Ahí viene el Frente Amplio Antimarinista (PAN, PRD, PANAL, Convergencia y PT, con Doger como su candidato a la alcaldía y Moreno Valle a la gubernatura)

Arturo Luna Silva

foto-garganta

El verdadero gallo de Rafael Moreno Valle para la presidencia municipal de Puebla no es Humberto “El Tigre” Aguilar.

Tampoco Pablo Rodríguez Regordosa.

Y menos, mucho menos Eduardo Rivera Pérez.

Su candidato se llama Enrique.

Se apellida Doger.

Y el senador va más que avanzado en tratar de imponérselo a Acción Nacional.

Y no sólo como parte de una alianza o coalición con el PRD, sino dentro de un frente más, mucho más amplio, que podemos denominar Frente Amplio Antimarinista, y que incluiría al Partido Nueva Alianza, a Convergencia y al PT, además del PAN y PRD.

Es decir, todos juntos a la vez contra Mario Marín:

PAN, PRD, PANAL, Convergencia y PT enfrentando a la unión PRI- Verde Ecologista, que lanzará como su abanderado a Javier López Zavala.

(Sólo en el caso de que Elba Esther Gordillo decida dejar colgado de la brocha a Moreno Valle y jugar su juego con Marín y los intereses del PRI, entonces el choque de trenes sería: Frente Amplio Antimarinista contra la fuerza de PRI-PANAL-PVEM.

Un agarrón de pronóstico reservado.

Pero todo parece indicar que cualquiera de estos dos escenarios podría verse materializado para los comicios del próximo 4 de julio.

Aunque en el marinismo, con su soberbia acostumbrada, digan que no, que lo tienen todo controlado, y que tal cosa es imposible).

Información de primera mano me permite asegurar que las negociaciones de Moreno Valle, y las que por su lado realiza Doger –siempre en común acuerdo-, con líderes y dirigentes del PAN, PRD, Nueva Alianza, Convergencia y PT van más que adelantadas.

Y el tema es muy, muy serio.

A finales de diciembre, Doger fue vetado por el PRD, pero la idea de conformar un amplio frente opositor con el PAN y otras fuerzas ha empezado a vencer las resistencias.

En las últimas semanas, Rafael y Enrique han logrado convencer a referentes locales y nacionales de esas fuerzas políticas que sólo unidos, y con ellos de candidatos, pueden vencer a Marín (es decir, a López Zavala) y hacerse incluso de una cómoda mayoría legislativa.

Usted se sorprendería, por ejemplo, de la frecuencia con que el dogerista Jorge Alfonso Ruiz Romero se reúne con militantes del PAN para sondearlos sobre la posibilidad de que Acción Nacional ceda la candidatura a la presidencia municipal de Puebla para el ex rector de la BUAP, que obviamente no se irá del PRI hasta que termine de realizar su estrategia de desgaste y cuaje el Frente Amplio Antimarinista.

Este jueves, por ejemplo, Miguel Ángel de la Rosa, dirigente del PRD, habló por vez primera en público de que la alianza con el PAN incluiría precisamente al PT y Convergencia.

Omitió al PANAL pero ayer mismo, por separado, el líder de este instituto político, Cabalán Macari Álvaro, dijo que esperarán hasta que PRI y PAN tengan a sus candidatos para entonces ellos tomar una decisión.

La última palabra la tendrá, desde luego, la profesora Elba Esther Gordillo, pero Cabalán, amigo de Moreno Valle, está haciendo lo posible (y hasta lo imposible) porque Nueva Alianza vaya con el PAN, no con el PRI.

A mitad de semana, el dirigente panista Juan Carlos Mondragón le abrió en rueda de prensa las puertas del partido a Enrique Doger.

Y no fue ninguna casualidad.

Lo que estamos viendo podría resultar histórico.

Ganen o pierdan.

Y es que nunca antes se había intentado un frente político tan amplio (y a la vez tan disímbolo) para un solo objetivo: derrotar en las urnas al PRI, que ha gobernado Puebla desde siempre.

Lo están intentando Moreno Valle y Doger.

Doger y Moreno Valle.

Con todo.

Sin importar ideologías ni colores.

Puro pragmatismo.

Pragmatismo puro.

Porque para que la cuña apriete debe ser del mismo palo.

Y si hay dos que conocen las debilidades, y también las fortalezas del PRI, son Moreno Valle y Doger.

Los dos están considerando ganar la gubernatura, la alcaldía y el Congreso.

Saben que no será fácil, aunque están seguros que motivados por la idea del “cambio”, los poblanos se sumarán a toda la oposición unida.

Y de ahí sus cada vez más frecuentes reuniones (como la del pasado lunes en el hotel Holiday Inn del Parque Industrial Finsa).

Tienen hasta el 17 de febrero para conseguir su objetivo.

En el CEN del PAN, el tema ya está en la mesa y según algunas fuentes, César Nava no lo ve con malos ojos.

El asunto tiene, incluso, la simpatía del presidente Felipe Calderón, que sabe, como Moreno Valle, que el PAN solo no puede derrotar al PRI.

Y que en los estados caciquiles como Puebla, Veracruz y Oaxaca, sólo unida, la oposición podría tener alguna oportunidad.

Hay varias, pero la gran duda por el momento es si los panistas van a aceptar que les impongan a un candidato externo a la alcaldía de Puebla.

Y no a cualquier candidato, sino a Enrique Doger, cuya última cuenta pública como edil de Puebla fue votada en contra por el PAN en el Congreso local.

¿Se les va a olvidar?

¿Van a tragar pinole?

¿Se imagina a Pablo Rodríguez Regordosa haciendo campaña con (y por) Enrique Doger?

¿Y Eduardo Rivera Pérez aceptaría bajarse de la contienda para abrirle el paso a quien en el PAN siempre fue visto como un enemigo?

Sí, parece descabellado.

Pero la posibilidad existe, el escenario está dibujado, y las negociaciones, aunque complicadas, pues deben conciliar cientos de intereses, avanzan a pasos agigantados.

Se habla de que el PAN cedería la candidatura a la alcaldía a cambio de llevar mano en 13 de los 16 distritos y el resto de las presidencias municipales del estado.

Aunque el pasado sábado, en su visita a Puebla, Cuauhtémoc Cardona Benavides, secretario de Elecciones del CEN del PAN, dijo, al ser enterado del tema, que la candidatura a la alcaldía de Puebla es innegociable bajo cualquier alianza, la verdad es que sí, se está negociando.

Y para desgracia y dolor de aquellos panistas de cepa que podrían ser testigos de cómo dos ex priístas (Moreno Valle y Doger) utilizan al PAN como mera franquicia electoral para su guerra de odio contra Mario Marín.

Sí, señores y señoras, demos la bienvenida al Frente Amplio Marinista, que está por nacer, provocando tal vez cambios sensibles en el PRI, especialmente en la carrera a Palacio Municipal.

Sobre todo si se concreta la candidatura de Doger por el Frente Amplio Antimarinista para el cargo que ya ocupó… con los colores del PRI.

Pero como diría la Nana Goya: ésa, ésa es oootra historia…

gar_pro@hotmail.com

Leave a Reply