EL SILENCIO DE MORENA CON LAS VÍCTIMAS DEL DEPREDADOR DE TOTIMEHUACÁN

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Contrario a sus postulados y a su origen como partido de “izquierda”, el sello del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) es la constante falta de empatía respecto de las víctimas de tragedias, como las del colapso de un tramo de la Línea 12 del Metro; de injusticias, como las mujeres y niños con cáncer a quienes ya no les proporcionan medicamentos, y de delitos, como los del diputado federal poblano Benjamín Saúl Huerta Corona.

Los grupos especialmente vulnerables son invisibles para los morenistas, desde el Presidente de la República, hasta para el más insignificante candidato a regidor.

No se puede hacer una generalización, pero sí en cambio se deja ver como una conducta consuetudinaria y partidista común.

En esa masa amorfa e incuantificable que ellos llaman “el Pueblo”, la mayoría morenista no distingue víctimas.

No las apoya.

No las escucha.

No habla de ellos.

Hasta el cierre de esta entrega de Garganta Profunda y a 15 días de que presuntamente Huerta Corona perpetró un abuso sexual agravado contra un menor, no hay un solo líder político o legislador de Morena que haya recibido, hablado o ayudado a la víctima y su familia.

A él y a otro presunto afectado que también presentó denuncian ante la Fiscalía General de la Ciudad de México (FGCdMx).

El gobierno del estado, de Miguel Barbosa Huerta, ha sido la única instancia que ha ofrecido apoyo a las víctimas.

Pero desde el partido, nada.

Desde el Grupo Parlamentario de Morena en San Lázaro, también nada.

Desde los órganos de ese partido, como la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ), tampoco.

Ni los ven, ni los oyen.

Ni les importan.

Ahí están los vergonzosos dichos de dos poblanos con responsabilidades nacionales, sobre el tema, que evidencian su falta de empatía y sensibilidad.

El coordinador de los diputados federales de Morena, Ignacio Mier, quien dijo en un primer momento que no podía opinar de la vida personal de Huerta Corona, sobre todo de lo que hacía en su tiempo libre, y no como legislador.

Luego quiso recomponer con una disculpa.

La también poblana Eloísa Vivanco, quien hizo una diferencia entre las presuntas violaciones de Félix Salgado Macedonio y las de Saúl Huerta, porque al segundo “lo agarraron con las manos en la masa”.

No hay empatía con las víctimas.

Ahora mismo hay un interés de Morena en que se noten sus “ganas” de hacer justicia.

En lo que pareciera un intento de amortizar los costos mediáticos, la Sección Instructora en San Lázaro, en donde manda Morena porque es mayoría, citó a sesión este sábado 8 de mayo a las 16:00 horas para tratar la solicitud de procedencia de desafuero del poblano, ya conocido como “el depredador de Totimehuacán”.

Pero este caso, por más méritos que haya y más deseos de aprobarlo antes del 6 de junio, día de la jornada electoral, tiene sus tiempos procesales.

Hay al menos 70 días hábiles para desahogo de pruebas y alegatos, antes de que esa Sección Instructora emita un dictamen.

Otra vez falta de empatía.

Ven el tema desde el ángulo electoral.

No desde el humano.

No tienen ojos para las víctimas.

Esas que para ellos son invisibles.

gar_pro@hotmail.com

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