnúmero de oficios.

Guardan cada dólar que pueden, para enviarlo a sus familias, a las que en algunos casos no han visto en más de 20 años.

Viven en pequeñas casas o en departamentos.

Están hacinados.

No tienen vida social.

La nostalgia los acompaña en sus soledades.

Muchos de ellos, con quien este reportero se ha podido comunicar, están infectados con Covid-19.

Quienes mejor suerte han tenido están saliendo adelante, en el autoconfinamiento.

Pero no tienen dinero, pues no tienen prestaciones, ni sueldos seguros.

Cobran por hora.

Van al día.

La falta de esos dólares va a pegar también en la economía de Puebla.

De los poblanos que sí viven en la ciudad, la mayoría está en Brooklyn, uno de los 5 barrios de Nueva York.

Han visto morir a sus amigos, a sus familiares.

Siete poblanos en Estados Unidos, de acuerdo con la información ya corroborada por el gobierno del estado, habían fallecido allá por Coronavirus al momento de escribir estas líneas.

A los paisanos el duelo y la melancolía se les acentúan ahora, cuando la muerte ronda las calles vacías de NYC.

Viven el terror con el agravante de estar tan lejos de casa.

Y tan cerca del infierno.

gar_pro@hotmail.com

One Response to “LA PESADILLA NEOYORKINA DE LOS POBLANOS EN EL EPICENTRO DEL INFIERNO”

  1. LA PESADILLA NEOYORKINA DE LOS POBLANOS EN EL EPICENTRO DEL INFIERNO says:

    Richard Tanigawa…

    I found a great……

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