“¡No al dedazo!”

Arturo Luna Silva

dedazo

Por órdenes de su patrón, brigadas dogeristas dedicaron la segunda mitad de diciembre del año que terminó para prácticamente tapizar la Sierra Norte de Puebla con bardas con la leyenda: “¡No al dedazo!”.

Fue –es- uno de los últimos, desesperados intentos del Dr. Doger Guerrero para lograr dinamitar el proceso interno del PRI y evitar lo que es inminente: la unción de Javier López Zavala, quien a mediados de este mes renunciará como secretario de Desarrollo Social para, previa asamblea de delegados, convertirse en el candidato del tricolor a Casa Puebla.

La afrenta dogerista es directa no para el “delfín” marinista, sino para el todavía gobernador de Puebla, en cuya cancha ahora está el balón.

Seguramente Mario Marín Torres usó los días de la tregua navideña y de fin de año para terminar de sopesar las dos únicas opciones que tiene respecto al “rebelde” del PRI: agotar la negociación, procurando que la liga no reviente, o aplastar para eliminarlo política y hasta legalmente, dado el cúmulo de información que hay respecto a las andanzas del ex alcalde y su pandilla en el mundo de los buenos negocios.

gar_pro@hotmail.com

Leave a Reply