Alianza de “lentejuela y matraca”

Arturo Luna Silva

¿Qué pensaría si su asesora y encuestadora de cabecera escribe que usted no ganará la elección para la cual compite?

¿Qué diría si esa misma asesora asegura que la alianza que lo postula a la gubernatura no es más que de “lentejuela y matraca”, por lo que no le garantiza el triunfo?

¿Creería que enloqueció?

¿Qué se pasó de copas?

¿O más bien que es muy, pero muy sincera?

Bueno, pues algo así pasa con Gisela Rubach Lueters, consultora del candidato de la coalición opositora al gobierno del estado de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas.

Resulta que el pasado mes de febrero, la directora general de Consultores y Marketing Político escribió un interesante artículo en la revista Siempre!

Allí, Rubach, con 20 años de experiencia llevando campañas políticas, dice que hay cinco condiciones para que una alianza como la del PAN con el PRD pueda triunfar:

Que el candidato sea emanado de las filas del PRI.

Que el gobernador saliente esté mal calificado.

Que la coalición sea para todos los cargos de elección popular en juego.

Que los partidos participantes tengan gran fuerza y arrastre electoral.

Que la disputa por el dinero y las posiciones no se conviertan en la piedra de toque.

Y que no haya traiciones.

Gisela Rubach señala, en ese sentido, que este escenario sí se observa en el estado de Oaxaca, no así en Durango, Hidalgo, Sinaloa y Puebla, donde –subraya- “el PRI no tendrá problemas para conservar la gubernatura”.

Por si fuera poco, agrega que las coaliciones, por sí mismas, no garantizan el triunfo.

Si no existe un programa de gobierno y sólo se busca el poder por el poder, la gente es quien pierde”, resalta.

Hete aquí el artículo completo de la asesora estrella (¿o estrellada?) de Moreno Valle, quien sin ningún problema podría decirle:

No me ayudes, comadre”:

http://www.marketingpolitico.com.mx/NOTAS/Rubach_febrero2010.htm

***

Por cierto: ¿sabe Moreno Valle de dónde salió la información que publicaron Puebla On Line, El Sol de Puebla y Cambio sobre los amagos de ruptura en el frente opositor?

¿Sabe quién o quiénes filtraron, con pelos y señales, los detalles de la trifulca de la noche del martes, ésa que puso en riesgo a la coalición?

¡Qué no se haga que la virgen le habla!

El Yunque está fúrico con él, que insiste en desconocer el acuerdo de que el candidato a la alcaldía de Puebla debe ser un panista, no un externo y menos un ex priísta.

Rafael sabe exactamente lo que sucedió durante la discusión y el papelón que hizo frente a los operadores de la ultraderecha, dispuestos a tumbarle su alianza de papel entre el PAN, PRD, PANAL y Convergencia.

El candidato a Casa Puebla del Frente Amplio Antimarinista duerme con el enemigo.

¿O acaso tampoco de eso se ha dado cuenta el aventajado alumno de Elba Esther?

***

¿De qué fue la torta por la que Ignacio Mier Velasco terminó por convertirse al zavalismo, en una metamorfosis que asombraría al mismísimo Kafka?

¿De jamón?

¿De queso de puerco?

¿O acaso fue por un plato de lentejas?

¿O por dos latas de atún?

¿Una despensa del DIF?

¿Tres huevos duros con sal?

¡Qué barato nos salió el tristemente célebre operador dogerista que un día juró morirse antes que terminar como Jesús Morales Flores: de gato de Javier López Zavala!

Sí, aquel al que Nacho bautizó como babuino.

El pinche chiapaneco ése –juraba desde su púlpito de margaritas- que nunca será gobernador de Puebla”.

Sería trágico de no ser cómico.

El venerable druida de la aldea dogerista (Asterix dixit) acabó de merolico de la isla fantástica de Tito Monterroso: por ejemplo, en ese burro que todas las noches, antes de dormir, tocaba con fuerza la flauta pensando que al día siguiente se convertiría en trompeta. (El burro, no la flauta).

Ahora es “Enlace de Conciliación” del Comité Directivo Estatal del PRI.

O sea, achichincle de su pariente: Alejandro Armenta Mier, que debe estar muriéndose de la risa viendo cómo su ejército de lame botas ya incluye a los prohombres del dogerismo y crece, crece y creceee conforme se acerca el 4 de julio.

Nacho Mier, pálida sombra, ánima en pena, letra muerta que por fin salió del clóset.

Sujeto camaleónico que quiso ser Fouché región cuatro y acabó como un mero hocicón, maromero y trepador.

Naturaleza.

Y todo por una torta ¿de jamón?

gar_pro@hotmail.com

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