Del “Año de Hidalgo” y otras cosas

Arturo Luna Silva

Cómo de que no.

El famoso “Año de Hidalgo” –buey el que deje algo- también se extiende a los municipios de Puebla.

Tal es el caso de Izúcar de Matamoros, cuyo presidente municipal, Rubero Galileo Suárez Matías (así se llama), está haciendo lo que quiere.

Literalmente.

Resulta que desde noviembre a los trabajadores del ayuntamiento les han venido descontando entre 30% y hasta 50% de sus salarios.

Y nada más por sus pistolas.

¿El pretexto?

Que ya no hay dinero para cerrar el trienio.

Lo peor es que, como en la película “La Ley de Herodes” –o te chingas o te jodes-, Rubero Galileo (¡que así se llama!) ya anunció que el recorte a los sueldos de sus pobres subordinados se extenderá hasta el final de su administración, es decir, hasta la segunda quincena de enero.

Hay empleados que ganan 1,300 pesos a la quincena, pero con el descuento, sólo han cobrado 650.

Un auténtico abuso, del que por supuesto están excluidos los funcionarios de primer nivel, los favoritos del edil y los regidores del Cabildo.

En los pasillos del Palacio Municipal donde sólo truenan los chicharrones de Rubero Galileo (¡¡joder, que así le pusieron!!, ¡no es mi culpa!) se rumora que no habrá aguinaldo y que si en un descuido lo llega a haber, llegará con un gran descuento.

Y es que el mal ejemplo de la Secretaría de Finanzas y Administración, que intentó gravar con hasta 27% el aguinaldo de los burócratas al servicio del poder Ejecutivo, ya cundió en los gobiernos municipales, donde, además, los despidos sin finiquitos están a la orden del día.

Sí. Es el “Año de Hidalgo” en pleno.

Y ni quien se inmute.

***

Cuentan que el disputado asiento vacante en la Comisión de Acceso a la Información Pública se negociaba anoche entre el secretario de Gobernación, Valentín Meneses, y el coordinador general del equipo de transición de Rafael Moreno Valle, Fernando Manzanilla, cada cual con su respectivo “gallo”: Meneses decantado por Jorge Morales y Manzanilla por Federico González Magaña.

No importa que Morales haya ofrecido malas cuentas como director de Capacitación de la propia CAIP ni que González Magaña tenga la marca de Compromiso por Puebla, alianza de la que fue asesor durante la campaña (por cierto: ¿el ex consejero electoral González Magaña es el mismo que hace no mucho denunció ante la PGR al arzobispo Rosendo Huesca?).

En lo único que al parecer lograron coincidir Meneses y Manzanilla es en que cualquiera menos Jesús Rojas Vertiz, el alfil que impulsa Javier López Zavala porque fue su director jurídico.

Pero a pesar de las negociaciones tras bambalinas, hasta anoche todo parecía indicar que la terna estaría conformada por Lilia Vélez, José Ignacio Becerra y Rodrigo Lazcano, quien –dicen- podría dar la gran sorpresa.

De hecho, es muy posible que sea o Lilia o Rodrigo; ambas estupendas opciones porque, entre otras cosas, no llegarían con el tufo de la imposición. Ya sea marinista o morenovallista.

gar_pro@hotmail.com

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