El robo ¿perfecto? a la VW (una versión desde adentro)

Este jueves, a propósito de la marcha de protesta de familiares de los empleados de Tameme arraigados como presuntos culpables del robo de 10 millones de pesos a la empresa Volkswagen de México –caso que al procurador Víctor Carrancá sencillamente ya se le atragantó-, conversé con un testigo presencial del atraco, testigo que por extrañas razones hasta hoy no ha sido llamado a declarar por el Ministerio Público pese a su altísima credibilidad al interior de la planta automotriz.

Su versión breve pero detallada de lo sucedido el pasado viernes 25 de marzo resulta por demás interesante, entre otras cosas porque desmiente la que se ha empeñado en defender con uñas y dientes la PGJ: que fueron los guardias de la compañía transportadora de valores los únicos responsables del golpe.

Colocado físicamente en una posición privilegiada, este testigo tomó nota de la mecánica del asalto que, según sus cálculos, no duró más de 15 minutos, y vio lo que muy pocos, o de plano nadie más.

Esta es su versión resumida; nada más para el registro de lo que tal vez, con el tiempo, podría llegar a convertirse en el robo perfecto a la empresa más importante del estado de Puebla. Ni más ni menos.

Así lo cuenta:

“No fue un “comando” como dice la PGJ. Fueron 5 sujetos armados con pistolas. En realidad aún no se sabe cómo entraron, pero no fue como dicen en un comando de camionetas por la puerta 5 u otras versiones.

“El camión de Tameme entró, sí, por la puerta 5, avanzó hasta la oficina y de él descendieron los 8 guardias con las bolsas de dinero.

Entraron a su oficina y allí los sorprendieron, cuando el camión de Tameme ya había salido (casualmente el auto del supervisor que siempre los sigue no entró, se había ido “por los atoles”).

“Los 8 guardias de Tameme (en realidad eran guardias-pagadores, los que hacen el rondín por las naves para los obreros que aun cobran en efectivo), fueron desarmados y amarrados en la oficina que éstos tienen dentro de la planta.

“De allí uno de los sujetos (delincuentes) salió y detuvo a un auto que iba pasando, un Bora/Patrulla de seguridad interna, baja a punta de pistola al guardia de VW y lo mete a la oficina junto con los otros 8 guardias de Tameme.

Los 5 asaltantes se suben al Bora/Patrulla ya con el dinero (otro Bora/Patrulla se había detenido detrás del primer Bora sin tripulantes, al ver que su compañero no le respondía el radio, salen y lo amagan también, lo meten a la oficina y lo amarran con el resto de los guardias: 8 de Tameme y ahora 2 de VW).

El Bora con los asaltantes sale por la puerta 6A (atrás la de planta, en el Arco del Periférico), pero se colocó detrás de un remolque JIT (los que surten a la producción y que son enormes).

“Los guardias de la puerta no ven a los tripulantes del Bora, abren la puerta para que salga el camión remolque y detrás de ellos sale la patrulla. Y bye, bye. 10 millones de pesos en 15 minutos”.

Hasta ahí el valioso testimonio.

Testimonio, repito, que no ha querido escuchar la PGJ.

¿Será que están protegiendo a los verdaderos autores intelectuales del asalto, cuyo origen evidentemente puede ubicarse al interior de la propia VW?

Interesante, ¿no?

gar_pro@hotmail.com

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