Jesús Morales, ¿“plomero” de Doger?

Arturo Luna Silva

Para nadie es un secreto que en todo proceso político hay dos niveles de verdad: la de verdad y la que nos llega.

Hay también verdades incómodas.

Una de éstas últimas es que Enrique Doger ha jugado mejor, mucho mejor el juego de la sucesión.

Para ello ha contado no sólo con estrategia, método y carácter, sino sobre todo con tontos útiles que, como tales, han sido utilizados sólo y exclusivamente para los fines políticos del ex rector y ex alcalde.

Sorprende en el caso de un experimentado como Jesús Morales Flores.

El mismo que, según ha dicho el mismo Doger, recibe y acata su “línea”, especialmente para atacar a Javier López Zavala.

Es en la casa del “Pachuco Bailarín”, mejor conocido como Gerardo Corte, uno de los operadores de Doger, donde ambos personajes se reúnen.

Es allí donde el hermano de Melquiades acude tal vez sin saber que, en realidad, es un títere de un titiritero que lo maneja a su antojo.

En una reciente reunión con periodistas, fue el propio Doger quien contó algunos detalles de esta (sin duda inteligente) estrategia: usar a don Jesús Morales como su “plomero”.

O “esquirol”.

O “patiño”.

En otras palabras: para que haga el trabajo sucio.

La eficacia (y efectividad) de la maniobra dogerista ha quedado demostrada en los diferentes encuentros que los aspirantes a Casa Puebla han sostenido con el dirigente estatal y la delegada del CEN del PRI, Alejandro Armenta y Paloma Guillén, respectivamente, y la directora general de Demotecnia, María de las Heras.

Antes que el flemático Doger ha sido el cenecista quien ha endurecido el discurso.

No es casual.

Morales Flores siempre sigue sus, digamos, “recomendaciones”.

Y es que en sus reuniones previas, con la inteligencia que lo caracteriza, por ejemplo, el ex rector le ha insistido una y otra vez en que no debe ceder a su exigencia de ir a una consulta a la base para elegir al candidato a la gubernatura.

Y entonces Chucho acata, actúa y por esa línea se va ante los árbitros de la contienda interna.

Como si en ello le fuera la vida.

Así, Doger logra varias cosas:

Evita el desgaste de un enfrentamiento directo.

Impone sus criterios y posturas a través de un tercero.

No rompe con la dirigencia priísta (o lo que es lo mismo, con “El Gran Elector”).

Y lo más importante: sigue vivo en la sucesión (con el regreso a la alcaldía de Puebla en el horizonte de la negociación priísta).

Viejo lobo de mar, Jesús Morales está siendo utilizado.

Y más: exhibido por quien dice mover sus hilos.

¿Ya se habrá enterado?

gar_pro@hotmail.com

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