MOVIMIENTO CIUDADANO, ASILO DE MORENOVALLISTAS

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Algo está pasando, y grave, en Movimiento Ciudadano (MC). Lejos de tener una radiografía certera de Puebla y sus líderes, el dirigente nacional de este partido, el senador Dante Delgado Rannauro, se está dejando embelesar por supuestos “grandes operadores” que, en lugar de sumar a los “figurones” políticos que le prometen, están arrimando cascajo puro del PRI, PAN y del morenovallismo.

Particularmente enunciada ha sido la búsqueda de asilo de panistas y morenovallistas, que avizoran que o alcanzarán lugares en el Partido Acción Nacional (PAN), que hoy controlan el ex secretario de Gobernación, Fernando Manzanilla, y su empleada, la dirigente formal, Genoveva Huerta.

Basta revisar los entretelones.

El desorden más reciente en MC la han ocasionado los ex priístas Graciela Palomares, ex diputada federal quien fue de las consentidas del marinismo, y su esposo, Luis Tiffaine, un personaje con poco recorrido político al que Gerardo Islas hizo por un breve tiempo subsecretario en la Sedeso.

Ellos disputan los espacios al dirigente estatal, Fernando Morales Martínez, quien ha andado desaparecido.

En su más reciente visita a Puebla para el informe legislativo de Marcelo García Almaguer, otro morenovallista que anda en la órbita de MC, se dejaron ver de la mano de Dante.

Tuvieron una reunión “secreta” en el Hotel Presidente Intercontinental, al que el matrimonio Palomares (la que manda) y Tiffaine (el que obedece) llevaron pura morralla.

Ningún figurón.

El “cuadro” más fuerte que le arrimaron al ex gobernador de Veracruz fue un ex regidor suplente de Atlixco, que encima todavía es militante del PRI.

¡Para sus vergüenzas!

Pero tampoco Fernando Morales y su operador, Óscar Aguilar González, ex diputado federal priísta, consiguen sumarle políticos de peso.

Un día sí y el otro también, Aguilar llama a varios militantes del tricolor, ofreciéndoles candidaturas y posiciones, con tal de que se sumen a MC.

No lo consigue.

En paralelo, varios morenovallistas se han acercado en la búsqueda de cobijo en ese partido, que irá en solitario a los procesos federal y local de 2021.

Uno que quiere aparentar cercanía con Delgado, es Michel Chaín, quien ahora, huérfano políticamente, no tiene franquicia para 2021.

Posiblemente, Dante ni siquiera sepa que él fue el patiño morenovallista en 2018 y sirvió para el golpeteo de baja calaña contra el hoy gobernador Miguel Barbosa.

¿Quiere comprar el senador un pleito ajeno?

El contexto de descontrol que tiene MC, sin embargo, podría convenir a perfiles como el ex futbolista Roberto Ruiz Esparza, ex panista y ex aliancista, quien hoy es carta del partido naranja a la alcaldía capitalina.

Una cosa es segura, entre los Palomares-Tiffaine, los Morales-Aguilar y los morenovallistas, están logrando que Dante haga en Puebla un enorme ridículo.

El bufón de los partiditos.

gar_pro@hotmail.com

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