PUEBLA, EL VIRUS Y LOS OTROS HÉROES DE LA MANO Y EL ALMA EXTENDIDAS

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En los tiempos de crisis, sale lo peor y lo mejor de las personas. Lo mejor es inspirador y es lo que debe importar más y está ocurriendo también en Puebla. Personas que no son, ni de cerca, potentados ni dirigen grandes empresas, han mostrado fraternidad en estos días difíciles que vivimos. Ellos y ellas han tendido sus manos a quienes más lo necesitan. La pollería de mercado que regala sus productos. La tortillería que provee del alimento básico a centenares. Las decenas de ciudadanos que ayudan al desvalido que se ha quedado sin nada, sin trabajo y sin recursos para lo mínimo. La cadena de solidaridad, a la que, por cierto, también se convocó desde el gobierno del estado, está hoy, muy afortunadamente, en los poblanos. Son los otros héroes de esta pandemia, con los médicos y muchos más que tienen esa generosa conciencia colectiva.

La ayuda al prójimo es una bocanada de oxígeno en medio de la incertidumbre que hoy ahoga.

Los ejemplos han comenzado y siguen multiplicándose.

Esta misma semana, en el Barrio de la Luz, la tortillería La Tehuacanera regaló 300 kilogramos de sus productos.

Lo hizo de corazón.

No se trata de un negocio multinacional o de una cadena.

Es un modesto establecimiento familiar que ha sido levantado con mucho esfuerzo.

En el Mercado Hidalgo, la pollería La Carmelita regaló cuatro toneladas, principalmente de muslos y de piernas, a quienes lo pidieron.

Por supuesto, las filas fueron largas y se entregó el pollo hasta terminar con ese lote.

Otros tantos, hasta hoy anónimos, han regalado alimentos.

Está el caso, uno de tantos más afortunados, en que los ciudadanos fueron a entregarle despensas a Don Lalo, un anciano que a las puertas de Ciudad Universitaria intenta vender todos los días cubrebocas.

Antes ofrecía portacredenciales, pero supo adecuarse a estos tiempos.

La solidaridad ha trascendido a la capital.

Algunos horticultores de la zona de Acatzingo regalaron también toneladas de sus cultivos.

Algunos, como en el caso de la tortillería y la pollería, lo hicieron personalizadamente.

Otros han entregado lotes de alimentos y productos de higiene al Banco de Cáritas o a otras instituciones.

Apenas este martes, se instaló el Consejo Estatal para Promover la Solidaridad, que busca recibir donaciones en especie de la sociedad.

Se creó luego de un decreto del gobernador Miguel Barbosa.

Se piensa a veces que es poco lo que tenemos y poco lo que podemos dar.

Pero todo suma.

Son granos de arena que construyen un dique sólido para quien lo necesita, para cada uno y para todos como sociedad.

Y se dan desde el bolsillo, pero también desde el alma.

gar_pro@hotmail.com

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