LA BATALLA CONTRA LA DELINCUENCIA Y LA ESTRATEGIA PARA CERRAR EL CERCO

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No hay en este momento otro tema vital en Puebla y para la administración barbosista, que el combate a la delincuencia. Así se ha dejado sentir con la decisión de que, desde este lunes, el mando policiaco de Tecamachalco ha quedado en manos del estado.

Es ese municipio, junto con Tepeaca, base y puerta de la zona más complicada del estado, en cuanto a la operación del crimen.

Ahí nace, se diversifica y abunda desde hace años el huachicoleo.

Desde ahí, se abre el abanico de las bandas delincuencias locales y de otras entidades.

Es parte del llamado Triángulo Rojo y está comunicado con otros municipios históricamente vinculados con el crimen.

Su posición, con posibilidad de salida rápida hacia Veracruz y Oaxaca, han dejado a Tecamachalco como un punto fundamental.

Ahora, la seguridad, como ocurre en Puebla capital, estará a cargo del gobierno del estado.

La decisión se da luego de que el fin de semana seis sujetos, presuntamente originarios de Veracruz y aparentemente relacionados con el crimen, fueron acribillados en plena calle, con armas de alto calibre.

No ha sido suficiente, hasta ahora, la operación que la Guardia Nacional venía realizando con los cuerpos municipales.

Así, en plural, porque ante la brevedad de las fronteras municipales, en el combate a la delincuencia, en un mismo acto es muy común que participen corporaciones de ayuntamientos cercanos.

La delincuencia de Tecamachalco nunca ha sido puramente local.

Es regional, con base en este municipio.

Miguel Barbosa aseguró que la estrategia es, por supuesto y por entendido, regional también.

La intención, con la jefatura estatal de la seguridad, es realizar una tan necesaria limpia de las bandas.

Ésas que también operan en los municipios colindantes, como Molcaxac, con entrada a la Mixteca Alta; Huixcolotla, especialmente riesgoso por su actividad comercial que convoca a muchas personas de otras entidades; Tochtepec y Yehualtepec, con episodios graves en el pasado de delincuencia local y linchamientos.

Luego de que el gobierno del estado tomó las riendas de la seguridad en Puebla capital, que concentraba casi la mitad de todos los delitos en la entidad, ha habido una sensible baja en esos rubros.

De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), la incidencia delictiva disminuyó en 15 delitos de alto impacto en el estado.

En el corte de finales de septiembre, en Puebla se redujo 24.88 por ciento la incidencia delictiva general, en comparación con 2019.

Los homicidios se redujeron 19.28 por ciento; secuestro 71.67 por ciento; violaciones, 22.08 por ciento.

Los robos totales se redujeron 35.04 por ciento.

Son ejemplos.

La estrategia va por ahí.

A la amplitud territorial para las fuerzas estatales.

gar_pro@hotmail.com

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