Jorge Sánchez Morales, sirviente del PRI

Arturo Luna Silva

Criado de otro”.

Eso es un sirviente según el Diccionario de la Lengua Española en su vigésima primera edición.

Definición que le cae como anillo al dedo al consejero presidente del Instituto Electoral del Estado (IEE), Jorge Sánchez Morales.

El mismo que en las últimas semanas ha mostrado un comportamiento que no deja lugar a dudas:

Es “criado de otro”.

En concreto, “criado” del PRI.

O sirviente, que para el caso es lo mismo.

Y es que no puede explicarse de otra forma la actitud pasiva y por tanto cómplice que el personaje ha tenido respecto al Partido Revolucionario Institucional.

La situación es doblemente grave porque viene de aquel a quien se le paga, y no poco, para fungir como árbitro imparcial del proceso electoral en curso.

Pero de por sí apocado y dócil –y si no que Javier López Zavala cuente cuando le manoteaba desde la Secretaría de Gobernación-, Jorge Sánchez Morales no sólo se rehúsa a asumir su papel histórico.

Valiente e impune, continúa con su labor de zapa, representando ya, incluso, un riesgo para unos comicios que serán difíciles para todos y que se pretenden limpios, equitativos y sobre todo creíbles.

Fue él quien, cumpliendo instrucciones de sus verdaderos jefes, atentó contra los principios de toda lógica al procurar que el monitoreo de medios de las precampañas inicie hasta el próximo 21 de febrero, cuando aquéllas arrancaron formal y legalmente desde el pasado 21 de enero.

El mes en el limbo (y por limbo hay que entender: “se vale todo”) se lo deberemos al presidente del IEE, que ni sufre ni se acongoja.

Lo más grave no es eso sino que se tenía presupuestada una partida de 858 mil pesos para contratar a una empresa privada para realizar el monitoreo desde diciembre de 2009, pero Jorge Sánchez lo ocultó para permitir que los aspirantes del PRI, especialmente Mario Montero, Pericles Olivares, Gerardo Pérez Salazar y Guillermo Deloya, siguieran haciendo uso de medios escritos, electrónicos y alternos para promocionarse sin ningún problema.

El viernes anterior, Jorge Sánchez puso su típica cara de “yo no fui” y argumentó que no se contrató a dicha empresa desde diciembre, como estaba autorizado, porque la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal no había liberado el presupuesto correspondiente.

Existe, sin embargo, un oficio de la propia Secretaría de Finanzas en el cual se le indica al mentiroso presidente del IEE que el dinero del monitoreo estaba disponible en el momento en que así lo requiriera.


docugarganta

El pasado fin de semana, PAN y Convergencia coincidieron en señalar que el susodicho es un peligro para la democracia en Puebla, pues dinamita los principios de legalidad, imparcialidad y certeza que su función exige.

Sus dirigentes estatales, Juan Carlos Mondragón y José Juan Espinosa, respectivamente, advirtieron que hay elementos que permiten afirmar que la del próximo 4 de julio será una Elección de Estado, operada desde el IEE.

Y no se equivocan.

El PRI tiene a su “criado” y lo tiene ahí en el IEE, precisamente ahí, para cuidar sus intereses.

gar_pro@hotmail.com

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