Moreno Valle: papá (y mamá) del hoyo financiero

Arturo Luna Silva

Entre los muchos documentos que van a salir a la luz pública ahora que se profundice sobre el desfalco de más de mil 500 millones de pesos que el PRI le atribuye a Rafael Moreno Valle Rosas, hay uno que es clave, verdaderamente importante, pues despeja todas, absolutamente todas las dudas sobre el origen y la paternidad del famoso hoyo financiero que causó el hoy candidato de la coalición “Compromiso por Puebla” al gobierno del estado.

Se trata del pliego de observaciones 00242-1/2002 que el 12 de noviembre de 2002 envió el entonces auditor general del Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del estado de Puebla, José M. Doger y Corte, al también entonces secretario de Finanzas y Desarrollo Social, Rafael Moreno Valle Rosas.

En ese oficio, Doger y Corte le hace saber al todopoderoso funcionario de la administración de Melquiades Morales Flores que su cuenta pública correspondiente al periodo de revisión del 1 de marzo de 2002 al 31 del mismo mes y año ameritó observaciones por más de 6 mil 118 millones de pesos. Sí, ¡6 mil 118 millones de pesos! en sólo un mes de ejercicio presupuestal.

Históricamente, Moreno Valle ha insistido en su inocencia y responsabilizado del millonario desfalco al subsecretario de Egresos de la Secretaría de Finanzas, José Joaquín Fernández. Para acabar de deslindarse, ha dicho –y redicho- que el hoyo financiero se generó en 2003, cuando él ya no fungía como titular de la dependencia.

Ayer volvió a señalar que no tiene nada que ocultar.

Lo único cierto, empero, es que, como lo demuestra el pliego de observaciones 00242-1/2002, el hoyo financiero se gestó desde marzo de 2002, es decir, cuando Moreno Valle aún fungía como secretario, pues él dejó de serlo un año después, en marzo de 2003 para irse como candidato del PRI a diputado por el distrito de Ciudad Serdán.

El desfalco causado al erario poblano por Moreno Valle fue consecuencia de lo que distintos periodistas, como Rodolfo Ruiz, Ricardo Morales y Alejandro Mondragón, entre otros, documentaron en su tiempo, y momento, con precisión: el uso y abuso de la Secretaría de Finanzas y Desarrollo Social para la construcción de un proyecto político personal, con cargo, ¡claro!, al erario.

Hoy, Moreno Valle ya no quiere acordarse de los millones y millones de pesos que desde entonces dilapidó de las finanzas públicas para cumplir con su obsesión: ser gobernador al costo que sea, por el partido que sea, sin importar las consecuencias.

Pero por fortuna existen los expedientes que ayudarán a poner las cosas en claro.

Como este oficio que, repito, confirma tanto el origen como la paternidad del célebre, e impune, hoyo financiero:

(Dé click en la imagen para ampliarla)

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Por cierto: ayer, mientras su nombre era repetido cientos de veces en los medios de comunicación poblanos, dentro de los dimes y diretes derivados de la reapertura del horroroso caso del horroroso hoyo financiero, Melquiades Morales Flores se paseaba más que tranquilo por las principales avenidas de Nueva York, a donde acudió a un curso legislativo en su carácter de senador de la República.

¿Se habrá enterado que la coalición “Compromiso por Puebla” exigió reabrir sus cuentas públicas para aclarar el desfalco de más de mil 500 millones de pesos durante el gobierno que encabezó?

¿Será que el delicado tema no le preocupa ni ocupa?

¿Tendrá algo qué decir a su favor?

¿No después de todo él, objetivamente, resultaría el máximo responsable del hoyo financiero, como jefe del Ejecutivo en su momento?

¿Cómo el ex gobernador priísta preferirá pasar a la historia?

¿Cómo cómplice de Moreno Valle o víctima de un mayúsculo engaño por parte de su pupilo y poderosísimo secretario de Finanzas?

Como diría el clásico: son preguntas, conste.

gar_pro@hotmail.com

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