El embrollo de Escénica SA de CV

Tema delicado, de hecho está en la agenda de riesgos de la Secretaría de Finanzas y la Contraloría del gobierno del estado de Puebla.

Entre otras cosas porque podría tratarse del primer gran embrollo de la nueva administración.

¿Por qué se le deben más de 30 millones de pesos a Escénica SA de CV?

¿Por qué misteriosas razones esta firma privada concentró la organización técnica de todos, absolutamente todos los eventos públicos –cortes de listón, arranque de obras, firmas de acuerdos o convenios, ruedas de prensa, etcétera- de los primeros 100 días del morenovallismo?

¿Quién la contrató?

Y más importante: ¿por encargo de quién?

El asunto está tan caliente que el pasado viernes, en la Secretaría de Finanzas, se realizó una junta urgente con los coordinadores administrativos de todas las secretarías del gobierno.

La reunión fue tensa, muy tensa, y la presidieron la contralora Irma Patricia Leal Islas y el subsecretario de Egresos de Finanzas, Eduardo Tovilla Lara.

Casi 30 personas fueron testigos del gran interés –por no decir preocupación- que Escénica SA de CV ha despertado al más alto nivel.

Uno a uno, los coordinadores administrativos ahí presentes fueron interrogados exhaustivamente sobre su vínculo con esa singular empresa.

¿Por qué la contrataron para el equipamiento escénico de los eventos de sus secretarios?, les preguntaron.

Y todos, invariablemente, respondieron:

“Nosotros no la elegimos, nos dieron órdenes de que todo lo hiciéramos con ese proveedor”.

La cosa se puso peor cuando Leal Islas y Tovilla Lara lograron confirmar lo que ya sospechaban.

Es decir, que todos, literalmente todos los servicios prestados por Escénica SA de CV presentaron sobrecostos, en algunos casos hasta del 300% respecto a los precios promedio en el mercado.

El colmo: hasta el modesto servicio de tres edecanes para un comentado desayuno en el edificio de Protocolos; lo que costaba no más de 5 mil pesos fue facturado en 17 mil más IVA.

Y así lo que tiene que ver con tenso estructuras, lonas, cubiertas, carpas, templetes y un largo etcétera.

Sin duda alguien hizo un negocio redondo.

¿O lo sigue haciendo?

Fuentes informadas señalaron al reportero que una primera línea de investigación llevaría hacia Gerardo Cabrera Ortiz, director de Producción e Imagen del gobierno.

Pero no. La pista que verdaderamente vale para terminar de jalar el hilo de la madeja tiene que ver con un sujeto conocido como “El Pachá”, misterioso personaje con fuertes relaciones de poder y nexos de gran nivel en el terreno de la comunicación política y social en el Distrito Federal.

¿Cómo es posible que se le deba tanto (30 millones) en tan poco tiempo a un solo proveedor?

¿Qué hay detrás de esta historia?

¿Quién trajo Escénica a Puebla?

¿Con qué fines?

Y peor: ¿por qué nadie, nadie en el gobierno quiere hablar abiertamente de este entuerto, delicado entuerto?

gar_pro@hotmail.com

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