LAS LETRAS CHIQUITAS DEL JUEGO ELECTORAL DE 2021

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A contrarreloj y con una nueva perspectiva de competencia, el Congreso local viene realizando las reformas para especificar las reglas electorales para 2021, proceso en el que, por primera vez, operará la elección consecutiva legislativa y en los 217 ayuntamientos.

Un pulido de detalles, las “letras chiquitas”, del nuevo juego electoral.

La semana pasada se anuló la figura legislativa del llamado “gran perdedor”, casi exclusiva de Puebla.

Ésta permitió por décadas un “premio de consolación” para quienes, a pesar de perder en sus distritos la elección de mayoría relativa, por el número de votos podían alcanzar una curul, al quedar en segundo lugar.

Se trató de una fórmula híbrida de representación, que no era puramente de “primera minoría” -la que en realidad no existe en el sistema mexicano para diputados-, ni plurinominal.

Se supone, y eso argumentan quienes se quejan de su desaparición, que así se daba espacio a las minorías.

Sin embargo, para eso está ya la vía plurinominal, nieta de los llamados “diputados de partido”.

Esa figura fue creada en los años 70, para que entraran a las legislaturas diputados, en este caso a nivel federal, de partidos que, en la elección en tierra, no tenían ninguna posibilidad de triunfo.

Eran los años del totalitarismo priísta.

Al desaparecer el “gran perdedor” en Puebla, se homologa la Constitución local con la federal, en lo que respecta a la conformación del Congreso.

Ya solamente habrá representantes plurinominales y de mayoría relativa.

Así se fomenta la competencia directa.

Se acaba el premio de alivio, para aplacar a la oposición.

Aunque no lo “inventó” el morenovallismo, fue éste el régimen más beneficiado con esa figura del “gran perdedor”.

Así pudo darle más fácilmente cabida a los integrantes de sus partiditos aliados, la morralla electoral, con que conformó sus “grandes” alianzas.

En los próximos días, también el Congreso del estado deberá definir si, para ir en búsqueda de la reelección, los actuales diputados deberán solicitar licencia a sus curules.

Lo más probable es que, argumentando la referencia federal, se permita ir a la elección, sin dejar el hueso.

Tal y como lo aprobó la Cámara Baja, a nivel federal, el 18 de marzo.

Así, serán diputados-candidatos, con dieta (sueldo) y la estructura que les brinda el puesto.

A diferencia y con ventaja sobre quienes, como ciudadanos comunes, se presenten a la elección.

El tema de las reformas pendientes atraviesa también por las reglas para el caso de los ayuntamientos, en donde pueden reelegirse, por un periodo más, alcaldes, síndico y regidores.

Hasta la primera semana de agosto tienen los diputados para realizar esas modificaciones.

Estamos ante un nuevo esquema, también jurídico, en la disputa por el poder.

gar_pro@hotmail.com

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