Notitas rosas del diputado Manzo (que se sigue haciendo menso con el comodato)

Pues no es por intrigar pero según nuestros agentes infiltrados en la masonería, el FBI, la KGB, la DEA, el DVD y el CD, el diputado local del PVEM, el ex perredista y ex petista Jesús Morales Manzo, ya anda corriendo las invitaciones de su próximo enlace matrimonial.

Y es que el angelito, sí, ¡se nos casa!

Y aunque no será como la boda real entre el príncipe Guillermo de Inglaterra y la plebeya Kate Middleton, sus allegados aseguran que será una gran, gran fiesta.

Y cómo no, pues su invitado de lujo será nada más y nada menos que el actual gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, cuyos principales funcionarios también están convidados al bodorrio (político) del año.

Sus compañeros legisladores (excepto el cero a la izquierda -y gordito simpático- que dice ser presidente de la Gran Comisión y que ya dijo que quiere ser senador: Guillermo Aréchiga Santamaría) también están contemplados para que acudan a la pachanga.

Igualmente el “Niño Verde”, mejor conocido como Juan Carlos Natale, quien será, de hecho, uno de los padrinos del enlace matrimonial.

El que no ha sido invitado –y como dice don Teofilito: ni lo será- es su ex progenitor político, don Luis Miguel Barbosa Huerta.

Tampoco el legislador que cuida la plaza a “Los Chuchos” del pe erre dé, Erik Cotoñeto, y menos, mucho menos la llamada pelusa del pe te, Zeferino Martínez.

Otros que tampoco aparecen en la lista de invitados son: el ex gobernador (y masón quinto grado) Mario Marín, a quien hasta hace unos meses Morales Manzo poco faltaba para que le quemara incienso, y su verdadero mecenas en las pasadas elecciones y quien prácticamente lo hizo diputado: Javier López Zavala (por supuesto que si el PRI hubiese ganado los comicios, éste sería, y no Moreno Valle, el invitado de lujo, pero ya ves, compadre, cómo es de perra, y de ingrata, la vida, y la política).

Y a todo esto, ¿qué fue del edificio de la 17 Poniente 1919 que en 1985 Guillermo Jiménez Morales dio a los masones en comodato y que, años después, abusivamente Morales Manzo convirtió en un bonito y rentable negocio privado (lo fraccionó en departamentos para renta para estudiantes de la UPAEP)?

Bueno, pues casi nada.

Por el momento, nuestro amigo el diputado ha dejado de aparecer en la casona; ya no deja estacionadas sus dos lujosas camionetas fuera del inmueble pintado de amarillo, y ha ordenado mantener cerrado el zaguán para que ningún extraño, y menos un molesto periodista, ingrese en él.

Sus amigos juran y perjuran que ya negoció con otro invitado de lujo a su fiesta, el secretario general de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, y que el edificio (y por tanto, el negocito) seguirá en sus comprometidas manos.

Casi, casi como regalo de boda.

Yo no lo creo, ¡ni Dios lo mande!, pero… ¿será?

casacomodato

gar_pro@hotmail.com

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