CONTRA LA INSEGURIDAD, PUEBLA TAMBIÉN LIBRA UNA GUERRA SOLITARIA

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La epidemia del coronavirus ha desnudado que, en la batalla por la salud y la vida de los poblanos, así como en la guerra contra la delincuencia, el gobierno estatal de Miguel Barbosa se rasca con sus propias uñas. Libra esas batallas sin apoyo de la administración federal lopezobradorista y sin el respaldo que algunos ayuntamientos podrían brindar. Es una cruzada en solitario, pero sin pasos atrás.

El gobierno de México ha abandonado al estado de Puebla.

Sus súper (y no tan súper) delegados son menos que floreros.

No solamente han desaparecido, sino que en ocasiones estorban.

¿Alguien sabe en dónde está el súperdelegado Rodrigo Abdala?

Ni en la pandemia ni antes, el sobrino político de Manuel Bartlett ha movido un dedo.

Es un fantasma, un insustancial membrete.

¿Alguien conoce a la encargada de “coordinar” en Puebla las acciones contra el Covid-19, la subsecretaria de Gobernación federal Diana Álvarez?

Salvo la mención que hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador de ella en una de sus conferencias, uno pensaría que no existe.

Que es un mito.

Una percepción, un ser intangible.

En materia de seguridad, ni se diga.

La administración estatal no puede contar con la Guardia Nacional, que apenas elabora reportes de tránsito.

Igual que no cuenta con las fuerzas del Ayuntamiento de Puebla capital, que ha desaparecido del mapa en esta lucha diaria.

Desde el gobierno federal, tampoco hay respaldo notable de la Fiscalía General de la República (FGR), cuya delegación en Puebla es casi inexistente.

Menos con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal y su titular, Alfonso Durazo, que es un elemento de ornato.

Y es imposible suponer eficiencia del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

El ex Cisen está dedicado a reunir recortes de periódicos y de su delegado nadie puede recordar siquiera el nombre.

La Marina y el Ejército son los únicos que pueden considerarse aliados en esta lucha.

A pesar de todo, el secretario estatal de Seguridad Pública, Raciel López Salazar, va sacando la cara y el trabajo.

Un día sí y el otro también, hay detenciones importantes.

El funcionario ha resultado una muy agradable sorpresa.

Con la ausencia del gobierno federal, las cosas van en Puebla, como la detención de miembros del Cártel de Sinaloa en Lomas de Angelópolis.

La guerra contra la delincuencia es en solitario; en este tema, como en otros más, Miguel Barbosa y su equipo no cuentan con el gobierno de AMLO.

gar_pro@hotmail.com

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