Guerra por la Judicial

Arturo Luna Silva

Se desató la guerra por la Policía Ministerial –antes Judicial- del estado de Puebla.

Y es que ayer, como seguramente ocurrió con otros periodistas, recibí un interesante e informado correo sobre el juez Carlos Guillermo Ramírez Rodríguez, uno de los nombres que en los pasillos del poder se manejan con más insistencia como probable relevo de Hugo Isaac Arzola Muñoz al frente de esa institución.

Dicho correo ofrece suficientes datos como para poner por lo menos en stand by el posible nombramiento de este singular personaje, cuyo historial y reputación no son precisamente para presumir.

Hete aquí el mensaje de nuestra garganta profunda, que esencialmente aporta información real y verificada:

EL JUEZ QUE PROTEGIÓ AL SACERDOTE PEDERASTA NICOLÁS AGUILAR.

Este miércoles 5 se publicó sobre el relevo en la Policía Judicial Estatal.

En particular ha sido el propio juez CARLOS GUILLERMO RAMÍREZ RODRÍGUEZ quien asegura que en breve tomará posesión como Director de la PJ.

Ramírez afirma que incluso hubo una reunión privada entre HUGO ISAAC ARZOLA y él para preparar el acto de entrega recepción.

Pero detrás de este nombre se oculta una historia escabrosa.

Hace ya cerca de tres y medio años RAMÍREZ RODRÍGUEZ fue removido como juez penal de Tehuacán a raíz de la petición expresa que empresarios hicieron ante el entonces gobernador MELQUIADES MORALES.

De manera directa los empresarios pidieron su traslado a otro distrito y dejaron entrever la posibilidad de que, de ser necesario, publicarían un desplegado en la prensa estatal e incluso nacional.

Ramírez Rodríguez cobró triste celebridad a raíz de que fue señalado de alertar al SACERDOTE PEDERASTA NICOLÁS AGUILAR que había perdido el Amparo y por lo tanto el proceso penal en su contra era ya irreversible.

Niños de la comunidad de San Vicente Ferrer, junto con sus padres, habían denunciado al PÁRROCO NICOLÁS AGUILAR por abusos sexuales y conductas lascivas.

La querella fue integrada y remitida al Juzgado Primero de lo Penal a cargo de RAMÍREZ RODRÍGUEZ, quien de hecho asesoró al religioso para que tramitara un Amparo.

Al momento de ser notificado de que la justicia federal había fallado en su contra, fue el propio juez quien le recomendó huir de Tehuacán antes de que se librara la orden de aprehensión correspondiente.

Los padres de los menores y su ABOGADA PERLA NERI PADILLA denunciaron ante FERNANDO GARCÍA ROSAS entonces presidente del Tribunal la dolosa fuga de información.

Pero al margen de lo anterior Ramírez es recordado en Tehuacán porque estuvo a punto de provocar un abierto y acre enfrentamiento entre el gobierno del MELQUIADES MORALES FLORES y los empresarios de aquella ciudad.

Esta es la historia:

EL JUDICIAL QUE LLEGÓ A SER JUEZ.

En julio de 2006 Intolerancia publicó que CARLOS GUILLERMO RAMÍREZ RODRÍGUEZ entonces Juez Tercero de lo Penal en los Juzgados de San Miguel había encabezado con gorra de la Policía Judicial, pistola calibre .45 al cinto (de uso exclusivo para las fuerzas armadas) y una enorme prepotencia un operativo en “la 46”.

Era un espectáculo ver a un Juez con mentalidad de policía judicial.

Fuentes confiaron lo siguiente:

CARLOS GUILLERMO fue policía judicial (de hecho mentalmente lo sigue siendo).

Pero su historia es singular.

RAMÍREZ RODRÍGUEZ fue en su juventud y durante cerca de doce años elemento de la policía judicial.

Fue en esa época cuando comenzó a estudiar Derecho.

Conocido por su prepotencia y perversidad Carlos Guillermo, aseguran quienes lo conocieron en esa etapa, era un devoto de los TORTUOSOS INTERROGATORIOS con agua mineral y toques eléctricos.

Fue entonces cuando pidió la oportunidad de entrar al Poder Judicial, a un juzgado penal, primero como diligenciario.

Posteriormente y ya titulado ascendió a secretario de juzgado y con el apoyo de ENRIQUE RUIZ DELGADILLO –desde entonces lo ha cobijado–, llegó a ser Juez.

Juez por supuesto de lo penal, que es el área donde puede desplegar sus ímpetus y furores de policía judicial.

Incluso ya siendo titular del Juzgado Primero de lo penal de Tehuacán CARLOS GUILLERMO dirigía los “interrogatorios” que se hacían en una casa ubicada en el poblado de “El Riego” a espaldas de la ex coordinación de agencias del ministerio público.

Como Juez CARLOS GUILLERMO ACUMULÓ TODA UNA SERIE DE QUEJAS que a cualquier otro le hubiera costado ser expulsado del Poder Judicial.

Desde eliminar evidencias como fue el caso de la “desaparecida” pistola con la que un gatillero baleó el table dance Kaos; hasta “desaparecer” procesos penales completos.

CARLOS GUILLERMO CONTRA LOS EMPRESARIOS DE TEHUACÁN.

En el año 2001 CARLOS GUILLERMO RAMÍREZ RODRÍGUEZ estuvo a punto de provocar un abierto conflicto entre los empresarios de Tehuacán y el gobierno de MELQUIADES MORALES.

La historia no tiene pierde.

El empresario y hotelero ALFONSO PATJANE CEJA se vio envuelto en un litigio de tipo familiar con su ex esposa por la custodia de sus dos hijas, entonces de 13 y 14 años de edad.

El abogado de la señora vio fácil acercarse a CARLOS GUILLERMO Y FABRICAR UN DELITO penal, en lugar de esperar la resolución del expediente familiar que ya se desahogaba.

El asunto fue puesto en manos del Juez con mentalidad de judicial quien de inmediato le dio trámite.

Él mismo supervisó la elaboración de la querella, la consignación de la misma; él personalmente la recibió en el Juzgado, (como si no supiera nada del asunto) y resolvió dictar no solo la orden de aprehensión, sino incluso la orden de cateo, en contra de Patjane Ceja.

El empresario, miembro de la familia propietaria de las tiendas departamentales de electrónica y muebles, nunca se enteró de que había una denuncia en su contra y mucho menos de la orden judicial.

Una noche Carlos Guillermo llegó a su Juzgado vestido con chaleco de piel, botas de punta y pidió el apoyo de policía judicial, de la policía municipal e incluso de la policía estatal.

Una vez concentrados a las afueras del Juzgado dijo: “Vamos a ejecutar una orden”.

CARLOS GUILLERMO PIDIÓ UN FUSIL DE ASALTO R-15 y portándolo entró al Hotel Aldea del Bazar propiedad de Patjane Ceja.

Sintiéndose “Harry el sucio” pero en su versión azteca y con 60 kilos de más, gritó:

¡ALFONSO PATJANE, SAL ESTAS RODEADO!”.

Efectivamente todo el hotel estaba rodeado.

Entre elementos de la policía judicial, de la policía municipal y la estatal había más de 60 elementos para detener a un solo hombre.

El hotelero Patjane no estaba armado, no tenía armas dentro de su domicilio, así como tampoco opuso resistencia alguna.

Con toda calma salió a la puerta de su casa ubicada dentro del hotel y abrió frente a un Carlos Guillermo Ramírez que lo encañonó con el fusil R-15.

Enfundado en una bata de seda y sin perder la compostura Patjane preguntó: “¿Qué pasa?… ¿qué se les ofrece?

Con toda la prepotencia desbordada Carlos Guillermo le gritó: “¡ALFONSO PATJANE CEJA QUEDAS DETENIDO AQUÍ ESTÁ LA ORDEN DE APREHENSIÓN Y LA ORDEN DE CATEO, VAMOS A ENTRAR!”. Acto seguido entró con todo el despliegue policiaco a sus espaldas.

Patjane solo pidió: “Déjenme vestir” y salió en medio del despliegue policiaco más aparatoso que haya visto Tehuacán.

Las fotografías y la crónica de la detención se publicaron en el semanario tehuacanero “Opinión Pública”.

El mensaje de Carlos Guillermo Ramírez Rodríguez era claro, “Señores empresarios: en Tehuacán la ley soy yo”.

Por supuesto las reacciones no se hicieron esperar.

EL EMPRESARIADO CONDENÓ LA FABRICACIÓN DEL DELITO, LA PREPOTENCIA Y EL ABUSO DE AUTORIDAD DEL JUEZ CARLOS GUILLERMO.

EN BÚSQUEDA DE LA DIRECCIÓN DE LA POLICÍA JUDICIAL ESTATAL.

Durante la campaña de 2004, CARLOS GUILLERMO RAMÍREZ RODRÍGUEZ se dedicó a seguir por toda la campaña al licenciado MARIO MARÍN.

Su interés era el de exponerle un proyecto para encabezar y dirigir la Policía Judicial Estatal.

Finalmente logró entregarle al proyecto al MARIO MONTERO SERRANO, quien lo trató de manera deferente.

Ese trato cortés fue el que hizo pensar a CARLOS GUILLERMO que ya tenía la dirección de la PJ en el bolsillo.

Jactancioso se ufanaba ante sus pocos amigos: “Me van a tener a sus órdenes en la dirección de la Policía Judicial”.

Luego cuando comenzaron a circular las versiones sobre el inminente nombramiento de ADOLFO KARAM, Carlos Guillermo no dejaba de proferir maledicencias: “ESE PENDEJO NO VA PODER CON EL PAQUETE”.

Finalmente resignado a continuar como juez de lo penal, Ramírez Rodríguez fue reubicado en Teziutlán, luego San Miguel y finalmente Cholula.

Ahora asegura que regresará que finalmente volverá a SU “ALMA MATER”: LA POLICÍA JUDICIAL”.

gar_pro@hotmail.com

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