Nepotismo (a la Alcalá)


Arturo Luna Silva

columna-garganta-profunda

Cual Poncio Pilatos, la alcaldesa Blanca Alcalá Ruiz esperó el remanso de Semana Santa para dar paso a las ejecuciones, es decir, para atreverse a hacer cambios en su gabinete, cambios que estaban anunciados prácticamente desde diciembre del año pasado y que por alguna razón se le habían atorado.

Primero se deshizo de Rafael Quiroz Corona, su coordinador de Comunicación Social y a quien le dio las gracias dos horas antes de anunciarlo a través de un burocrático boletín de prensa -ya el pasado viernes le había hecho la grosería de llegar con notable retraso a la inauguración de la sucursal La Noria de “Los Manteles”, franquicia de restaurantes de cocina tradicional de la familia del ahora coordinador ejecutivo de la Presidencia-.

(En su lugar designó al hermano de Ángel Trinidad Zaldívar, de nombre Emilio, periodista de oficio y dueño de una historia muy, pero muy interesante que contar a su paso por Milenio Toluca -periódico del que fue director- y el Grupo Multimedios, donde todavía lo recuerdan con especial cariño).

Y después Alcalá dio paso al nombramiento de Jorge Rodríguez y Morgado, en sustitución de Sergio Vergara Berdejo, quien precisamente se pasó de Berdejo al desempeñarse como titular de la insufrible Secretaría de Gestión Urbana y Obras Públicas para el Desarrollo Sustentable, y cuya sustentable suerte estaba más que echada desde hace meses.

Es ésta, sin embargo, la decisión más polémica de Blanca Alcalá en estos días ¿de guardar?

Y no precisamente porque don Jorge sea un sujeto extraño, habituado sobre todo a tirar la chamba a la primera oportunidad (hay que recordar que a Enrique Doger Guerrero, que lo tuvo al frente de la misma dependencia, le renunció en su momento bajo argumentos como “me duele la cabeza”, “no aguanto tanta presión”, “ya hasta bajé de peso” y “mi mami está enferma”) y escurrir el bulto cuando asoman las primeras dificultades.

No.

Tal vez el mayor problema de esta (inesperada y bonita) designación sea que la presidenta municipal estaría violando la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, especialmente en su capítulo dedicado al nepotismo.

Nepotismo a la Alcalá.

Obviamente.

Y es que Jorge Rodríguez y Morgado es ni más ni menos que cuñado del coordinador de los regidores del PRI en el Cabildo de Puebla, el amigo René Sánchez Juárez.

Y eso, eso -como diría el clásico- “no se vale”.

¿Habrá leído la primera regidora la fracción XIII del artículo 50 de la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del estado de Puebla?

¿La misma que prohíbe a los funcionarios de gobierno “intervenir en cualquier forma en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tenga interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquéllos de los que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o parientes consanguíneos hasta el cuarto grado, por afinidad o civiles (…)”?

¿O será que sí la leyó y le valió queso?

Usted dirá, pero el conflicto de intereses se observa de aquí a la China comunista.

***

Otros cambios de Alcalá que se conocieron ayer consistieron en mandar a la desdibujada Fernanda Diez Torres a la Dirección del DIF municipal (no dio el ancho, ni el largo, en la Coordinación Ejecutiva de la Presidencia; antes había pasado sin pena ni gloria por la Secretaría de Desarrollo Social, y hoy va por su tercer cargo al hilo; a ver si ya da una); a Salvador Sánchez Trujillo del DIF al (fantasmal) Instituto Municipal de la Juventud, y a Mónica Barrientos Sánchez a la Secretaría Técnica de Presidencia -es hija de Carlos Barrientos de la Rosa y diputada local suplente del PRI-.

Ayer, empero, se hablaba que la masacre de Semana Santa continuará.

Y que en las próximas horas se conocerán más movimientos.

Y que habrá más crucifixiones.

Y que arriba del madero ya estaba el secretario de Seguridad Pública y Vialidad, Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras.

Y que sólo esperaban los resultados de los exámenes de confianza para darle las gracias o de plano hacerle un homenaje por ser el funcionario municipal más veces corrido por los medios y que sin embargo sigue ahí, en su cargo, tan feliz como un conejo y más fresco, más, que una lechuga.

gar_pro@hotmail.com

Leave a Reply