Londres, “La Célula”, la historia de un fracaso, y los acuerdos legislativos de Moreno Valle

Arturo Luna Silva 

Nada extraño en un régimen acostumbrado a negarle al ciudadano su derecho a saber, poco (o de plano nada) se informó en su momento sobre el viaje “de negocios” realizado con más pena que gloria a finales del año pasado a Londres, Inglaterra, por el gobernador Mario Marín, en compañía del secretario de Finanzas, Gerardo Pérez Salazar; el director del Fideicomiso de “La Célula”, Pedro Galván, y funcionarios de la Secretaría de Gobernación, para hacer un último, desesperado intento de atraer inversiones al llamado Nodo Intermodal Logístico “La Célula”, sin duda el gran, gran fracaso sexenal en materia de infraestructura.

Se sabe que las empresas visitadas fueron: EHS Global Solutions (EHSGS) y ARUP.

La primera dedicada al manejo y tratamiento de desechos sólidos y la segunda, una firma global de ingeniería y desarrollo de proyectos sustentables de infraestructura.

Lo lamentable de esta historia no sólo es que dicho viaje terminó siendo de placer, pues ante la falta de resultados y de capacidad para concretar las negociaciones, los funcionarios poblanos –incluido el gobernador- terminaron por darse la gran vida en la capital del Reino Unido, sino que verdaderamente ni un solo resultado tangible y verificable obtuvieron de su visita a una de las ciudades más caras de Europa.

“Puras promesas, nada en firme”, fue lo que se trajo la misión poblana, según uno de sus integrantes.

Hoy, penosamente, en la agonía del marinismo, ni EHS Global Solutions ni ARUP pueden concretar nada, absolutamente nada, debido principalmente a dos razones:

1.- Ni Gerardo Pérez Salazar (autor intelectual de “La Célula”) ni mucho menos Pedro Galván, el director del mal logrado Fideicomiso, han tenido la capacidad y la voluntad política de destrabar y gestionar con eficiencia las trabas jurídicas y técnicas que todavía hacen percibir a “La Célula” como un proyecto poco viable, por no decir un típico “elefante blanco”.

2.- Por otro lado, no existe una contraparte en el Gobierno de Transición (ni el futuro súper secretario Fernando Manzanilla, ni el supuesto enlace para asuntos económicos y futuro secretario del ramo, Pablo Rodríguez Regordosa) que muestre verdadero interés por revivir al muerto llamado “La Célula”.

Y es que en su afán de crear sus propios proyectos, los hombres del gobernador electo Rafael Moreno Valle han demostrado nula capacidad y escasa visión para atender a estas empresas de clase mundial, que –ojo-estarían invirtiendo en un sector diferente y tan importante como el del “medio ambiente”, lo cual representaría una Oportunidad de Oro para Puebla de diversificar su economía hacia sectores no tradicionales con un gran impacto económico.

No es la primera ocasión –y seguramente no será la última- que un gobierno entrante desconoce los proyectos de su antecesor.

Esto representa, sin duda, una pésima imagen para la inversión nacional y extranjera que desea invertir en nuestro país.

No obstante lo anterior, quizá haya que otorgarle el beneficio de la duda a la nueva administración, a la que tal vez “le caiga el veinte” de por lo menos analizar y evaluar proyectos que suponen algo importante para la entidad.

Reinventar el Gobierno cada seis años, es algo que la sociedad hoy en día ya no quiere experimentar.

Lo grave, también, es que en el medio empresarial es por demás conocido que al actual secretario de Finanzas, el inefable Pérez Salazar, se le han presentado en los dos últimos años diversos proyectos de inversión (principalmente de origen extranjero) interesados en “La Célula”, pero literalmente ha dejado ir los millones de dólares por los pesos.

Así es…. Desafortunadamente sigue encaprichado en tener el control total de cualquier proyecto que muestre interés en La Célula, aunque ello conlleve al fracaso que todos conocemos.

Como comúnmente alguien diría: “Ni picha, ni cacha, ni deja batear”, seguramente por sus intereses personales y porque le encantan los reflectores.

El menos culpable es esta historia es sin duda, en parte, el aun gobernador Marín, a quien Pérez Salazar le ha mentido siempre.

Hoy, las empresas extranjeras que han mostrado algún interés en “La Célula” seguramente esperan que algún funcionario, ya sea de la presente o de la futura administración, las oriente y les dé luz verde y sobre todo garantías jurídicas y políticas para poder llevar a buen término sus inversiones, concretamente en lo que a “La Célula” se refiere. Y es que increíblemente nadie le ha dado seguimiento al viaje a Londres.

Son millones y millones de pesos tirados a la basura y nadie, nadie del presente y del futuro parece conmoverse.

Como dato adicional, hay que decir que otra de las personas que estuvieron en Londres, Inglaterra, motivado por Gerardo Pérez Salazar, fue Javier Martínez Orozco (hermano de la actual pareja del abogado y notario Mario Montero Serrano), quien cobijado por el secretario de Finanzas no ha hecho otra cosa más que entorpecer las negociaciones con la empresa inglesa EHSGS, tanto que no sería extraño que a estas alturas ya haya dejado de fungir como el “enlace” con los británicos para el multicitado –y nonato-proyecto.

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Cuentan que dos días antes de la Navidad, Rafael Moreno Valle estuvo cabildeando en los privados del hotel Presidente Intercontinental los liderazgos de la nueva Legislatura y el reparto de comisiones.

De acuerdo con los arreglos alcanzados, el PRI se quedará con 16 presidencias de igual número de comisiones; la alianza que el gobernador electo encabeza, con 21; el PVEM, con 2, y el PT igualmente con 2.

Las reuniones siempre estuvieron presididas por el maestro Guillermo Aréchiga Santamaría, el ultra confirmado próximo líder del Congreso, máximo operador del PANAL en Puebla, anexas y conexas, y hombre más que cercano a la poderosa y pragmática Elba Esther Gordillo.

Ahí estuvieron quienes serán los coordinadores de las principales fracciones parlamentarias: Mario Riestra, del PAN; José Luis Márquez, del PRI; y Antonio Gali, del PRD.

Tres fueron los principales actores de la mesa de acuerdos sobre la composición de la próxima legislatura: Aréchiga, el PRI y Convergencia a través de José Juan Espinosa.

Mario Riestra, Antonio Gali y Zeferino Martínez, del PT, mostraron aun poco conocimiento sobre la vida parlamentaria y les faltaron “tablas”. En opinión de varios testigos, todavía “están verdes” y deberán acelerar el aprendizaje.

Moreno Valle estuvo al tanto de todo a través de Guillermo Aréchiga, objeto de todas sus confianzas.

La coalición ganadora del 4 de julio se quedará con las comisiones más importantes en términos políticos, pues el gobernador electo no quiere que nada salga de control, sobre todo para impulsar las reformas previstas y evitar innecesarias confrontaciones partidarias.

Entre esas comisiones están: Gobernación y Puntos Constitucionales, Desarrollo Social, Transporte, Educación y Cultura, Derechos Humanos, Equidad y Género, Inspectora del Órgano de Fiscalización, Instructora, Desarrollo Económico, Migración y Asuntos Internacionales, Asuntos Municipales, Transparencia y Acceso a la Información, y Atención a Personas con Discapacidad.

El PRI, por su parte, encabezará Hacienda Pública y Patrimonio Estatal y Municipal, Desarrollo Rural, Salud, Asuntos Indígenas, Ciencia y Tecnología, y Juventud y Deporte.

El PT: Trabajo y Previsión Social.

El PVEM: Medio Ambiente.

Hay que decir que algunas comisiones se fragmentarán, como es el caso de la de Gobernación y Puntos Constitucionales, y otras se ampliarán para que todos los integrantes de la naciente Legislatura presidan por lo menos una.

De igual forma, todos los partidos también serán incluidos en las secretarías y vocalías de cada una de las comisiones.

El influyente Comité de Administración del Patrimonio de los Recursos Materiales, Técnicos y Humanos del Congreso no será soltado por la coalición morenovallista y de hecho, también lo presidirá. No hay que olvidar que este comité maneja, y casi siempre a discreción, los generosos recursos asignados al poder Legislativo.

Además, habrá un Comité Especial que se encargará de buscar y crear la anunciada nueva sede del Congreso local.

Y otro que se encargará de los festejos con motivo del 150 Aniversario de la Batalla del 5 de Mayo.

Todo esto es parte de lo que acordó Moreno Valle con todos los partidos antes de su viaje a los Estados Unidos, donde se tomó unos días de descanso antes de iniciar la gran, gran aventura de gobernar Puebla.

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En la semana que concluyó el joven Mario Riestra no se cansó de comentar a propios y extraños que él realmente se “sacrificó” para dar pie a Guillermo Aréchiga como presidente de la Gran Comisión del Congreso.

No fue cierto. En el PAN sabían desde hace tiempo que el control del Legislativo lo tendría el alfil gordillista-morenovallista.

Dicen que las presiones del ala dura del PAN para cambiar la decisión a favor de Aréchiga estuvieron a la orden del día; por eso empezaron a golpear los acuerdos con el fin de derrumbarlos, pero está claro, clarísimo, que no lo lograron, pues lo pactado con Moreno Valle y los partidos será respetado al cien por ciento.

Ganó la política.

Ganó la congruencia.

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Por cierto: el segundo periodo lo presidirá el priísta José Luis Márquez y el último el PAN a través de uno de sus diputados.

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Otra cosa que está clara es que es Moreno Valle quien cuida y cuidará personalmente todos los detalles y que buscará sacar por consenso todas sus reformas.

Pero también trabaja intensamente en lo político. No quiere bronca con los legisladores del PRI: “mejor como amigos que como enemigos”, es la clave.

Moreno Valle quiere que un diputado aliado presida la sesión de su rendición de protesta y que ocurra lo mismo con aquel que le conteste su primer informe.

En otras palabras: no da –ni dará- paso sin huarache.

Para eso tiene a Aréchiga; con él el control político y administrativo en la Cámara está garantizado para el futuro gobernador.

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La palabra mágica de Moreno Valle en sus primeros 100 días de mandato será una: gobernabilidad.

En ese periodo clave, el nuevo gobernador irá a fondo: anuncios espectaculares, obras de gran impacto, reformas políticas, inversiones, reforzamiento de la seguridad pública y máxima difusión publicitaria.

Dicen que las sorpresas serán muchas, y que el verdadero aquelarre sexenal está por comenzar…

gar_pro@hotmail.com

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