El “secuestro” de Blanca Alcalá

Arturo Luna Silva

¿Sabrá Blanca Alcalá el daño que se genera a sí misma al darles tanto vuelo a Leticia García Polo y Erick Becerra, quienes un día sí y otro también, presumen y se promueven como sus verdaderos operadores de imagen?

¿Ya habrá notado la presidenta municipal de Puebla que no es sino rehén de los intereses y las pasiones y las ambiciones de estas “lumbreras” de la comunicación, el periodismo y las relaciones públicas?

¿Y qué con Emilio Trinidad?

¿Está de adorno?

Resulta que ayer, como en muchas otras ocasiones, se les vio no sólo bajar de la camioneta de la presidenta, sino que entraron con ella por una puerta que del pasaje conduce a sus oficinas en palacio y, al salir de ahí, ambos personajes, como verdaderos pavorreales, querían que todo mundo los viera, menos el coordinador de comunicación social, a quien se han empeñado en ponerle piedritas en el camino.

¿Qué gana Blanca al tratar los temas de prensa con tanta gente?

¿Para qué se trajo a Emilio Trinidad si lo iba a limitar y con ello restarle autoridad?

A estas alturas del partido, es inobjetable la honorabilidad, lealtad, experiencia, relaciones y capacidad que tiene Emilio Trinidad para plantear y desarrollar una estrategia que resultara efectiva para impulsar y consolidar la imagen de la presidenta.

Sin embargo, es un secreto a voces que la alcaldesa gusta de involucrar a muchos en un tema –y la comunicación social no es la excepción, y si no que le pregunten a mi querido Rafa Quiroz–, con lo que provoca no sólo conflictos sino verdaderas guerras internas e intestinas.

A Quiroz, ex colaborador de confianza de Blanca Alcalá, tanto García Polo como Erick Becerra y Flora Molina se unieron para afectar su trabajo y, luego de un tiempo de constante golpeteo, lo lograron.

Hoy los tres unen sus fuerzas para, conocido el caminito, hacer lo propio con el actual titular de comunicación del ayuntamiento, con la esperanza de que uno de ellos quede pronto al frente de tan importante espacio.

No se dan cuenta que si tuvieran tamaños, ya habrían tenido la oportunidad.

Pero ya lo dijo el clásico: no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre.

El error de Emilio Trinidad fue no moverlos a su llegada, y el error de Blanca Alcalá fue no dejar que lo hiciera.

Por lo pronto, con esta lamentable historia, viene a mi memoria aquella frase que dice que “lo que no mata, fortalece” y hoy, Leticia García Polo, Erick Becerra y Flora Molina disfrutan de su perversidad en la sombra de sus constantes encuentros clandestinos.

Es ésta la guerra que no logrado ganar Blanca Alcalá, a unos días de rendir su segundo informe de gobierno.

Secuestrada por los apetitos personales de tres que no sólo no le ayudan: le estorban.

Y sin el carácter para poner orden en una de las áreas más sensibles de cualquier administración municipal que se respete.

Misma carencia, o debilidad, que precisamente la llevó a perder la oportunidad histórica de trascender como la primera gobernadora de Puebla.

Porque la tuvo, era suya y…

***

Para nadie es un secreto que detrás de las ridículas acciones y amenazas del corruptazo de Francisco Bernat está Emilio Maurer.

Muchas razones de peso (s) lo mueven.

Y es que en medio del encarnizado pleito entre Bernat y Ricardo Henaine, Maurer ha visto una ventana de oportunidad para regresar a controlar lo que tanto lo enriqueció en su momento: el mercado de contrataciones y transferencias de los jugadores de La Franja.

Vamos: el coyotaje de piernas, auténtica mina de oro.

Por eso no es extraño que sea él, Maurer, quien esté a punto de llevar a Francisco Bernat ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, para presentar una queja por supuestos arreglos judiciales en Puebla para favorecer la causa de Henaine.

Como tampoco debe sorprender que ya tenga listo el desplegado de prensa que, en unos días más, su títere Paco pretende colocar en un diario de circulación nacional para acusar al gobernador de Puebla de la misma cantaleta de siempre: que tiene “las manos metidas” en el equipo camotero.

Emilio Maurer cree que Mario Marín es tonto y que no sabe de todos y cada uno sus movimientos.

Lamento informarle que se está equivocando, y mucho.

No vaya a ser la de malas y le salga el tiro por la culata.

Al tiempo.

***

Los que corren son días intensos y decisivos para el futuro del estado.

Y este domingo 14 de febrero, Puebla On Line hará una cobertura permanente de la elección interna del PAN para elegir a su candidato a gobernador.

La actualización de los hechos más relevantes y significativos de la jornada panista será a partir de las 10 de la mañana y hasta que se conozca al ganador del choque de trenes entre Ana Teresa Aranda y Rafael Moreno Valle Rosas.

Lo invito a estar informado a través del esfuerzo de todo el equipo de reporteros, fotógrafos, camarógrafos y editores del periódico digital www.pueblaonline.com.mx.

Usted podrá hacernos llegar sus opiniones, quejas o datos (fotos, audios y videos incluso) al correo electrónico contacto@pueblaonline.com.mx.

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Estamos para servirle.

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One Response to “El “secuestro” de Blanca Alcalá”

  1. Mariana says:

    Qué gran retrato de la situación interna del Ayuntamiento. El caso de Becerra y García Polo con el claro ejemplo de la ceguera de la Presidenta Municipal. La poca capacidad, grilla y oportunismo de estos dos personajes quedan en segundo término, cuando peor aun hay una deslealtad del tamaño del Palacio Municipal de parte de Becerra, que mientras se arrastra ante ella, sigue a vista de todos, operando para Doger.
    Ni hablar. Definitivamente las personas se vuelven del tamaño de quienes la rodean. Qué chiquita de volvió Alcalá.

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